El Economista - 70 años
Versión digital

dom 27 Nov

BUE 25°C
Versión digital

dom 27 Nov

BUE 25°C
Escenario

Son cada vez más los que se van del peso y el blue salta

Ahorristas e inversores van cancelando plazos fijos CER, incluso plazos fijos tradicionales, donde hay dinero transaccional, y el dólar tocó su mayor precio en cuatro meses.

En el centro del escenario estuvo el dólar:
En el centro del escenario estuvo el dólar:
Luis Varela Luis Varela 25-11-2022
Compartir

En un día que debe tomarse con la punta de los dedos, ya que hubo feriado en Wall Street (por Celebración de Acción de Gracias en EE.UU.) los mercados del mundo operaron con volúmenes reducidos en casi todas partes y Argentina, por supuesto, no fue la excepción. Donde sí nos diferenciamos fue en el tema cambiario: el dólar global bajó en bloque contra las monedas principales, pero en el mercado local 13 de los 15 dólares de Alberto subieron, con el blue anotando un salto explosivo.

Las monedas y casi todos los precios globales se van moviendo al compás de lo que se espera de inflación, empleo y tasas de interés de los principales bancos centrales. Los últimos datos norteamericanos mostraron que la actividad y el empleo se van moderando, por lo que se espera que la Fed no sea tan dura con la suba de tasas que anunciará dentro de menos de tres semanas. Y ayer, en el mismo sentido, se conoció la minuta de la reunión del Banco Central Europeo, y la condición es similar, aunque por ahora con inflación más alta. El BCE enfrenta inflación más disparada, y los miembros de ese organismo dijeron que tienen que seguir con la firme suba de tasas que vienen realizando, aunque con preocupación por un frente recesivo, lo cual podría aplacarse el aumento: como la Fed, viene de subir 0,75 su tasa corta, y lo seguirá subiendo, quizás 0,5, pero no con tanto convencimiento aparentemente se espera en la Fed.

Frente a eso, ayer el dólar global estuvo débil contra casi todas las monedas, salvo contra el mexicano, que ya fue señalada por dos bancos de inversión como una moneda que enfrentará problemas pronto. Ayer en el exterior el dólar global subió 0,2% en México, pero luego bajó 0,1% contra el euro, 0,5% contra la libra, 0,7% en Chile, 0,8% contra el yen y achicó 0,9% en Brasil, donde parece que ha resurgido la intención de Bolsonaro de volver a recontar algunas de las urnas que le dieron el triunfo a Lula.

El panorama local

En Argentina, en cambio, volvió a repetirse el teatro de los últimos tiempos. Un Sergio Massa muy activo va recorriendo reunión tras reunión con empresarios de todos los niveles, les dice que analizará rebajas impositivas si las compañías realizan las importaciones necesarias para que no paren sus actividades con dólares propios. Pero, así como se hizo notar el swap chino, y otros tantos anuncios del ministro de Economía, los empresarios quieren ver para creer. Y con esa realidad, más por reputación que por estado real de las cuentas, se acentuó ayer la huida de los pesos en todos los niveles. Hubo inversores vendiendo bonos en pesos, que fueron comprados por el BCRA con emisión, por lo que chupo de los bancos depósitos por otros $747.483 millones, por lo que la bomba sigue creciendo. Aunque en definitiva, por el bloqueo importador, la autoridad monetaria pudo comprar US$ 1 millón en el mercado de cambios y sumó US$ 20 millones para las reservas al final del día.

Pero detrás de todo este movimiento, el temor a un Plan Bónex con los depósitos o un reperfilamiento de deuda, los ahorristas se van bajando de las colocaciones en los bancos. Está descendiendo de manera marcada el stock de plazos fijos UVA, porque nadie quiere quedar encarcelado en pesos por 90 días, hasta febrero, aunque se pague el CER que sea. Y de manera inquietante, también se está amesetando el plazo fijo tradicional, que es en realidad el dinero transaccional que la gente va manteniendo en las cuentas para realizar los pagos necesarios de cada mes.

Frente a eso, los pesos tienen dos destinos inmediatos: la compra de productos (el Black Friday de hoy viene con muchas rebajas) para estoquear alacenas o directamente comprar dólares como forma de mantener el valor del dinero, a pesar de que el dólar internacional está retrocediendo. Y ayer fue un día ciertamente intenso en el mercado cambiario. El dólar blue estalló con una suba de $7 hasta $319, con lo que acumula un salto de $32 en las últimas tres semanas, aniquilando a los que intentaron surfear el carry trade. Mientras que el dólar Qatar subió 78 centavos hasta $344,48, el Senebi no cambió y cerró a $328,23, el dólar MEP subió 24 centavos hasta $314,69 y el contado con liquidación bajó 84 centavos hasta $325,64. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue saltó hasta el 85% y la del CCL y el mayorista fue del 97%, con las tasas clavadas en el 75% anual. Y atención: el peso no solo cayó contra el dólar: medidas en pesos las cotizaciones oficiales, la libra subió ayer 1,40  hasta 200,14, el euro subió 65 centavos hasta 171,95  y el real subió 40 centavos hasta 31,12 pesos.

