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Bajan los títulos, sube el riesgo y cambian ministros

El riesgo país escaló hasta 2.800 puntos, 500 puntos más que hace un mes. La sequía (real y cambiaria) se agrava.

Ayer, por segundo feriado consecutivo, los titulos argentinos volvieron a caer en la Bolsa de Nueva York.
Ayer, por segundo feriado consecutivo, los titulos argentinos volvieron a caer en la Bolsa de Nueva York.
Luis Varela Luis Varela 11-10-2022
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Otra vez, tal como pasó durante el feriado del viernes, las acciones y los bonos argentinos volvieron a bajar ayer durante el feriado del lunes y entre inversores y operadores hay temor por el impacto que se puede desencadenar hoy, en la reapertura de negocios, tras la pausa turística inventada por el Gobierno, mientras recambió tres puestos del gabinete, después de la renuncia de tres ministros, en Trabajo, Desarrollo Social y Mujer.

Ayer, mientras las Bolsas del mundo estuvieron sumergidas en una marea roja, con el titular de JP Morgan advirtiendo que la recesión norteamericana es inminente (ya ocurre en Europa, en Japón y se está sintiendo en China), los ADR locales perdieron hasta 4,3%, con YPF como la más castigada, mientras que los bonos argentinos perdieron otro 1% y con eso el riesgo país subió en otras 19 unidades, hasta 2.800 puntos, 500 puntos más que hace un mes.

Más allá de estos datos crudos, que alteran los nervios de inversores y operadores, en las redes los hilos de conversación decían otra cosa.

Esa realidad fue detectada por la consultora Taquion. Una de sus analistas, Sofía Aquino, resaltó: "El argentino medio tiene hoy una gran incertidumbre social, económica y también política. No mira cómo se cambian ministros ni qué pasa con las inversiones. Lo que realmente interesa es que siete de cada 10 argentinos está endeudado. Y tres de cada 10 argentinos están endeudados con más del 50% de su sueldo. Y el punto central de las deudas es por las compras que realizan de alimentos, no de otro tipo de bienes".

En línea con esa preocupación del argentino de a pie, la consultora LCG acaba de medir la evolución de la inflación en la primera semana del mes. Y después de que el mismísimo Indec declarara que la Argentina de hoy tiene la inflación más alta de las últimas tres décadas (desde la híper de 1991), LCG advierte que octubre es, para la primera semana, el peor mes de la administración de Alberto Fernández.

Según midió esa consultora, al medir la evolución de los precios en la primera semana de cada mes, hubo 2,5% en julio, 2,1% en agosto, 2,7% en setiembre y 2,8% en octubre.

Y lo que más está castigando es una notable suba en alimentos, que ya está comenzando a montarse en una suba mensual de dos dígitos, como pronosticó el exnúmero dos de Axel Kicillof, Emmanuel Alvarez Agis. Parar la olla se hace cada vez más difícil y semana a semana, día tras día, decenas de familias argentinas van pasando a la pobreza o la indigencia.

Además, contrariando completamente al Gobierno (y al ex ministro Martín Guzmán, que ahora va a dar una charla con el Nobel Joseph Stiglitz en Nueva York), casi nadie piensa que los orígenes de la inflación sean multicausales, como repetía con vos bajita el ministro renunciante: según la consultora W, dirigida por Guillermo Oliveto, el 75% de los argentinos piensa que el responsable de la inflación es el Gobierno.

Y ayer apareció un dato inquietante. Argentina está sufriendo un duro efecto climático denominado Niña, que genera una gran sequía, que está castigando duramente toda el área cultivable. Según afirman especialistas, la cosecha de trigo -que ya está jugada- da lástima y empieza a ponerse en riesgo incluso la futura cosecha gruesa de maíz y soja. Y el fracaso con el trigo por la sequía no ocurre únicamente en la Argentina, sino en casi todas partes: ayer, con nuevos ataques de Putin a Ucrania, el trigo pegó un salto del 6% en la Bolsa de Chicago, y habrá que ver qué ocurre hoy en Rosario, tras los feriados del viernes y de ayer.

El trigo había bajado de US$ 500 a US$ 266 en Chicago entre marzo y agosto, pero como la guerra en Ucrania sigue trabando la oferta de esa zona gran productora y como la sequía castiga a muchas regiones clave del mundo, el precio acaba de rebotar y terminó ayer a US$ 343, con un repunte del 29% en apenas dos meses. A lo que debe sumarse el rebote en el petróleo (por el cierre de canillas de la OPEP+), lo cual sin lugar a dudas mantendrá la inflación global alta y obligará a los bancos centrales a mantener altas las tasas de interés.

