La Fed dio una señal y el dólar subió en todas partes

17 de junio, 2021

La Fed dio una señal y el dólar subió en todas partes

Por Luis Varela

Mientras la Reserva Federal le enviaba al mundo una clara señal advirtiéndole a todos los jugadores que la suba de tasas de interés ya está a la vista, Argentina tuvo ayer un día con claroscuros, en el que el dólar le puso al Gobierno una luz amarilla, a pesar de haberse registrado un mejor dato de inflación en mayo y una buena licitación en la colocación de más deuda en pesos.

El gran motor que movió todas las inversiones del planeta surgió después de la reunión de dos días de la Fed, con un Jerome Powell que avisó que se corrige levemente la sucesión de comunicados que se lanzó a lo largo de un año de pandemia: hasta ahora se decía que la tasa 0% iba a seguir hasta fines de 2023 con compra de bonos por US$ 120.000 millones por mes, y ayer avisó que se inician conversaciones para una reducción gradual en la compra de títulos y que en 2023 el tipo de interés estará en el 0,6% anual.

La sola mención de que habrá menos compra de bonos y que vendrá una suba de tasas cortas en unos 20 meses provocó tres efectos inmediatos: hubo un consistente retroceso de casi 2% para los metales preciosos (activos tomados como refugio), una caída promedio del 5% en el panel de criptomonedas y una inmediata suba en las tasas largas de los bonos del Tesoro norteamericano: hasta 0,9% anual a 5 años, 1,6% a 10 años y 2,2% a 30 años.

La suba del dólar

En línea con eso, la masa global de tenedores de fondos volvieron a inclinarse masivamente en favor del billete verde, tanto que en el exterior el dólar saltó 2% en México, 1,1% contra el euro, 0,7% contra la libra, 0,5% contra el yen, 0,4% en Chile y 0,2% en Brasil. Esto fue decididamente así porque con su comunicado la Fed de alguna manera reconoció que la alta recuperación de su economía está demostrando que la inflación que está sufriendo (del 5% anual en mayo) no es tan transitoria como se suponía hasta ahora.

El retroceso en el joystick de la Fed en cuanto a envío de dólares para comprar papeles en Wall Street provocó en la Bolsa de Nueva York un pequeño retroceso: sus índices bajaron 0,5% promedio, por lo que siguen navegando en la cima de la espuma de la burbuja, amparados en una economía que se sostiene, con muchísima liquidez y con una conducción política y administrativa que precisa y cumple claramente cuál es el plan de lo que viene, dándole certeza a todos los participantes.

En Argentina, como siempre, el clima fue completamente distinto. Minutos después de que el Gobierno de EE.UU. le dijera al visitante Sergio Massa que se necesita que Alberto entregue un plan creíble ante el FMI para ver qué se decide con el vencimiento con el Club de París, que puede declararnos en default en 30 días, el ministro Guzmán se reunió con los empresarios del círculo rojo y les dijo, en la cara, que el país seguirá con más de lo mismo: “No es nuestra idea un país de impuestos bajos y gasto público bajo”.

Detrás de las caras que miraban a Guzmán, ocurrieron varias cosas: se conoció que volvió a crecer la cantidad de muertes por Covid, el Indec dio un dato de inflación de mayo más bajo, Economía logró captar una buena cantidad de fondos casi todos ajustables por inflación y el dólar blue volvió a subir otro escalón, por lo que la brecha cambiaria volvió a estirarse, convirtiendo a la Argentina del cepo en una verdadera maraña.

Ayer, con el Gobierno repitiendo ante una población incrédula que el país es uno de los que tiene más alta vacunación, la Argentina sufrió un nuevo crecimiento de fallecimientos, con 648 muertes, 25.878 nuevos casos en 24 horas, y con 7.664 personas en terapia intensiva. 

Inflación más baja

A contramano de ese dato muy preocupante, el Indec informó que la inflación de mayo fue del 3,3%, la variación mensual más baja desde noviembre del año pasado. Esto quiere decir que en los primeros cinco meses de este año la inflación es del 21,5% y en los últimos doce meses llega al 48,8% (muy lejos del 29% dibujado por Guzmán en el Presupuesto). Y lo que más le duele a la población es que la suba de precios es por alimentos, transporte y salud, es decir el núcleo del gasto de las familias. 

