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Historia de la Copa América: 1983 hasta 1989

Un recorrido histórico por las ediciones del torneo continental de selecciones más antiguo del mundo.

La Copa América es organizada desde 1916 por la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF)
La Copa América es organizada desde 1916 por la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) .
Leandro Ezequiel Gómez 30 mayo de 2024

Después de dos décadas con menos brillo desde lo organizativo y con menor concurrencia de público a los estadios, la Copa América volvió a disputarse, como estaba previsto en 1983 -ese es el punto más destacable: la Conmebol pudo cumplir lo programado-, por tercera y última vez con el sistema de sede rotativa en todo el subcontinente. Incluyendo esta edición, en 20 años se habían celebrado sólo cinco torneos, frente a los, por ejemplo, 9 que se celebraron en la década de 1920. 

Tras los 24 partidos previstos de la 32° edición de la Copa, jugada del 10 de agosto al 4 de noviembre, Uruguay volvió a ganar el Sudamericano y con su 12° título alcanzó a Argentina como máximo ganador histórico. Brasil seguía con tres títulos, el último obtenido en 1949, pero en esos 34 años, la Verdeamarela había ganado tres Copas del Mundo.

En el Grupo I, Uruguay superó a Chile y a Venezuela, para enfrentar en semifinales a Perú. Los Charrúas clasificaron a la final tras vencer 1 a 0 en Lima y empatar 1 a 1 en el Centenario. 

La definición del torneo fue la reedición de un clásico mundial: Uruguay le ganó a Brasil 2 a 0 como local (anotaron Francescoli y Diogo) y empataron 1 a 1 (Jorginho y Aguilera) en Salvador. Brasil llegó a la final tras dos empates ante el vigente campeón, Paraguay: los brasileños ganaron el sorteo de desempate y pasaron a la definición.

El director técnico uruguayo, Omar Borrás, alineó en el último encuentro a Rodolfo Rodríguez; Víctor Diogo, Nelson Gutiérrez, Eduardo Acevedo, Nelson Agresta; Washington González, Jorge Barrios, Luis Acosta (ingresó Venancio Ramos); Carlos Patito Aguilera (Miguel Bossio), Francescoli y Wilmar Cabrera. Un equipo por demás ofensivo para ganarle la Copa a Brasil de visitante.

Enzo Francescoli, El Príncipe, jugador elegante como pocos y a la vez goleador, fue elegido como el mejor jugador del torneo. Enzo había surgido en Montevideo Wanderers y jugaba en River Plate de Buenos Aires, donde sería figura excluyente  hasta  mayo de 1986 y luego de su regreso de Europa, en 1994-97, cuando como capitán de Los Millonarios ganó 4 torneos locales, la Copa Libertadores y la Supercopa. Uno de los mejores futbolistas de su tiempo y de todas las épocas.

Uruguay, el país más chico en cuanto a superficie y población del subcontinente, seguía sumando éxitos. El previo a este había sido el título en la Copa de Oro de Campeones Mundiales de la FIFA (el "Mundialito"), jugado en diciembre de 1980 y enero de 1981 en su bastión infranqueable, el estadio Centenario.

Copa América
Enzo Francescoli (Montevideo, 1961), El Flaco, El Príncipe, aquí en el partido Uruguay 2 x 0 Brasil, la final de ida de la Copa América de 1983 Ese día convirtió un golazo de tiro libre, al ángulo. Jugador de una calidad única, surgió en Montevideo Wanderers, pasó a River Plate de Argentina, donde es uno de los máximos ídolos del club, además de capitán multicampeón y actual director deportivo/"manager". Con La Celeste ganó las Copas América de 1983, 1987 y 1995. Uno de los mejores jugadores del último cuarto del siglo XX, un príncipe destacado en el reinado de Diego Maradona, con quien tuvo siempre una muy buena relación. Foto: @UruguayFootENG en Twitter

Argentina se ubicó segunda de Brasil en el grupo II: empataron en 5 unidades, y los tricampeones del mundo avanzaron por diferencia de gol, pese a que Argentina resultó invicta y Brasil perdió un encuentro.

