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¿Suben los dólares, los bonos y las acciones, o baja el peso?

La realidad argentina entregó ayer otro día tremendo. Mientras tanto, los inversores compran más dólares, pero no los dejan en los bancos. Paradójicamente, las acciones y los bonos subieron.

Mientras esta pesadilla se vive en Argentina, el mundo también atraviesa momentos decisivos.
Mientras esta pesadilla se vive en Argentina, el mundo también atraviesa momentos decisivos.
Luis Varela 24 agosto de 2023

En una jornada repleta de claroscuros, con tensa espera en Washington suplicando el "sí" del FMI y mucha inquietud por el clima social local, con saqueos, piquetes y una multitud alrededor del Congreso para que Diputados inicie el cambio de la pésima ley de alquileres, el mercado argentino repitió la misma condición que el martes: los dólares libres siguen subiendo pero, al mismo tiempo, las acciones y los bonos continuaron ganando precio.

Massa en Washington

massa kristalina
 

Massa dio vueltas por Washington hasta que le informaron que el directorio del organismo le transfirió los DEG atrasados por US$ 7.500 millones, a pesar de no haber cumplido con ninguno de los acuerdos firmados. Y, como el Gobierno llegó a la situación con la lengua afuera, tuvo que pagar parte de lo que le enviaron a la CAF y a Qatar de modo inmediato, por lo que la suba en las reservas fue ayer de US$ 5.363 millones, que es dinero casi temporal porque en las próximas once semanas debe hacerle más pagos al Fondo, y son dólares que así como llegan, se irán.

Así, al límite, sin cambiar la política económica ni un ápice, el mercado cambiario siguió tenso, obligando al BCRA a usar bonos para tratar de aplastar al dólar mep y usarlo como ancla, para ver si logra aplacar la corrida cambiaria. Esa movida significa endeudarse a futuro a un costo del 40% anual, es una movida de emergencia de campaña, y significa más hipoteca a futuro. De ahí que el mercado cambiario siguió con los dólares libres todos en alza, con un nuevo salto para el dólar blue, y con una brecha cambiaria que ya salta al 114% anual, algo que hace la economía completamente inviable.

Cambio político 

Sin embargo, como muchos inversores especulativos sienten que el país está entrando en un fin de ciclo, de alguna manera siguiendo el viejo consejo adjudicado al barón de Rothschild "cuando haya sangre en las calles, compra valores". Así, ayer, en medio de todo lo que sucedió, los bonos argentinos volvieron a subir, el riesgo país bajó 14 unidades, hasta 2.035 puntos básicos, y la bolsa de Buenos Aires fue la mejor de todas, con alza en bloque para los ADR argentinos que cotizan en Nueva York, con los apostadores afirmando "algo mejor puede venir".

Cumbre de banqueros

Mientras esta pesadilla se vive en Argentina, el mundo también atraviesa momentos decisivos. Hoy y mañana se realiza el simposio anual de banqueros centrales en Jackson Hole (Wyoming) y en esa reunión el jefe de la Reserva Federal, Jerome Powell, dará su clásico discurso, y sus palabras pueden modificar el curso del mercado, que por ahora parece seguir apostando a cotizaciones bursátiles en el cielo.

Sucede que el mercado laboral norteamericano sigue muy firme, su tasa de desempleo está en el 3,7%, lo cual significa pleno empleo. Pero como el último IPC emitido por EE.UU. subió apenas, hay dudas de que la Fed tema sacar el freno muy pronto. Aunque ayer hubo un dato que puede entregar una pista: S&P Global difundió su índice PMI compuesto de Estados Unidos, que sigue los sectores manufacturero y de servicios, y su lectura cayó a 50,4 puntos desde 52 unidades de julio, lo que significa la mayor baja desde noviembre de 2022.

Con este último indicador, hubo un leve paso atrás para las tasas largas de EE.UU.: se pagó 5,4% anual a 1 año de plazo, 4,4% a 5 años, 4,2% a 10 años y 4.3% a 30 años. Y, como consecuencia directa, en el exterior el dólar subió 0,1% contra la libra, pero bajó 0,1% contra el euro, 0,2% contra el yuan, 0,7% en Japón y México, 1,6% en Chile y cayó 1,8% en Brasil.

Las compras del BCRA

Banco Central BCRA
 

En el mercado cambiario local, mientras Massa conseguía que el tubo de oxígeno del FMI siga abierto para no declarar al país en default antes de la elección, y que la entidad sea culpada de lo que pueda ocurrir, el BCRA pudo comprar ayer US$ 101 millones en el mercado, por lo que tras la devaluación suma siete jornadas consecutivas con saldo positivo.

