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Panorama

Hay nubarrones más oscuros sobre el mercado argentino

Mientras el FMI advirtió que dolarizar sin equilibrar las cuentas no sirve, ayer se acentuó la corrida cambiaria. El blue y el dólar fuga saltaron.

La brecha cambiaria llegó a un máximo del 134%. Los bonos se hundieron y el riesgo se acercó a 2500 puntos.
La brecha cambiaria llegó a un máximo del 134%. Los bonos se hundieron y el riesgo se acercó a 2500 puntos.
Luis Varela 29 septiembre de 2023

Luego de leer la columna de la edición de este jueves, una lúcida cabeza de la economía argentina envió un contundente mensaje: "Leí tu nota y decidí irme a vivir a Uruguay". Inmediatamente, en esta traumática profesión de ser mensajero, en estos tiempos de malas noticias, surgió una estrofa de un bolero repetido hasta el hartazgo: "No culpes a la noche, no culpes a la playa, no culpes a la lluvia, será que no me amas".

Y si el jueves ese analista se asustó, lo que se vio ayer fue gravemente peor. La corrida cambiaria se acentuó todavía más, con un salto de más de $26 en el dólar fuga, con brecha cambiaria del 134%, con bonos aún más hundidos, con el riesgo país saltando 87 unidades hasta 2.486 puntos básicos y, si bien pareció una buena noticia un consistente repunte en la Bolsa de Buenos Aires, la parte amarga es que subieron los precios, pero el volumen operado en empresas extranjeras (Cedears) fue el récord diario más alto de todos los tiempos, con compra de compañías nacionales con pocos negocios, lo cual confirma que hay huida de inversores por cualquier rendija que se puede encontrar.

Esperando el debate

Los debates serán el 1 y el 8 de octubre.
 

En medio de este gran desconcierto, ahora que faltan 23 días para la elección presidencial, con el primer debate de candidatos a suceder a Alberto Fernández este domingo en Santiago del Estero, ayer la Ciudad de Buenos Aires estuvo bloqueada con manifestaciones y piquetes en varios puntos, con el Puente Pueyrredón bloqueado. Y por si algo faltara hubo dos voces externas que hicieron que los nervios se pusieran un poco más tensos. 

Por un lado, el FMI salió a advertir que "la dolarización no sustituye una política macroeconómica sólida", o sea se puede dolarizar pero si el déficit fiscal sigue, el problema seguirá siendo el mismo. Y, por otra parte, confirmando algo que la mayor parte de los inversores especializados ya saben, la agencia de calificación Fitch le advierte a los depositantes que los bancos argentinos están afectados por la inflación y por la incertidumbre política. Ayer, de hecho, en medio de una rueda turbulenta, en el anteúltimo día del dólar soja 4.0, la autoridad monetaria pudo comprar en el mercado apenas US$ 2 millones, y al final del día logró sumar US$ 6 millones en las reservas, pero chupó de los bancos depósitos por $1,4 billones en Leliq cortas, por lo que la masa de dinero que Reconquista 266 le debe a los bancos ya supera los $22 billones, un monto equivalente a nada menos que US$ 27.850 millones según el cierre del dólar blue de ayer.

Bonos y dólar afuera

Mercados-tras-las-PASO
 

La catarata de números hace que los inversores giren las cabezas, no solo en la plaza local, sino también en todas partes. Ayer volvieron a aparecer algunas compras de bonos norteamericanos, por lo que las tasas largas de EE.UU. se aplanaron aún más: se pagó 5,5% anual a 1 año de plazo, 4,6% a 5 años, 4,6% a 10 años y 4,8% a 30 años. Y, con inquietud, por todo lo que está sucediendo dentro de la política norteamericana (paros, discusión por cierre del Gobierno, denuncias contra Biden), en el exterior el dólar global bajó contra todas las monedas más ligadas con Argentina: perdió 0,7% en México, 0,6% en Chile, contra la libra y el euro, 0,3% en Brasil, 0,2% en Japón y 0,1% en China.

Y en el mercado local se dio una particularidad. Después de la orden de Sergio Massa de dar marcha atrás al BCRA con la restricción a las billeteras virtuales, ayer Reconquista 266 salió a aplicar una sucesión de comunicados de todo tipo, con regulaciones de aquí y allá, por lo que los inversores y los ahorristas se sintieron aún más presionados y la decisión de huir del peso a como dé lugar se acentuó. Así, el dólar blue brincó $17 hasta un récord histórico de $790, el Senebi subió $5,86 hasta $780,33, el MEP subió $7,04 pesos hasta $696,96 y el contado con liquidación estalló $26,23 hasta $819,52, un máximo de nunca jamás. Y lo notable del caso es que estos precios se dieron con una intervención muy importante del Gobierno vendiendo bonos para que los dólares no fueran todavía más arriba. Y, así y todo, la brecha entre el oficial y el blue saltó hasta el 115% y la brecha entre el ccl y el mayorista alcanzó un récord del 134%, con una diferencia que hace imposible la evolución del comercio exterior.