Con la eliminación de Argentina en el Mundial de 1982, había llegado el fin del ciclo transformador y revitalizador de César Luis Menotti al frente de la Selección. El presidente de la AFA, Julio Grondona (al mando de la entidad desde 1979 y hasta su muerte, en 2014) dilató el desenlace, pero en una reunión le hizo a Menotti la oferta de un contrato que no podía aceptar, con menos beneficios. El Flaco le diría adiós a la Selección hasta 2019, cuando la AFA le otorgó el cargo (básicamente honorario) de Director de Selecciones Nacionales, del que disfrutaba cuando la Selección ganó la tercera Copa del Mundo en Qatar.

El segundo puesto en el grupo de la Copa de 1983 marcó la eliminación en el primer torneo que Argentina disputó bajo la dirección técnica de Carlos Salvador Bilardo, el Doctor -médico graduado en la Universidad Nacional de La Plata- , sucesor de Menotti. El dato alentador de la actuación argentina fue que en el partido de River Plate venció a Brasil luego de trece años, con un gol de Ricardo Gareca, El Tigre.

Antes, la Albiceleste había empatado 2 a 2 en los dos partidos con Ecuador. El fútbol se había equilibrado: en 1942 los argentinos no tuvieron piedad deportiva y superaron a Ecuador por 12 a 0. Tantos "2" acaso presagiaban el segundo título mundial que ganaría Argentina en 1986 en lo que fue, durante el torneo de México, una producción formidable, que no había tenido antecedentes en el ciclo de Bilardo, y que tampoco se repetiría después con El Doctor al frente del equipo.

Para su primer torneo oficial, Bilardo convocó a los arqueros Ubaldo Pato Fillol (capitán, todavía dueño del puesto) y Nery Pumpido; a los defensores José L. Brown, Julián Camino, Néstor Clausen, Oscar Garré, Omar Jorge, Roberto Mouzo y Enzo Trossero; a los mediocampistas Juan Carlos Bujedo Jorge Burruchaga, Ricardo Giusti, Rubén Insúa, Claudio Marangoni, José Daniel Ponce, Miguel Ángel Russo y Alejandro Sabella, a Julio Olarticoechea (polifuncional como pocos), y para el ataque a Gareca, Alberto Márcico, Víctor Ramos y Jorge Rinaldi.

Los siete resaltados en negrita fueron convocados al Mundial de México, y todos jugaron el primer partido ante Corea del Sur. Convicción Bilardeana. De los 22 futbolistas, sólo uno jugaba en el exterior: el Tata Brown, en Atlético Nacional, de Colombia.

Si se repasan los nombres, se apreciará un plantel de una riqueza técnica notable: quizás los que utilizaron la dudosa idea de "antifútbol" no hayan siquiera leído las listas de convocatoria de Bilardo, y no sepan que en 1982 el Doctor había llevado a Estudiantes al título en el Metropolitano con Sabella, Ponce, Marcelo Trobbiani y Russo en el medio, y con Hugo Gottardi y Guillermo Trama, delanteros netos, siempre en la delantera.

En 1983, Diego Armando Maradona no fue convocado a la Selección. Había iniciado el año con una hepatitis, lo que marcó su estancia en F.C. Barcelona. En la segunda mitad del año, con la Copa América ya iniciada, sufrió una fractura en su tobillo izquierdo. Diego tampoco jugaría en la Selección en 1984: lo hizo recién en mayo de 1985.

Los goleadores de la Copa América fueron Burruchaga (el socio de Diego en los Mundiales de 1986 y 1990; por entonces mediocampista ofensivo de Independiente), el brasileño Roberto Dinamita (histórico delantero de Vasco da Gama, club al que presidiría) y el uruguayo Carlos Aguilera, (atacante de Nacional). 

Los cambios aprobados en 1972, implementados en 1975, no habían traído beneficios sustanciales, y la Confederación Sudamericana (Conmebol)  resolvió que el torneo volviera a disputarse en un país anfitrión, cada dos años y con un plan de rotación en los diez países miembros, de manera que todas las asociaciones recibieran la Copa hasta volver a iniciar el ciclo.

En 1986, el paraguayo Nicolás Leoz había sido electo presidente de la Conmebol, en lo que supuso un impulso notable para la organización: la sede se trasladó definitivamente a un edificio acorde, a Asunción, y se proyectaron más competencias, como la Supercopa (todos los clubes campeones alguna vez de la Copa Libertadores), que tuvo su primera edición en 1988.