Ayer las tasas largas de EE.UU. se mantuvieron altas: 4,2% anual a 1 año, 4,2% a 5 años, 3,9% a 10 años y 3,9% a 30 años. Y con esos rendimientos, y con el grueso de los analistas advirtiendo que se viene una recesión inminente, el dólar global está funcionando como una aspiradora. Tanto que ayer en el exterior el dólar subió 0,6% contra el yuan, 0,5% contra el franco suizo, 0,4% contra el euro, 0,3% contra la libra y 0,2% contra el yen, no cambió en Chile y bajó 0,5% en Brasil y en México.

En la Argentina, con la riesgosa jugada del dólar soja y el acuerdo con las cerealeras, Massa logró que se le adelanten dólares por venir, por una cosecha que aún no se ha levantado, y que seguramente vendrá con rendimientos bajos. Gracias a esa movida, el ministro de Economía logró enfriar los tipos de cambio, haciéndolos bajar de la disparada hasta $340, hasta cotizaciones que el jueves pasado terminaron entre $277 el blue y $307 el contado con liquidación.

Al respecto, el grueso de los analistas cambiarios advierte que a partir de ahora Sergio Massa se manejará haciendo equilibrio con los dólares temporales que llegan por los DEG del FMI y el cierre de más importaciones, para cuidar todas las reservas posibles en el Banco Central para que no se caiga el acuerdo con el FMI. Desde el organismo (que será visitado ahora nuevamente por Massa) elogian las políticas del ministro de Economía, pero reclaman que vaya a EE.UU. con respaldo político del Presidente, de Cristina y de la oposición.

Pero mientras el equipo económico prepara un nuevo viaje a Washington, el Presidente está con su agenda limitada y el kirchnerismo es muy crítico con Massa.

La tensión inflacionaria global sigue planteando que los bancos centrales continúen subiendo las tasas de interés, y los capitales vuelan hacia los bonos de la Fed que son considerados los más seguros del mundo. Ayer mismo perdieron precio los bonos de Nueva Zelanda, Suiza, Holanda, Alemania, Francia, Portugal y España, por lo que sus tasas a vencimiento siguen subiendo.

Por supuesto, todo esto impacta en activos de riesgo como los papeles privados. Los bancos de Wall Street recortan en US$ 34.000 millones los pronósticos de ganancias para las grandes empresas. La Fed sigue absorbiendo dólares de Wall Street, y la “liquidez frágil” en el mercado de bonos podría amenazar resultados contables del tercer trimestre y, si no se obtienen resultados pronto, hasta los planes que tiene la Fed para el cuarto trimestre.

Así, ayer la Bolsa de Nueva York volvió a bajar: el Nasdaq perdió 1%, el S&P cedió 0,7% y el Dow achicó 0,3%. Y también hubo bajas en las Bolsas latinoamericanas: la bolsa de México bajó 0,7% y la bolsa de San Pablo achicó 0,4%. Y con ese marco, los bonos argentinos también operaron a la baja en New York y el riesgo país sigue subiendo. Y los ADR argentinos que operan en ese mercado tuvieron un resultado dual: hubo suba del 1% al 3% para Cresud y Central Puerto, pero caída del 1 al 4,3% para YPF, TGS, Despegar, IRSA, Edenor, Telecom y Mercado Libre.

En los commodities, mientras tanto, todo apuntó hacia abajo, salvo los granos. Hubo baja del 1,9% para el petróleo. Los metales preciosos también estuvieron en descenso. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago el trigo saltó 6%, con un muy buen día también para el maíz y el trigo. Y, en cambio, se vio una rueda débil para las criptomonedas: hubo baja del 1,2% para el bitcoin con descensos de hasta el 3,5% en el resto del panel.

Hoy es altamente probable que los DEG del FMI y el nuevo crédito del BID lleguen a darle algo de oxígeno a las débiles reservas del Banco Central. Pero habrá que ver cómo se adaptan los precios locales a la baja de casi 8% en dólares que acumularon los papeles argentinos mientras el país estuvo haciendo turismo interno. Seguramente será una rueda con movimientos importantes.

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