Con todo ese marco, unos pocos inversores especulativos o directamente empresas que están encepadas en pesos, no pueden realizar lo que están concretando ahorristas e inversores, que se siguen desprendiendo de pesos a toda velocidad. Así, a pesar de los DEG, a pesar de US$ 85 millones en bonos AL30 y GD30 vendidos para aplastar al dólar MEP, toda la pizarra cambiaria mostró precios hacia arriba.

Con una inflación que ahora viaja a un ritmo del orden del 11% mensual, con un dólar oficial congelado en $350 (lo cual está armando una bomba de atraso cambiario para el que asuma el próximo 10 de diciembre), los dólares libres ayer se empinaron. El dólar blue saltó $8 y trepó hasta $735, el dólar Qatar subió 15 centavos hasta $660,80, el Senebi subió $4,43 hasta $723,45, el MEP subió $2,44 hasta $661,32 y el contado con liquidación subió $2,60 hasta $749,15. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue saltó al 100% y la del CCL con el mayorista subió hasta 114%.

Mejoran los bonos

mercados
 

Mientras tanto, con menos negocios, los bonos argentinos siguieron recuperando terreno, con subas promedio de más del 2%. Todos los bancos de inversión repiten que Argentina va de cabeza a otra reestructuración de su deuda, voluntaria o no, pero muchos tenedores de estos papeles no los sueltan porque tienen paridades del orden de los 32 dólares y supuestamente una renegociación se haría con precios superiores a 50, por lo que lo recomendable es mantener.

En lo que hace a los papeles privados, la moneda está en el aire. Los inversores de Wall Street parecen estar convencidos de que Powell no tiene mucho espacio para mantener la tasa alta durante mucho tiempo, ya que de lo contrario habría riesgo de recesión. Por eso ayer hubo subas en la bolsa de Nueva York: el Dow mejoró 0,5%, el S&P subió 1,1% y el Nasdaq saltó 1,6%. Al tiempo que los mercados más grandes de América Latina también mejoraron: hubo suba del 1,7% en la Bolsa de San Pablo y alza del 1% en de México.

Pero, sorprendentemente, mientras hubo supermercados saqueados, la Bolsa de Buenos Aires fue la mejor de todas. Con $15.044 millones operados en acciones y $19.096 millones en Cedears, el índice S&P Merval subió 3,6%. Mientras que los ADR argentinos que operan en Nueva York anotaron una suba en bloque del 1% al 6% para Galicia, Edenor, Central Puerto, Supervielle, YPF, Cresud, Macro, Francés, IRSA, TGS, Mercado Libre y Pampa E, sin absolutamente ninguna baja para destacar.

Con las tasas largas de EE.UU. ablandándose y con el dólar algo más débil, hubo gran movimiento en commodities. Luego de un muy mal día en las Bolsas chinas, hubo una baja del 1,3% para el petróleo, un repunte en metales preciosos, con los metales básicos actuando mixtos. Pero lo mejor para el país fue que los granos reaccionaron muy bien, con subas firmes en Chicago, con el maíz y el trigo arriba de todo, y la soja algo más abajo.

¿Qué tenemos por delante, además de la eternidad que todavía falta para la elección presidencial, el posible balotaje y finalmente el cambio e mando? El Indec confirmó ayer con retraso que el nivel de actividad económica sigue retrocediendo, algo que todos los estudios económicos avisan de manera constante desde abril. Casi todas las voces advierten que ya estamos en estanflación, ingresando a una recesión, con chances de depresión si las políticas no cambian.

Menos depósitos en dólares

dólar
 

Las pymes están sufriendo una tormenta perfecta. Tienen los estantes vacíos, no tienen valores de reposición y los compradores se quedaron sin dinero para que sigan funcionando. De ahí que muchos inversores se asustan y en consecuencia los depósitos en dólares que los privados tienen en los bancos argentinos caen al menor nivel del año: se fue el 6,4% del stock que había hace seis meses.

Ayer, además, como medida del desquicio en el que vivimos, los contratos de dólar futuro del Rofex siguen mostrando que por delante hay una disrupción para el dólar oficial. Para fin de agosto o septiembre los precios no son demasiado más altos que el valor de $350 de este momento, pero para fin de octubre ya se pacta un precio de $433, para noviembre de $528, para diciembre de$ 690 y para enero de $748. Eso es el dólar oficial, el precio de los dólares libres con una brecha actual del 114% son una incógnita absoluta.

¿Vuelve el trade electoral?

Sin embargo, a contramano de todo eso, paradójicamente, las cotizaciones de los bonos y de las acciones parecen haberse montado nuevamente en un trade electoral. ¿Por qué ocurre esto? Muchos creen que hay chances de que Milei sea el que gane la Presidencia y que vaya rumbo a una dolarización con un precio mucho más alto, con una conducción algo mejor que la actual, pero con una capacidad para controlar la tranquilidad social completamente desconocida.

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