El torneo de 1987 llegó a Buenos Aires (estadio Monumental de River Plate), Córdoba (estadio mundialista de la provincia) y Rosario (el Gigante de Arroyito de Rosario Central), lo que era una excusa inmejorable para que Argentina celebrase ante su público el título de Campeón del Mundo ganado -se insiste: de manera formidable- en junio 1986.

Pero la idea podía fallar. Y falló. Tras las gestas en el Azteca, la Selección había jugado muy poco: recién volvió a disputar un encuentro en mayo de 1987, ante el club Roma de Italia, en lo que fue una derrota por 1 a 2, con dos goles del polaco Zibi Boniek (Carlos Chino Tapia para la Albiceleste). Diego no jugó ese encuentro, pero sí fue parte, en junio, del match ante ante Italia en Zurich (derrota 1 a 3, con el gol de Hernán Díaz). La preparación para el torneo finalizó con un amistoso ante Paraguay en River, ante sólo 10 mil espectadores, en lo que fue la tercera derrota del equipo, esta vez por 0 a 1 (Diego tampoco intervino, pero sí lo hicieron varios de los campeones del ´86, como en los tres encuentros). Sí. A la selección campeona del Mundo, con mayoría de titulares, sólo fueron a verla 10 mil personas un día sábado.

Para esta Copa de 1987, Bilardo convocó por primera vez a varios futbolistas (aproximadamente 10), en lo que fue un atisbo de renovación de cara al mundial de 1990, que no se terminaría de concretar del todo.

Bilardo
Carlos Salvador Bilardo (Buenos Aires, 1938), El Doctor, circa 1983. Director técnico de la Selección Argentina tras la salida de César Menotti, dirigió en las tres Copas de la década, en las que la Albiceleste tuvo desempeños discretos, pero que sirvieron de banco de pruebas para implementar sus ideas, que le valieron el campeonato del Mundo en 1986 y el subcampeonato en 1990, tras lo que dejaría el cargo. Fue un mediocampista por derecha veloz, que jugó en San Lorenzo de Almagro, Deportivo Español y Estudiantes de La Plata, con el que ganó un título argentino, tres Copas Libertadores y la Copa Intercontinental en Manchester, entre otros títulos. Como entrenador fue campeón con Estudiantes en 1982, lo que fue decisivo para su llegada a la Selección. Mientras jugaba, se recibió de médico especializado en ginecología en la Universidad Nacional de La Plata. Foto: larealidaddelaplata.com.ar

El técnico campeón del Mundo convocó a Jorge Bartero, Sergio Goycochea y Luis Islas -atajó todos los partidos-  (arqueros), José L. Brown, José L. Cuciuffo, Hernán Díaz, Oscar Garré Oscar Ruggeri y Jorge Theiler (defensores),  Roque Alfaro, Sergio Batista, Oscar Acosta, Ricardo Giusti, Darío Siviski y Carlos Tapia (mediocampistas), Julio Olarticoechea, y a los delanteros Claudio Caniggia, Oscar Dertycia, Juan G. Funes, José Percudani y Pedro Pasculli. Y a Diego Armando Maradona, que para ese entonces era el ser humano más famoso del Orbe. Que fuese el mejor futbolista de su época, sólo comparable a Pelé y Di Stéfano, era casi un detalle. Diego jugaba su segunda Copa América.

 Como en el plantel de la edición anterior, siete de estos jugadores fueron citados al siguiente Mundial (los resaltados en negrita). Los únicos tres convocados del exterior fueron Brown (Brest de Francia), Maradona (Napoli) y Pasculli (Lecce).

Contra todo lo que podría imaginarse, el estadio de River Plate no rebalsó de público en las presentaciones de la Selección Campeona del Mundo: en el primer partido, ante Perú, hubo 40.000 hinchas en el empate en 1 (goles de Maradona y de su implacable perseguidor de 1985, Luis Reyna). Ante Ecuador, en el mejor partido del equipo (victoria 3 a 0, dos goles de Diego y uno de Caniggia) asistieron 30 mil simpatizantes. Para la semifinal con el campeón vigente, Uruguay, hubo un claro aumento: 65 mil personas vieron el triunfo Celeste (1 a 0, gol de ese gran wing derecho que fue Antonio Alzamendi).

