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Preocupación entre los economistas

Todo roto: hay más miedo al estancamiento que a la inflación

Los economistas están recalculando. Con Japón en recesión, China con Covid y menos fuego coyuntural en Ucrania, los commodities bajaron en bloque. Los inversores buscaron distintos caminos: los cautelosos van al dólar, los osados volvieron a las criptos

El oficialismo propusó colocarle un impuesto del 20% a los capitales fugados que estén en cuentas del exterior no declaradas.
El oficialismo propusó colocarle un impuesto del 20% a los capitales fugados que estén en cuentas del exterior no declaradas.
Luis Varela Luis Varela 28-03-2022
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Con los ojos en las restricciones que está haciendo China sobre Shanghai por el rebrote del Covid-19 y observando detenidamente los amagues de menor intensidad en la invasión rusa sobre Ucrania, los principales centros de análisis económico mundial (que intentan adivinar qué es lo que viene) ven un planeta con menor crecimiento, con más riesgo de estancamiento que de inflación, y esa idea está provocando una gran rotación en muchísimas cotizaciones.

Esa idea, más una reunión de la Opep en la que se decidió aumentar apenas la oferta, provocó ayer un día en el que las materias primas dejaron de incendiarse: el petróleo bajó 8,3%, los metales básicos estuvieron bastante más tranquilos y los granos mostraron fuertes caídas tanto en Chicago y sobre todo en Rosario.

Y como China y Rusia tienen sus reservas en metales preciosos, con sus habitantes buscando huir de gobiernos opresores, las onzas de oro y plata volvieron a bajar ayer y las criptomonedas siguieron resucitando, acumulando un repunte del 38% desde fines de enero, cuando todo el mundo las daba por muertas.

El mercado local

Mientras tanto, en esta Argentina extraña que tenemos en estos días, volvieron a aparecer ideas insólitas, como un proyecto surgido en el Senado y apoyado por el Ejecutivo para colocarle un impuesto del 20% a los capitales fugados que estén en cuentas del exterior y que no estén declarados. La idea, que Juntos por el Cambio descartó de plano que pueda ser aprobada por el Congreso, se conoció después de que Cristina Kirchner recibiera en su despacho al embajador de EE.UU. en Argentina y que le pidiera directamente que ese país ayude a Argentina a pagar la deuda con el FMI, para que nos liberemos del programa encorsetado que acaban de firmar Alberto Fernández y su ministro de Economía, Martín Guzmán.

Con ese contexto, ya conocido por todos que el dinero del FMI ya forma parte de las reservas del BCRA y que el país recibirá la primera auditoría del organismo antes de lo esperado, exactamente en nueve semanas y media, el mercado local mostró a un Banco Central perdiendo reservas recién recibidas, pero con dólares tranquilos, acciones operadas a la baja y con muy poco volumen, con bonos hacia arriba, sobre todo los dolarizados, no tanto los nominados en pesos, lo cual determinó que el riesgo país bajara 52 unidades, hasta 1.746 puntos básicos, el menor nivel en más de un mes.

Ya muy cerca de fin de mes, y con el BCRA ocupado de retirar del mercado todos los pesos que puedan existir, para ver si apaga el incendio inflacionario, las empresas se vieron obligadas a vender dólares para conseguir pesos y poder pagar sueldos y otros gastos. Por lo que, mientras en el exterior el dólar subió contra todas las monedas, con bonos de EE.UU. firmes, y tasas largas de EE.UU. aplanadas, en el 2,5% anual en todos los plazos, los tipos de cambio oficiales argentinos avanzaron, pero todos los dólares libres fueron a la baja, achicando las brecha a la zona del 75%.

En realidad, nadie sabe con exactitud dónde estamos parados. Lo que se está viendo en todas partes es un problema de oferta de bienes y problemas de logística, y muchos inversores conservadores prefieren montarse sobre bonos yankees y los más osados que se quieren ocultar del fisco buscan refugio en las criptomonedas.