Y lo que más preocupa a los expertos en temas vinculados a las subas de precios es que el principal elemento que se está usando para contrarrestar la inflación es el ancla en el tipo de cambio oficial, y los que saben en este sentido aseguran que eso no alcanza, y que en los próximos meses el IPC difícilmente baje de una variación mensual del 3%.

En ese sentido, el economista Ricardo Arriazu estimó que el tipo de cambio (oficial y alternativos) se mantendrá “con relativa tranquilidad” hasta las elecciones, ya que la prioridad para el Gobierno son las elecciones y van a tomar todas las medidas adecuadas para traer agua a su molino. Pero con ese marco se invierte poco, creamos poco empleo y la productividad de lo que invertimos es malísima. Lo quieran o no, deben entender que no hay que emitir para cubrir el déficit, hay que establecer reglas de juego estables y dar estabilidad al funcionamiento de la Justicia. Para que una empresa sea más competitiva en el exterior hay que bajar los costos labores y los impuestos. Y lo esencial es restaurar la confianza, eliminar el miedo a que nos estafen”.

Con ese marco, y con los bancos y las compañías de seguros metidas en un corral, Economía logró ayer una buena licitación: pudo tomar deuda por $65.593 millones, pero el 80% del dinero tomado fue en títulos ajustables por inflación. En detalle, el 45% del dinero tomado se captó en Letes en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 31 de marzo de 2022 (x31m2 – reapertura), el 36% en Letes en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 23 de mayo de 2022 (x23y2 – reapertura), el 14% en Letes en pesos a descuento con vencimiento 30 de septiembre de 2021 (s30s1 – reapertura), el 4% en Letes en pesos a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (s30n1 – reapertura) y apenas 1% en Letes en pesos a tasa variable más 2,00% con vencimiento 30 de septiembre de 2021 (ss301 – reapertura).

La marcha del dólar

Muy lejos de ese movimiento de las entidades, el público general, que empieza a tener más o menos una idea de cuánto dinero le pude llegar a sobrar del aguinaldo (al menos los que tienen la suerte de contar con fondos sobrantes), volvió a presionar sobre el mercado informal del dólar, que continúa con su derrotero, saltando desde los $139 de la apertura de abril hasta $163 ayer, con una suba del 17,3% a lo largo de las últimas diez semanas.

Así, mientras el dólar subió fuerte en el exterior, en el mercado local el dólar turista bajó 9 centavos hasta $166,02, el oficial bajó 5 centavos hasta $100,62, el blue saltó $3 hasta $163 y el mayorista subió 1 centavo hasta $95,31, con el BCRA logrando sumar US$ 25 millones de dólares a las reservas hasta US$ 42.691 millones. Y con el dólar MEP subiendo 47 centavos hasta $159,19 y el contado con liquidación bajando 32 centavos hasta $164,08. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 62% y la del CCL con el mayorista fue del 72%. Y, medidos en pesos, el real bajó 3 centavos hasta $18,85, la libra bajó 89 centavos hasta $133,30 y el euro cayó $1,19 hasta $114,37.

Con todo ese movimiento, los titulos públicos argentinos lograron otra jornada con precios sostenidos, por lo que el riesgo país bajó 12 unidades, hasta 1.476 puntos básicos. Y, mientras las bolsas latinoamericanas como San Pablo o México bajaron 0,6%, la Bolsa de Buenos Aires logró subir 0,8%, con $1.192 millones operados en acciones y $1.825 millones en Cedears, con cada vez más operadores convencidos de que se está iniciando un pulso virtuoso porque el Gobierno no tiene chance de seguir avanzando con sus propuestas, y que las PASO servirán para cambiar las teclas del poder.

¿Será así? Por lo pronto, el principio del cierre del grifo de parte de la Fed, con la aparición de la cepa Delta que está preocupando nuevamente a países que se creían ya afuera del covid, el petróleo tuvo ayer una baja, los metales básicos también estuvieron sin fuerza. Y en Chicago el maíz y el trigo tuvieron un buen día, pero la soja volvió a bajar, con cotizaciones en descenso también para el yuyito en Rosario.