Para el partido por el tercer puesto, en una tarde en exceso gris, brumosa y fría, apenas 15 mil almas vieron la derrota ante Colombia por 1 a 2 (Caniggia, para el honor). Las fotos con las tribunas vacías -más el gesto adusto de Diego y sus compañeros- casi que duelen, hoy.

En ese momento, Carlos Bilardo se decidió: la Selección (se repite adrede) Campeona del Mundo no jugaría más como local. El Doctor cumplió casi al 100%. Los argentinos no pudieron ver más a la Selección hasta febrero de 1991, cuando Alfio Basile asumió como entrenador, tras la salida voluntaria de Carlos, post subcampeonato Mundial en 1990. Luego de la Copa América ´87, la Albiceleste jugó un solo encuentro en el país, ante Alemania Federal, en lo que fue la reedición del Mundial de México, con victoria por 1 a 0 (gol de Jorge Burruchaga).

Copa América
Estadio mundialista Monumental de River Plate, Buenos Aires, sábado 11 de julio de 1987. Por el tercer puesto de la Copa América se enfrenta la selección campeona del Mundo, con casi todas sus figuras, y la revelación del torneo, Colombia, que ganará 2 a 1. La floja actuación de Argentina produjo una exigua concurrencia de público en casi todos los partidos de la Albiceleste, aún con Diego Maradona en cancha. El clima, claramente, tampoco ayudó. Luego de ese partido, hasta febrero de 1991, la Selección jugaría un solo partido en el país -ante Alemania Federal en diciembre de 1987, en Vélez Sarsfield-. Foto: tycsports.com

Pese a la sede única, el formato no se modificó en su espíritu: como en 1975, 1979 y 1983, el campeón vigente (Uruguay) ingresó en semifinales, en las que participarían además los ganadores de los tres triangulares de la primera fase. Así, en el frío invierno del Sur (la Copa se jugó del 27 de junio al 12 de julio) se jugaron 13 encuentros. Esta fue la primera vez en que la Copa América se transmitió en directo a Europa.

La selección Charrúa se consagró bicampeona de América: ganar el título le insumió sólo dos partidos, algo inédito en la historia, porque con el anterior sistema de liga "todos contra todos", en la única edición que hubo 3 participantes, el formato fue el de un doble triangular.

Eduardo Pereira; Alfonso Domínguez, Nelson Gutiérrez (campeón Intercontinental con Peñarol y River Plate en 1982 y 1986), Obdulio Trasante, José Pintos Saldaña; Gustavo Matosas, José Perdomo, Pablo Bengoechea; Antonio Alzamendi (ingresó José Peña), El Príncipe Francescoli y Rubén Sosa fueron los elegidos por el técnico Roberto Fleitas para ir en busca de la XIII Copa América para Uruguay, y devolver a la Celeste el título de la selección más ganadora de la Copa en soledad (Argentina quedaba con 12, la última ganada 28 años atrás, con 7 ediciones sin títulos). Brasil había ganado su tercera y última Copa en 1949 (12 ediciones sin coronarse, de las que disputó 10). 

De los 22 jugadores uruguayos, 18 jugaban en su país. Gutiérrez y Alzamendi militaban en River Plate y sólo Francescoli (en Racing de Paris) y Sosa (Real Zaragoza) se desempeñaban en Europa.

Copa América
Uruguay, campeón de América 1987, cuando ganó su 13° Sudamericano y volvió a liderar en soledad (Argentina quedaba con 12 títulos). El equipo que ganó el certamen, el domingo 12 de julio, ante Chile, una de las dos revelaciones del torneo ( la otra fue Colombia): Eduardo Pereira, Obdulio Trasante, Nelson Gutiérrez, José Perdomo, José Pintos Saldaña, Alfonso Domínguez. Abajo: Antonio Alzamendi, Gustavo Matosas, Pablo Bengoechea, Enzo Francescoli y Rubén Sosa. Varios de ellos, jugadores de gran rendimiento a lo largo de sus carreras, en particular Gutiérrez, Alzamendi, Francescoli y Sosa. Foto: espn.com.ar