Así, ayer, en el exterior el dólar saltó 1,5% contra el yen (con Japón sumido en una recesión y con medidas ciertamente osadas del gobierno de Tokio) y el billete verde también subió 0,7% contra la libra, 0,5% en México, 0,4% en Brasil y 0,1% en Chile, sin cambios en su relación contra el euro. Mientras que en  Argentina, los dólares oficiales subieron entre 30 y 80 centavos, con el blue $2  abajo hasta $200, mientras que los financieros fueron un poco más abajo: el MEP a $197,14 y el contado con liquidación en $197,16. 
¿Qué se ve por delante? Para hoy y mañana se vienen dos días tensos, ya que está planificado un paro de trenes y un acampe en plena 9 de Julio porque el Gobierno se resiste a seguir ampliando los planes, sobre todos a piqueteros que no son afines con el Ejecutivo.

Colocan más deuda

Pero el desafío más importante del día lo volverá a tener el ministro de Economía Guzmán, que bajo este programa del FMI que pide menos emisión de pesos, deberá intentar colocar otra vez más deuda, ya que los vencimientos que vienen, por bonos emitidos por él mismo, son muy importantes y ya no puede recurrir tan fácilmente al Banco Central, ya que a fines de mayo la gente de Georgieva le medirá el aceite.

Otra vez esquivando a los inversores comunes, Guzmán saldrá a pescar hoy en la pecera que tiene acorralada, en fondos de inversión y creadores de mercado y, fundamentalmente, en entidades del sector público que tienen pesos, como el Pami, a las que viene llenando de papelitos de colores desde hace rato.

Tras la licitación bastante escasa realizada la semana pasada, Guzmán buscará colocar hoy más Lelites, Ledes, Lepase, Lecer, Boncer y una canasta de Lecer entre fondos de inversión y creadores de mercado. A los fondos comunes de inversión les ofrecerá una letra de liquidez del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 29 de abril de 2022 (nueva). Mientras que a los creadores de mercado les ofrecerá una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 29 de julio de 2022 (s29l2 - reapertura); una letra del tesoro nacional en pesos a tasa variable más 14% con vencimiento 16 de agosto de 2022 (sg162 - reapertura); una. letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de agosto de 2022 (s31g2 - reapertura); una  letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 30 de septiembre de 2022 (s30s2 - nueva); una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 21 de abril de 2023 (x21a3 – nueva) y una canasta compuesta en un 30% por la letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 16 de agosto de 2022 (x16g2 – reapertura) y en un 70% por la letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 20 de enero de 2023 (x20e3 – reapertura). Y, además, un bono del Tesoro nacional en pesos ajustado por CER 1,55% vencimiento 26 de julio de 2024 (t2x4 - reapertura); y un bono del Tesoro nacional en pesos con ajuste por CER 2,00% vencimiento 9 de noviembre de 2026 (boncer 2026 2,00%) (tx26 - reapertura).

Específicamente, el FMI le sugirió al ministro que no coloque tanta deuda atada a la inflación y que se incline por mejorar la emisión de deuda a tasa de interés. Por cierto entregará unas letras con tasas variable más un adicional del 14% a cinco meses, nada despreciable. Pero en este contexto de guerra contra la inflación, en el que el Presidente ratificó que se usará la ley de Abastecimiento si es necesario, la situación económica para las empresas se ve bastante complicada.

Bolsas a diferente ritmo

Quizás por eso mientras la Bolsa de Nueva York tuvo ayer una suba del 0,8% promedio, con un buen día en México y una baja leve en San Pablo, la Bolsa de Buenos Aires se secó y perdió buena parte de la suba que tuvo el viernes con el anuncio del "sí" del FMI. En la Bolsa porteña, con $951 millones operados en acciones y $2.895 millones en Cedears, el índice Merval bajó 1,5% y los ADR argentinos que operan en Nueva York estuvieron mixtos, con buen día para Mercado Libre y una mala rueda para IRSA, ya que está en danza otra ley de alquileres que puede ser otra daga en la espalda para el sector.

Todo eso combinado con un principio de abril que se acerca, con asalariados que tienen paritarias cada vez más seguidas, y con la gente queriendo sacarse de encima los pesos, por lo que en una semana habrá más presión de compra en los supermercados para llenar las alacenas, o quizás compra de dólares. Y con los importadores reclamando ante el BCRA, que se vio obligado ayer a perder US$ 75 millones. Eran dólares fresquitos, recién recibidos desde el FMI, de esos que tienen la banda azul. 

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