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Energía

Estados Unidos vs Opep+: la disputa global por el petróleo en el nuevo orden multipolar

A la crisis energética internacional se le suma la decisión de los países miembros de la Opep y Rusia de recortar la producción de petróleo para reducir su oferta

El temor a una recesión global fue uno de los principales factores de la caída de los precios del petróleo
El temor a una recesión global fue uno de los principales factores de la caída de los precios del petróleo
Ludmila Di Grande Ludmila Di Grande 10-10-2022
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La semana pasada, la Organización de Países Exportadores de Petróleo y Rusia (Opep+) decidieron recortar la producción de petróleo en 2 millones de barriles por día (aproximadamente el 2% de la demanda mundial), lo cual representa el mayor recorte desde el comienzo de la pandemia. 

La medida se llevará a cabo a partir de noviembre con el fin de aumentar los precios del commodity.

  • Cabe mencionar que actualmente el precio del barril de petróleo se sitúa entre los US$ 80 y US$ 90, dependiendo del tipo. Pero se debe tener en cuenta que hace 3 meses el precio del barril rondaba los US$ 120.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, criticó la decisión en un comunicado, calificándola de “miope” y diciendo que es dañina para algunos países que ya luchan contra los elevados precios de la energía.

Además, según consignó la agencia de noticias Bloomberg, la Casa Blanca pidió al Departamento de Energía que analice si una prohibición de exportación de gasolina, diésel y otros productos refinados del petróleo, puede bajar los precios internos. 

Asimismo, la CNN filtró que la Casa Blanca consideraba este recorte de la producción de la Opep+Rusia como un "acto hostil" y que amenaza con ser un "desastre total".

El impulso de los precios de la gasolina preocupa a Biden ya que se encuentra a solo unas semanas de las elecciones de medio término. 

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Al respecto, el ex secretario de Energía, Emilio Apud, en diálogo con El Economista, señaló: “El electorado norteamericano es muy sensible al precio de la gasolina y Biden la había logrado bajar casi US$ 1 el galón. En el caso que el precio aumente por esta medida, el Gobierno no puede de ninguna manera controlarlo por decreto cómo sucede en Argentina”.

Sin embargo, se requiere un análisis político y económico mucho más profundo para entender una medida que no está aislada de un nuevo mundo multipolar.

Medidas contrapuestas

En diálogo con este medio, el analista y coordinador del programa de política internacional en el Laboratorio de Políticas Públicas, Gabriel Puricelli, afirmó: “La pugnacidad continuada entre Estados Unidos y Rusia genera incertidumbre y alimenta un entorno que favorece la postergación de decisiones de inversión”. 

“Al impacto, que estaba empezando a ser absorbido, de la menor oferta de crudo ruso, se agrega ahora esta divergencia entre los intereses de los Estados Unidos y de los países de la Opep, los cuales históricamente se avenían a tener en cuenta las necesidades de Washington, que ahora están priorizando sus propios intereses al actuar para revertir la caída del precio”, analizó.

En lo que respecta a la geopolítica, Puricelli señala: “Esto refleja dudas respecto de acompañar a Estados Unidos en su esfuerzo por contener a Rusia y es también una reacción al súper dólar (tras las fuertes subas de la tasa de la Fed) y la aspiradora de inversiones en que se ha convertido en detrimento del resto del mundo”.

¿Por qué cayó el precio del petróleo?

Apud afirmó que el precio del petróleo está cayendo, entre otras razones, por las expectativas de reducción del crecimiento de la economía mundial, principalmente en China.

Por su parte, Puricelli también atribuye el descenso a la previsión de una recesión global, “que puede empezar pronto en Estados Unidos”, señaló.

  • De hecho, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial advirtieron sobre el riesgo creciente de una recesión mundial a medida que la aceleración de la inflación obliga a los bancos centrales a aumentar las tasas de interés, lo que frena el crecimiento.

Según Bloomberg, el FMI calcula que alrededor de un tercio de la economía mundial tendrá al menos 2 trimestres consecutivos de contracción este año y el próximo, y que la pérdida de producción hasta 2026 será de US$ 4.000 millones.

Por otro lado, el sociólogo, comunicador y especialista en estudios internacionales español Aníbal Garzón, aseguró: “No hay que olvidar que venimos con una resaca importante del 2020 y 2021 por la pandemia. Se habla del conflicto entre Rusia y Ucrania pero no se analiza el periodo previo, donde hubo una caída del precio del petróleo y si bien, empezó a subir cuando se reactivó la economía, aún no se ha vuelto a los niveles en que estaban los precios prepandemia”.

Además, Garzón remarcó que “los miembros de la Opep están viendo, con la crisis energética y la desestabilización por la guerra en Ucrania, que hay países que son muy dependientes del petróleo”.

“Por otro lado, también saben que a pesar de estas estructuras de control de precios van a seguir teniendo consumidores. Hay países como China e India que están reclamando materia prima”, agregó.