El diez colombiano, Carlos Valderrama, El Pibe, fue elegido mejor jugador del torneo. En ese entonces era jugador de Deportivo Cali. Su compañero Arnoldo Iguarán se consagró goleador de la Copa -le convirtió 3 goles a Paraguay en Rosario para el 3 a 0, y anotó cuatro en total-. Iguarán jugó sólo en Colombia, en varios clubes, pero especialmente en Millonarios. Esta fue la primera vez que la "Selección Colombia" alcanzaba notoriedad, con una generación de jugadores casi única, muchos de los que se mantendrían hasta el Mundial de 1994. El técnico, en 1987 y en los dos siguientes mundiales, fue Francisco Pacho Maturana.

La otra decepción en la Copa la padeció Brasil: quedó segunda -eliminada- en su grupo ante Chile, con la que perdió 0 a 4. En el conjunto Rojo fue la otra revelación del torneo, con su acceso a la final, tras superar en la semi en Córdoba al conjunto de Maturana y Valderrama. En La Roja se destacaron Ivo Basay y Juan Carlos Letelier

La tercera edición de la década se realizó, también como estaba previsto, en 1989 en Brasil, que no recibía al torneo desde 1949. Fue un festejo por el 75° aniversario de la Confederação Brasileira de Futebol.

Para el torneo se utilizó un nuevo formato: participaron las diez selecciones desde el inicio, en dos liguillas de cinco equipos. Luego del enfrentamiento de todos los conjuntos, los dos primeros de cada grupo avanzaban a un cuadrangular final. Así, se jugaron 26 partidos.

Algo para destacar de este torneo es que jugaron casi todas las figuras que podían participar: Argentina presentó a once de los campeones mundiales de 1986, entre ellos a Diego Burruchaga; más Caniggia. Brasil incluyó a Alemão, Bebeto, Josimar, Romario y Valdo. Uruguay a Enzo, Alzamendi, Hugo De León, Rubén Paz y Rubén Sosa. Chile a Patricio Yáñez. Colombia a Bernardo Redín y a Valderrama (ya jugador de Montpellier). Paraguay a ese excelente zaguero central que fue Rogelio Delgado. Perú a José del Solar y Franco Navarro.

Argentina ganó el grupo B, pero con la nota de que convirtió sólo dos goles en cuatro partidos. El autor de ambos fue Claudio Caniggia, El Pájaro: un gol a Chile y otro a Uruguay. Luego de este tanto, la Selección inició una inédita racha de 9 partidos sin convertir goles. La marca se cortaría recién en abril de 1990, cuando Néstor Lorenzo -hoy director técnico de Colombia- anotó en el 1 a 0 ante el Linfield de Irlanda del Norte, multicampeón en aquel país, pero un club de cuarta categoría.

En el cuadrangular final, la Selección perdió con Brasil 0 a 2 (Bebeto y Romario), con Uruguay 0 a 2 (Rubén Sosa por 2) y empató en cero con Paraguay, dirigido por un compañero de Bilardo en el Estudiantes de La Plata multicampeón de fines de los ´60: Eduardo Luján Manera.

Para 1987 Bilardo designó a los arqueros Julio Falcioni (no atajó), Luis Islas (dos partidos) y Nery Pumpido (cinco); a los defensores José L. Brown, Néstor Clausen, José Cuciuffo, Hernán Díaz, Pedro Monzón, Oscar Ruggeri y Roberto Sensini; a los mediocampistas José Basualdo, Sergio Batista, Jorge Burruchaga, Héctor Enrique, Ricardo Giusti, Néstor Gorosito y Pedro Troglio; y a los delanteros Carlos Alfaro Moreno, Abel Balbo, Gabriel Calderón, Claudio Caniggia y Diego Maradona

Copa América
Carlos Alberto Valderrama, El Pibe, y Diego Armando Maradona, capitanes de Colombia y Argentina, se saludan antes del partido por el tercer puesto de la Copa América, en el estadio de River Plate, en julio de 1987. Valderrama, el mejor futbolista de la historia colombiana y líder de una generación excepcional de jugadores, fue elegido como mejor jugador de ese torneo. Diego no pudo repetir sus actuaciones de junio de 1986, que siguen siendo aún hoy las más brillantes que un jugador de fútbol haya realizado jamás en un torneo relevante. En la foto aparecen también Luis Islas, Oscar  Ruggeri, José L. Brown, Sergio Batista y Carlos Tapia, todos campeones del Mundo en México ´86. Foto: tycsports.com