Más operaciones con bonos

Ministerio de Economía (Mecon)
 

La masiva venta de bonos fue tan importante que el volumen operado en títulos argentinos casi duplicó al de las jornadas normales, pese a lo cual la gran intervención no pudo evitar que los bonos, que se han transformado en una mera casa de cambio, se terminaron hundiendo 3,4%, por lo que el riesgo país saltó a niveles que no se veían desde principios de junio. Y si alguien tiene dudas sobre el uso de estos papeles debe advertir que sobre el 100% total operado con estos instrumentos, el 81% se transó en las tres herramientas que más se usan para dolarizarse: los bonos AL30, GD30 y GD35, en una proporción que jamás se había visto.

Este declive de los bonos, que ya se hunden 20% desde el triple empate de las PASO, tuvo ayer otra señal: en la llamada licitación revancha para colocar más deuda en pesos hubo ayer apenas 4 ofertas, una cantidad ínfima, y con eso la secretaría del Tesoro colocó únicamente Lecer por $20.547 millones. Y sobre ese poco dinero tomado, el 98% fue captado con una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 20 de febrero de 2024 (x20f4 - nueva) y el 2% restante con una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 18 de enero de 2024 (x18e4 - reapertura).

Este pálido día para el valor del peso y el valor de los bonos encontró una realidad mucho mejor para los papeles privados. En Wall Street los inversores especulativos descuentan que, como siempre, finalmente habrá un acuerdo entre republicanos y demócratas, ya que los políticos nunca se terminan pisando los pies entre ellos en ninguna parte, por lo que hubo subas en la Bolsa de Nueva York: el Nasdaq mejoró 0,8%, el S&P 0,6% y el Dow 0,3%. Al tiempo que se vio un alza del 1,2% en la Bolsa de San Pablo y una mejora del 0,2% en la de México.

La Bolsa para arriba

bolsa-de-comercio
 

Pero esta vez lo mejor del día estuvo en el mercado bursátil local. Con $9.861 millones operados en acciones y $32.805 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires saltó 4,4% en pesos, por lo que desde las PASO medido en dólares también cae 20%, exactamente igual que lo que ocurre con los bonos. Mientras que ayer los ADR argentinos operados en Nueva York anotaron subas del 1% al 4,5% para Central Puerto, IRSA, Loma Negra, Francés, Bioceres, Supervielle, Cresud, Mercado Libre y Despegar, sin bajas para destacar.

El ligero retroceso de la tasa norteamericana, con los plazos más largos acercándose a los niveles más cortos, con un dólar menos potente, mostró un panorama de commodities repartido. El petróleo bajó 2,3%, los metales preciosos estuvieron débiles, los metales básicos actuaron mixtos, los granos también estuvieron mixtos en Chicago pero con subas para el maíz y el trigo en Rosario (sin operaciones con soja o girasol). Y lo mejor del día fue un repunte del 3,1% para el Bitcoin con subas similares para todas las criptomonedas, con los criptoadictos esperanzados: "se le está complicando el trabajito a los Bancos Centrales y las cripto se pueden volver a convertir en un buen refugio".

Con la mirada nublada, los operadores agarran el ábaco y empiezan a contar la herencia que deja este Gobierno. Ayer mismo el Indec informó que a junio la deuda externa argentina subió en un año de US$ 274.837 millones a US$ 276.201 millones, en una temporada en la que lo que más se hizo fue colocar deuda interna, en pesos, indexada en un 97%, con proyecciones de inflación que para ser blandos superan el 200% anual. Y además del reciente fallo por YPF con un agujero por casi US$ 16.100 M, hay otros fallos impagos por holdouts por US$ 450 millones, más otra sentencia por la expropiación de Aerolíneas por US$ 340 millones, otros casos menores por US$ 940 millones, y de los cupones PIB ya se reclaman desde Londres US$ 1.309 millones y en breve está por salir otra sentencia similar por los cupones en Nueva York. Y a todo eso hay que sumarle los casi US$ 16.000 millones que se les debe a los importadores, más todo lo que se debe en pesos, y la deuda en Leliq. Frente a todo esto, al especialista que decidió irse a Uruguay, hay que recordarle que romper contratos, y borrar con el codo lo que se firmó con la mano, trae otra frase famosa: "nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio".

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