“Asimismo, se dieron cuenta, con la guerra y con el hecho que Rusia le haya bloqueado los oleoductos de gas a la Unión Europea, que el mercado no termina en Occidente. Es decir que si la Opep no lleva gas a Europa no se queda sin mercado y lo mismo sucede en el caso del petróleo”, consideró el especialista. 

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“El electorado norteamericano es muy sensible al precio de la gasolina”, dice Apud

Garzón destacó un punto clave: "Hubo un aumento del consumo internacional importante y la suba del precio puede beneficiar indirectamente a Estados Unidos porque este lleva a cabo la práctica de fracturación hidráulica o 'fracking' para extraer el petróleo del subsuelo, la cual es muy costosa. Entonces, un alza del precio internacional podría favorecer sus exportaciones”.

¿Cómo afecta a Argentina?

“A Argentina un aumento del precio internacional le afecta en toda su macro porque tenemos que importar lo que no producimos, como es el caso del gasoil, y a precios internacionales, no al precio 'político'. Acá se ha puesto un precio del barril ficticio que permite que la nafta esté a casi un tercio de lo que está en Uruguay o la mitad de lo que está en Paraguay, Chile o Brasil”, aseguró Apud.

“Pero de alguna manera la economía paga esa 'generosidad' que el Estado hace al incidir en las empresas para que se pongan de acuerdo y fijen precios más bajos en el mercado interno. Las empresas aceptan porque si no lo hacen por las buenas, se lo imponen por decreto y de esta manera, el precio lo pondría directamente el Estado a través de la Secretaría de Energía. En cambio así, entre ellos pueden acordar", señaló.

"Por ejemplo, el barril estaba ingresando a las refinerías de petróleo a alrededor de los US$ 65 cuando internacionalmente el barril estaba entre US $90 y US$ 100. Entonces esto genera un desaliento a las inversiones y se termina importando más. Las petroleras son internacionales y van a invertir en países donde se vean más beneficiados y no donde un funcionario les diga cuánto puede valer el producto que hacen”, agregó.

Por su parte, Puricelli afirmó: “Para Argentina esta medida de la Opep+ tiene efectos contrapuestos: puede hacer subir (más) los precios domésticos en cascada, debido a la dependencia (que se podrá eventualmente revertir cuando empiece a operar el gasoducto desde Vaca Muerta) de las importaciones de energía y al mismo tiempo, un crudo más caro acorta los plazos de la recuperación de la inversión en Vaca Muerta y puede ayudar a tener más pronto los saldos exportables que la economía necesita desesperadamente”.

Una mirada desde Europa

Desde Barcelona, España, Garzón explica: “Estados Unidos intentó también retener los precios porque uno de sus socios comerciales prioritarios es Europa. Entonces, si esta tiene que disponer de mucho más capital para importar petróleo, deja de tener este mercado fiable”.

“A diferencia de Europa, Estados Unidos tiene materias primas y reservas, por lo que un aumento del precio del petróleo no lo perjudica tanto. Pero si la inflación en el viejo continente aumenta y en consecuencia, la pobreza junto a una baja del consumo, se va a ver afectado”, subrayó. 

“Esto se debe a que Europa es un mercado histórico en sus relaciones internacionales y además, allí están sus aliados no sólo económicos sino que también militares (Otan) y políticos”, explicó el especialista. 

Una crisis económica en Europa puede generar una pérdida de hegemonía de Estados Unidos en un mundo que se acerca cada vez más a un orden multipolar donde Rusia y China están teniendo una presencia geopolítica muy importante. Por ejemplo, China es el principal mercado de 120 países”, analizó.

“Los amigos de mis enemigos son mis amigos”

“Los 2 miembros más importantes de la Opep, Arabia Saudita e Irán, a pesar de sus disputas y conflictos culturales buscan acercarse ya que creen que es importante mantener sus relaciones y cooperar para no depender de Occidente y para desarrollar la región, en un mundo en donde la Unión Europea y Estados Unidos ya no están en el centro”, dijo Garzón.

“Arabia Saudita ha sido un aliado histórico de Estados Unidos y este era, junto a los integrantes de la OTAN, su mercado de petróleo. Pero con el crecimiento económico de China y el fortalecimiento de relaciones con Rusia, los sauditas se dieron cuenta que tienen la posibilidad de abrirse a nuevos mercados y de elegir a quien vender”, explicó.

“Los países productores de petróleo están optando por opciones más diversificadas en un contexto en que hay potencias como China e India que acaparan el 40% de la población mundial y donde está creciendo una cierta clase consumidora. Tanto Irán como Arabia Saudita saben que el futuro de su mercado está ahí”, destacó.

“En este contexto, ambos países tienen buenas relaciones diplomáticas con China y Rusia, por lo que es lógico que estos busquen evitar los conflictos que mencioné. Además, a China le interesa tener buenas relaciones económicas y políticas, más allá que no tenga la injerencia que si ha tenido Estados Unidos. El gigante asiático busca materias primas y mercados por lo que trata de que se mantenga la estabilidad entre países que históricamente han sido rivales”, concluyó Garzón.

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