De los 22, los resaltados en negrita (13 jugadores) disputaron el Mundial de Italia, un año después, y llegaron de manera entre épica y milagrosa a la final. A diferencia de las dos copas anteriores, casi la mitad del plantel jugaba en el exterior (diez jugadores), mientras que en 1983 y en 1987 Bilardo sólo había convocado a cuatro "extranjeros".

Brasil y Uruguay habían quedado segundos en sus grupos, pero para la última fecha del cuadrangular final eran  los únicos equipos que podían coronarse, y se enfrentaban en el Maracaná (volvía, después de más de 20 años, la "virtual final"). El que ganaba alzaba la Copa. Fue victoria de la Verdeamarela por 1 a 0, con gol de Romario (uno de los más notables delanteros del último cuarto del siglo XX). Al coloso de Río de Janeiro y del planeta  asistieron 170 mil personas: este fue el partido con más espectadores en la historia del centenario torneo.

La Copa volvía a posesión de Brasil luego de 44 años. Además, Bebeto fue el goleador, con 6 tantos (delantero de Flamengo). Sebastião Lazaroni fue el técnico de un muy buen equipo, casi el mismo que un año después quedaría eliminado de manera increíble ante Argentina, en los octavos de final del mundial.

Como mejor jugador fue elegido el wing izquierdo uruguayo Rubén Sosa. Los dos delanteros locales, Romario y Bebeto, también fueron figuras, y por suerte para Bilardo y sus dirigidos, no fueron de la partida en Turín, en junio de 1990. Los brasileños tendrían revancha en 1994, cuando fueron nuevamente figuras en la selección que ganó el tetra.

Copa América
Brasil, campeón de América 1989. Era el cuarto título Sudamericano para la Verdeamarela. Su anterior conquista había sido en 1949, también como local. Aquí, Mazinho, Taffarel, Mauro Galvão, Ricardo Gomes, Aldair, Branco. Abajo: Bebeto, Romario, Silas, Dunga y Valdo. Todos jugadores de primer nivel internacional. La mayoría de ellos jugó el Mundial de 1990, pero de manera increíble quedaron eliminados ante Argentina, que tuvo un milagro futbolístico. Mazinho, Taffarel, Aldair, Branco, Bebeto, Romario y Dunga tendrían revancha en Estados Unidos 1994, cuando ganaron el tetracampeonato mundial. Los delanteros Bebeto y Romario fueron figuras casi excluyentes en 1989 y 1994. Foto: itatiaia.com.br

Finalizada la década, y con el aluvión de estrellas que disputaron el torneo de Brasil, más la incipiente solidez de la organización alcanzada con la gestión de Leoz (a lo que debe haber sumado que Julio Grondona fuese, desde 1988 -y también, hasta su fallecimiento- Vicepresidente Senior de la FIFA, a cargo luego de las finanzas de la mega multinacional del fútbol)  y determinación de sostener al torneo, y las transmisiones a Europa, la Copa América volvió a recuperar relevancia. Los 170 mil torcedores en el Maracaná le dieron el color y el calor necesario, también.

Por tercera década consecutiva, la Selección Argentina, que en ese período había ganado sus dos primeras Copas del Mundo, no pudo conquistar América. Incluso, tuvo actuaciones en exceso discretas, en particular las de 1979 y en 1989. El panorama para la Albiceleste cambiaría, para bien, a inicios de los años noventa. Ganar la Copa América post título Mundial no ha sido una especialidad para la Selección. ¿Logrará revertirlo en USA 2024?

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#1 Historia de la Copa América: 1863 hasta 1916

#2 Historia de la Copa América: 1917 hasta 1929

#3 Historia de la Copa América: 1935 hasta 1939

#4 Historia de la Copa América: 1941 hasta 1949

#5 Historia de la Copa América: 1953 hasta 1959

#6 Historia de la Copa América: 1963 hasta 1979

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