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Hablemos de milagros

Es cierto que "nuestro Estado" se ha convertido en una organización criminal: con abundancia ha producido pobreza y ha amparado la evasión y la fuga de capitales.

El presidente Javier Milei.
El presidente Javier Milei.
Carlos Leyba 14 junio de 2024

"Los que considero enemigos me ayudan; y me condenan aquellos que supongo amigos". Esta debe ser la reflexión de Javier en su viaje para predicar, en el G7, su doctrina que lo hace considerarse "líder mundial de la libertad". 

Tener en cuenta la reciente experiencia. Dos enemigos, a los que insulta sin piedad, lo rescataron de un colosal fracaso; y el que vendría a ser un amigo (conferenciante en "El renacer de la libertad en la Argentina y el mundo") le propinó un sopapo de aquellos... Veamos. 

Primer enemigo, el Gobierno chino. A pesar de insultos y destrato de Javier, renovó el swap por US$ 5.000 millones. Al hacerlo posibilitó la negociación de un programa con el FMI - dado el hábito de Caputo II - a la búsqueda de nuevos desembolsos. 

Sin el gesto chino difícilmente "los mercados" habrían recuperado y generado este entusiasmo que el Gobierno ha atribuido a la aprobación de la Ley Bases. 

Si los chinos hubieran dicho "no" el valle de lágrimas financieras habría provocado un desplome, aún con ley. 

Felizmente, los "todos iguales" y comunistas priorizaron su interés estratégico. Muchos compromisos sellados por los K y Macri y los que ahora -no le quepa duda- con 1.000 excusas, firmará Milei a partir de su próxima visita al Celeste Imperio. 

Allí hay una disponibilidad de dinero capaz de saciar la sed de un país agobiado por las deudas. País que es poderoso en recursos naturales que muchos ansían disponer a largo plazo. 

La tentación agita las pasiones, la conciencia le pone freno. Difícil calcular cómo se resolverá en una mente de lo inmediato, como la de Milei, este conflicto entre el declarado "alineamiento cultural" y la pasión por salir de la necesidad. 

Por lo pronto pasamos de "con los comunistas no habló" a conversar con el número uno de los comunistas. 

Milei es una dimensión desconocida. "Juega en otra liga" a la que, sin conexión con las "fuerzas del cielo", no logramos poder anticipar. Ahora los chinos son parte de las fuerzas del cielo.

Por orden de aparición, segundo enemigo, el senador M. Lousteau. Presidente de la UCR, que vota en contra de su bloque y de casi todos los diputados de su partido y también de los gobernadores radicales. Una enorme curiosidad. Las jefaturas radicales rara vez son liderazgos sólidos. 

Un cacique lo es toda vez que la propia tribu lo reconoce como tal y siempre que los demás caciques de las otras tribus, amigas o enemigas, lo reconozcan como tal. 

La de Lousteau es una jefatura difícil: de noche el que tiene una linterna se convierte en acomodador. 

Pero más allá de estas cuestiones comarcales, el enemigo Lousteau, hizo posible la sanción de la Ley Bases. El senador, supuestamente próximo al kirchnerismo, sorprendió a todos con una Verónica: dio el quórum. Si Martín no bajaba, hoy no habría ley. 

Trolls de LLA y de Caputo III, el más denostado, el mal tratado por los periodistas militantes, bajó al ruedo y con su gesto, seguramente generoso, hizo que la batalla de Milei estuviera ganada: el vencedor fue Lousteau. 

No le valió un elogio: los diarios oficialistas lo acusaron de votar con el kirchnerismo. No consideraron que su Verónica fue el paso previo al remate de la aprobación: lo demás son detalles. 

La decisión china resulta obvia en una visión estratégica: ellos esperan recursos. ¿Pero cuál la razón de Lousteau que no ignoraba que ponía la carne en el asador? 

Los chinos pusieron un balón de oxígeno insustituible y todos imaginamos por qué; y Martín hizo lo propio. La crisis política que se derivaría de una ley sin fecha para ser sancionada habría sido de magnitudes inversamente proporcionales a lo que Milei dice esperar de esa ley. Dice que garantiza el crecimiento, el fin de la agonía económica en la que estamos. 

¿Martín cree que esta ley -que sin dudarlo contiene muchas cosas sensatas y otras muchas que no lo son- es el disparador para la solución de nuestros problemas estructurales? ¿Cree que esta ley despeja la bruma en que están envueltas la economía y la sociedad, como consecuencia de los males heredados, básicamente, de los 3 kirchnerismo y los agravantes Caputo II que nos propinó el macrismo y el ajuste desordenado y de vuelo bajo que están instrumentando Caputo II y Milei? ¿O brindó el quórum por fair play? 

El segundo enemigo de Milei dio el paso para salvarlo de una derrota. Una paradoja. 

¿Qué pasó con el amigo? Un día antes de la solución del swap y de la votación de la Ley Bases, el premio Nobel James Heckman, habló en la Fundación Libertad y Progreso. Cerró Milei.

Heckman, invitado estrella, expuso la importancia de la primera infancia y el desarrollo de capacidades para fomentar la movilidad social. Heckman no ignora la catástrofe social que vive la Argentina, en los infantes del área urbana y suburbana, agravada dramáticamente en el último semestre, como consecuencia de muchas gestiones anteriores y por la decisión de más grande ajuste de la historia del Planeta (Milei dixit)

El ajuste ejecutado por esta administración ha sido particularmente cruel. Peor aún, ha sufrido - sea por incapacidad o por voluntad desquiciada - una ausencia expresa de las compensaciones mínimas que cualquier gestión, con voluntad y preparación, habría ejecutado para compensar la virulencia de las decisiones del gobierno.

Heckman no aludió a la gestión actual de la Argentina, pero hizo una nota destacada sobre la necesidad de eficiencia en la inversión social. Marcó los problemas que generan las desigualdades y su profundización a partir de la desatención de la infancia y, en particular, referida a los menores de 5 años. Citó varios estudios y entre ellos el proyecto preescolar Perry que comparo dos grupos de jovenes: uno que recibio beneficios de inversion en primera infancia y otro que no lo hizo. Los primeros alcanzaron niveles superiores de educacion, salarios, viviendas, sufrieron menos arrestos y recibieron menos servicios sociales.

Al mismo tiempo Unicef nos informaba que un millon de chicos saltean alguna comida diaria por falta de recursos, diez millones de menores comen menos carne y toman menos leche que hace un año; en las familias se redujo el consumo de verduras. No pueden comprar los libros del colegio o ir al hospital por no tener plata para la SUBE. Muchos adolescentes tienen que ir a trabajar. La mitad de los hogares con niños no alcanzan para cubrir gastos basicos de alimentacion, salud y educacion. Nueve de cada diez familias con sus ingresos no compran la misma cantidad de productos basicos que en 2023; ocho de cada diez no logran cubrir los gastos de los chicos, utiles, transporte, vestimenta y calzado. En 23% de los hogares se dejaron de comprar medicamentos; 32% redujeron los controles medicos y odontologicos. En los sectores medios 9% de las familias se desafiliaron de la prepaga o cambiaron deescuela. Viven en la pobreza 37% de los hijos de asalariados formales".

Frente a este panorama, al que aludió sin precisiones el Premio Nobel invitado, Alberto Benegas Lynch (h.), el profeta de Milei dijo, en el seminario: "Para mi, que el Presidente haya ratificado y reiterado en muchisimas ocasiones la imperiosa necesidad de eliminar el Banco [Central] me produce un fenomenal orgasmo intelectual".

Este es el país que debe gobernar, por decisión popular, Milei y su doctrina libertaria. Su primer éxito político es obra de sus enemigos: ley votada por el Senado y encaminamiento al acuerdo con el FMI. Su "amigo", el Premio Nobel, vino a señalarle cuál es la verdadera prioridad de sus tareas en la realidad nacional: lo que determina el futuro, la infancia que se debate en un escenario de pobreza que la política de ajuste agravó y de la que "la política" no ha tomado conciencia. 

Podrá disminuir la inflación. Podrán mejorar las cotizaciones de los mercados financieros. Pero estos niveles escandalosos de pobreza infantil mutilan el futuro. Y sólo la acción directa puede paliarla. 

Seguramente alivia la conciencia afirmar que "es un gran problema que no lo podemos resolver" y que, "miren esto", está bajando la inflación y el "riesgo país". Pero al mismo tiempo vivimos la inflación de la pobreza, se viene el desempleo y el que está en riesgo, es el país futuro. Justamente aquello de lo que la política debería ocuparse. Ni en los discursos, ni en los reportajes cabe la cuestión. Es grave. "Dios ciega a los que quiere perder". 

Mientras tanto los "intelectuales" de Milei, sienten el orgasmo de eliminar el Banco Central. 

Con ese bagaje ideológico Milei viaja al G7 y allí - seguramente - les dirá a los líderes de las principales potencias occidentales que, los Estados que presiden son "organizaciones criminales" destinadas a recaudar, por métodos compulsivos, impuestos que son el robo de los políticos a los ciudadanos; y que sus Bancos Centrales emiten dinero para robarle a los ciudadanos. 

Si Javier entusiasmado con lo que considera el éxito de su conferencia en Davos y con las varias veces que la ha repetido en sus viajes, decidiera darle estas mismas clases magistrales a los líderes del G7 - todos comunistas a su entender - es difícil imaginar que esta doctrina deslumbre a esos políticos para que vean en Javier y su equipo, básicamente Karina, la conducción que sacará al país "del futuro" del estancamiento y la decadencia de medio siglo. 

Con estas declaraciones, imagino, que los líderes del G7 constataran que la existencia de la Argentina es un milagro. 

Somos el octavo país del mundo, por dimensión territorial y el único cuyo PIB por habitante es igual al de 50 años atrás. 

Un país con capacidad para alimentar a millones de habitantes y que tiene a la mayor parte de sus niños al borde de la miseria. 

Por esta razón es cierto que "nuestro Estado" se ha convertido en una organización criminal, porque con abundancia ha producido pobreza y ha amparado la evasión y la fuga de capitales y es el único que celebra, en cada nueva gestión, un festival de blanqueos y moratorias. Y a Milei, los que insulta, lo salvan del fracaso,

Verdaderos milagros. 

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