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Bolsas para arriba

La Fed no ajustó tanto y el mercado tuvo un buen día

La Fed aumentó la tasa, pero en su mensaje mostró que el apriete que viene pareciera menor al que se decía

Los mercados tuvieron una reacción positiva a la suba de la tasa de interés que anunció la Fed.
Los mercados tuvieron una reacción positiva a la suba de la tasa de interés que anunció la Fed.
Luis Varela 05 mayo de 2022

Con un movimiento mucho menos agresivo que el que todo el mercado esperaba, la Reserva Federal terminó ayer su reunión de dos días y efectivamente subió la tasa de interés corta en 0,5 punto, en el mayor incremento desde mayo de 2000, cuando Alan Greenspan dirigía el organismo, pero al hacer el anuncio el actual titular de la Fed, Jerome Powell, dejó entrever que la cataplasma contra la inflación será bastante cautelosa.

Por supuesto, la decisión del Banco Central norteamericano estará atada a los índices de inflación que esa economía vaya mostrando, pero hasta el martes se decía que tras este 0,5 punto de alza vendrían dos sucesivos de 0,75 y que se comenzarían a vender bonos en Wall Street de manera inmediata, absorbiendo US$ 95.000 millones al mes, y finalmente Powell dijo con expresiones algo titubeantes que la astringencia de dólares podría reducirse en US$ 47.500 millones al mes en junio, julio y agosto, y recién en US$ 95.000 millones en septiembre.

Este bombero ciertamente moderado surgió porque en las últimas tres o cuatro semanas las commodities abandonaron la suba empinada en sus cotizaciones. Pero ayer, ni bien se conoció que el torniquete de la Fed será casi una caricia por ahora los mercados se dieron vuelta: el dólar global bajó de manera consistente contra todas las monedas, la Bolsa de Nueva York festejó con un rebote importante y, lo que es peligroso, se anotó una escalada en casi todas las materias primas.

Lo paradójico del movimiento es que en el medio de la guerra en Ucrania, mientras la Fed está subiendo la tasa de interés, el Banco Central de Rusia acaba de bajarla en tres puntos, del 17% a 14% anual, y que detrás de eso el rublo sigue recuperando valor, tanto que en el peor momento de las medidas económicas contra Moscú el precio del dólar llegó a estar en 144 rublos, mientras que ayer terminó a apenas 66,30 rublos, el menos valor de los últimos seis meses.

En línea con esta recuperación de la moneda de Putin, mientras el torniquete de la Fed sonó como un pequeño pellizquito, las commodities en bloque tuvieron un respingo: el petróleo saltó 4,8%, los metales preciosos saltaron hasta 2,5%, los metales básicos también avanzaron (salvo el níquel que achicó apenas desde el cielo), los granos escalaron en Chicago y en Rosario (con reacción inversa para el trigo) y el sector que más festejó la tisana fue el panel de criptomonedas, ya que el Bitcoin recuperó 5,8% y hubo subas de hasta el 13% en otras variantes del sector. Mientras que el dólar se debilitó frente al resto de las monedas con caídas de 1,5% en México, de 1,1% contra la libra, de 0,9% contra el euro y el real, de 0,8% frente al yen y el 0,3% en Chile.

Las bolsas para arriba

Inmediatamente detrás de esas reacciones hubo una fuerte suba en la Bolsa de Nueva York, con una recuperación promedio del 3%, e incluso hubo mejoras en las bolsas latinoamericanas: la de San Pablo subió 1,7% y la de México mejoró 0,7%. En la Bolsa de Buenos Aires, mientras tanto, hubo una baja engañosa, ya que la baja global del dólar también impactó en el mercado local, y el índice Merval achicó 0,2% en pesos pero mejoró en dólares, con $850 millones operados en acciones y $3.657 millones negociados en Cedears. Mientras que los ADR argentinas en Nueva York anotaron mayoría de subas de hasta el 3,3%, con Central Puerto, YPF, Mercado Libre, Francés y TGS como las mejores del día, y con bajas de hasta el 1,7% para Despegar, Loma Negra y Edenor.

El dólar en Argentina

¿Qué ocurrió con el mercado cambiario en Argentina? El foco del movimiento estuvo muy ligado a la política. Tras los duros ataques kirchneristas del martes contra Alberto, Guzmán, Kulfas y Moroni, el Gobierno contraatacó con la primera reunión de gabinete en meses, bien temprano, como le gusta hacer a Juan Manzur. Y, en línea con lo que había dicho Guzmán la semana pasada ("gobernaremos con los funcionarios que se alineen"), Manzur fue todavía más contundente: "Este es un gran Gobierno, y al que no le guste que se vaya".

Esa firme reacción del Ejecutivo, tomando a las voces kirchneristas como si fueran sonidos de radio FM, cayeron muy bien en la plaza local, por lo que los dólares libres bajaron y los bonos argentinos recuperaron valor, por lo que el riesgo país volvió a achicarse nuevamente: ayer achicó en 45 unidades, hasta 1.750 puntos básicos, muy por debajo de los 1.976 puntos que hubo en el momento de mayor tensión.

Por supuesto, esta fuerte pelea interna del oficialismo no está terminada. Hay cierta inquietud en el Gobierno porque Cristina dará un discurso este viernes en el Chaco, donde le darán un premio, y se espera que la vicepresidenta siga bajando línea para mostrarse como opositora, preparándose para la elección que viene, sin hacerse cargo del ajuste que pueda llegar. Y también hay temor porque hay preparada una movilización piquetera (impulsada en parte de los K), para llevar 300.000 personas a Plaza de Mayo los días 10, 11 y 12 de mayo.

Justamente en esos días comenzarán las audiencias para ajustar las tarifas de los servicios públicos. Y, debe remarcarse que las empresas del sector energético (que están bajo el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, quien tendría la orden de Cristina de no mover las tarifas ni un milímetro), no recibieron todavía ni un solo comentario sobre el reordenamiento tarifario que viene.

Esto plantea que a lo largo de la semana próxima posiblemente el presidente Alberto Fernández deba finalmente tomar una resolución concreta, después de tanta indecisión: ratificarle a Guzmán que avance con las subas de las tarifas, para intentar achicar algo los subsidios para equilibrar las cuentas públicas, tal como se acordó con el FMI, que llegará con una auditoría dentro de 22 días.

El mercado interpretó la frase de Manzur "al que no le guste que se vaya", como una primera señal y en consecuencia, mientras el dólar se debilitaba en el mundo, también bajó en el mercado local, con bajas de entre $2 y $4, y con el blue, el MEP y el contado con liquidación cotizando entre $201 y $205. Mientras que los bonos lograron anotar una mejora superior al 4%.

Y, por si estas señales no fueran lo suficientemente buenas, hubo más: el BCRA logró sumar reservas (ayer por tercer día consecutivo las aumentó, esta vez en US$ 51 millones). Y la asociación de fabricantes de autos entregaron cifras para el festejo. Por tener menos días laborable, la fabricación de autos bajó en abril 10% contra marzo, pero subió 49,5% contra abril del año pasado: cuatro meses vs cuatro meses está 25,5% arriba. 

Y la mejor noticia de ese sector vino de la exportación: las unidades enviadas al exterior subieron 11,4% contra marzo y 73,1% contra abril 2021; cuatro meses vs cuatro meses 24,8% arriba. Y esto significa que Argentina tuvo en el primer cuatrimestre de 2022 la mayor exportación de autos desde 2014, algo que ciertamente no es poca cosa.

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