La compra de bonos

Otra de las formas de huir del peso de los inversores fue la compra de bonos dolarizados o de acciones o incluso de Cedears. El Banco de Inversión Morgan Stanley emitió un informe en el que dijo que los titulos argentinos están con precios de regalo y el tema electoral empieza a detonar. Por un lado, los inversores temen que se sinceren las deudas del Gobierno, y que carguen con el muerto los que tienen bonos en pesos o depósitos en pesos en los bancos. Y por otra parte, la expectativa de que en 2023 llegue un Gobierno más racional puede enderezar algo las cosas.

Lo que complica mucho la situación es que no hay liquidación del agro (mucho de lo que había ya se vendió, incluso se vendió lo que todavía no se cosechó) y la sequía parece extenderse por lo que tenemos por delante cuatro o cinco meses con escasez de dólares, en los que Massa, con Alberto detrás, seguirá tomando deuda de donde sea (después de haber criticado a Macri hasta el infinito por hacer lo mismo) y así el blue llegó ayer a $319 ($324 en el interior), el mayor precio desde el 27 de julio, y como desde ese momento hasta ahora hay una inflación acumulada del 23%, en el mercado se calcula que el contado con liquidación y los demás dólares libres deberían estar ahora al menos en la zona de los $365, es decir casi 15% por encima del cierre de ayer.

Detrás de los intervenidos ejes del mercado cambiario, los titulos argentinos van danzando como en un vals. Ayer en promedio los bonos acumularon una suba cercana al 1% (con los dolarizados en alza y los nominados en pesos en baja), por lo que el riesgo país bajó en 3 unidades, hasta 2.406 puntos básicos.

Y las acciones se van moviendo también bastante en línea con lo que ocurre con la política. Ayer, por ejemplo, por el pedido de Bolsonaro, la Bolsa de San Pablo saltó 2,9%, al tiempo que la de México casi no se movió. Y, con un volumen operado mínimo, apenas $1.059 millones operados en acciones y $496 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,6%, sin que se registraran cotizaciones de referencia en los ADR argentinos ya que Nueva York no tuvo negocios.

Hoy también habrá una rueda si se quiere un poco testimonial, porque Wall Street operará a media rueda, en rueda reducida. Los operadores están convencidos de que la suba de tasas tanto de la Fed como del BCE seguirán apuntando a la suba, hasta llegar por lo menos en EE.UU. a un nivel del 5% o 5,25% anual durante todo el 2023, y ese pago, frente a una inflación que por el momento está arriba del 7% anual sigue invitando a los inversores altamente especulativos a seguir manteniéndose en papeles privados, sobre todo luego de la paliza que recibieron entre noviembre y mediados de octubre último, aunque muchos advierten en que el último mes el Dow recuperó casi 20%.

Dentro de tres semanas el anuncio de Powell definirá cómo sigue la película: por ahora se sigue estimando una suba de la tasa corta de medio punto, hasta 4,5% anual, menos que las subas anteriores, que fueron del 75 puntos básicos. Con la idea de mantener la tasa corta en 5,25% durante 2023 y 2024, hasta apagar la inflación al 2%, advirtiendo que la recesión no se podrá evitar.

Frente a eso, las materias primas operaron ayer sin Wall Street como si los negocios no hubieran existido. Hubo una suba del 0,2% para el petróleo. Los metales preciosos y los metales básicos estuvieron mixtos. En Chicago no hubo operaciones por festejo de Acción de Gracias y la Bolsa de Rosario no tuvo ayer negocios con la soja y el trigo, pero el maíz bajó 1,3% y el sorgo subió 2,3%. Y los que ofrecieron alguna tranquilidad fueron las criptomonedas: el bitcoin recuperó otro 0,7% con mejoras superiores para el resto de los valores del panel, luego de que otra exchange cripto abriera el paraguas: Lemon Cash dijo que reduce su plantilla 38% y aclara su vínculo con FTX y Alameda, los últimos dos agujeros que dejaron los primeros inversores colgados de esta sucesión de quiebras que viene.

A partir de esto, los bancos de inversión son muy claros. Para Wall Street ven una baja por delante, o un amesetamiento largo, por lo que se recomienda a los clientes, sobre todo a los más ansiosos, que inviertan únicamente en empresas AAA, con alta calificación, y que vendan productos que tengan demanda segura, que pueda aguantar bien una recesión, sobre todo si viene un parate profundo. Y para la Argentina, mientras Orlando Ferreres advierte que la inflación sigue persistente pese a los precios justos, en este mercado ven venir una etapa de estanflación, recesión con inflación. Tanto que el siempre lúcido Ricardo Delgado de Analytica llegó a decir que el enfriamiento económico llegó para quedarse.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés