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Wall Street en rojo

El censo tapó un día con los títulos locales en la cornisa

Mientras la plaza local no tuvo negocios por el censo, los papeles argentinos sufrieron, y mucho, en la Bolsa de Nueva York

El mercado local no operó por el Censo 2022.
El mercado local no operó por el Censo 2022.
Luis Varela Luis Varela 19-05-2022
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Completamente a contramano de lo que pasó en el censo anterior, en 2010, el día en el que murió Néstor Kirchner, cuando los ADR argentinos subieron 11% y los bonos saltaron 5%, ayer -doce años después- el día sin negocios por el 11° censo nacional dio un resultado completamente en contra: los bonos cayeron, el riesgo país subió y los ADR se desplomaron, por lo que para el mercado local el censo tapó un día en el que los papeles argentinos están en la cornisa.

Los motivos de este desplome son locales e internacionales, y tienen origen global en la altísima inflación que sufre todo el mundo y origen doméstico en el estado de quiebra que mantiene el Banco Central, que casi no puede juntar reservas ni siquiera en el semestre que es el pico de liquidación de divisas del campo. Y eso tiene, entre otras cosas, una explicación muy clara: en lo que va del año el Gobierno lleva comprados 18 barcos con gas natural comprimido y ya gastó 36% en dólares más que lo pagado en todo 2021 con la compra de 56 buques gasíferos.

Wall Street y la inflación

El temblor internacional, con foco en Wall Street, tiene origen en la inflación. El galón de gasolina en EE.UU. alcanzó ayer un precio récord, con entre US$ 4 y US$ 6 por galón (según el valor de diferentes Estados, lo cual medidos en dólares blue significan entre $220 y $330 por litro, contra valores que en Argentina se cobran entre $120 y $150, con un mercado súper trabado por la Secretaría de Energía, que tapa las tarifas, pero termina provocando un estallido inflacionario que eleva a la pobreza a niveles insólitos para la historia argentina.

La multiplicación del precio de la gasolina está destruyendo la imagen norteamericana del presidente Joe Biden, que está realizando movidas completamente inesperadas para ver si logra amainar la suba del combustible, como por ejemplo hacer negocios con la dictadura de Maduro en Venezuela, autorizando a la petrolera Chevron a realizar negocios con la venezolana Pdvsa, para ver si consigue proveer a su mercado desde Caracas.

Y mientras Biden hace equilibrio, a 6 meses de la elección de medio término donde puede perder las dos cámaras del Capitolio a manos de los republicanos y quedar rengo en la segunda parte de su mandato, la Reserva Federal, liderada por Jerome Powell, salió a ratificar que será implacable con la absorción de dólares y con la suba de tasa de interés, luego de que el ex titular de ese organismo Ben Bernanke dijera el martes que la conducción actual de ese organismo "se equivocó, actuó tarde y ahora está corriendo detrás de los precios".

La gran cuestión es que entre la suba del combustible, más las complicadas decisiones políticas de la Casa Blanca, más el torniquete de la Fed, llegaron también balances de las cadenas minoristas norteamericanas, que presentaron números con caída de ventas, anticipando que "la estanflación ya está aquí" y que las chances de recesión para la apertura de 2023, ya anticipada por Deustche Bank, JP Morgan y Goldman Sachs, parecen altísimamente probables.

Todo eso, mientras Rusia expulsa diplomáticos de toda Europa, Renault abandona ese territorio y los rusos armarán en la planta que dejan los franceses un viejo modelo soviético, determinó que se acentuara el temor al riesgo, aumentara la compra de bonos de EE.UU., por lo que subieron sus precios contado y bajaron tasas largas: 2,9% anual a 5 años, 3% a 10 años y 3,1% a 30 años.

Derrumbe de las acciones

Al tiempo que los precios de las acciones en la Bolsa de Nueva York entraron en una especie de catarata, con la peor rueda de los últimos tiempos: el índice Dow Jones Industrial cayó 3,6%, el S&P cedió 4% y el tecnológico Nasdaq se hundió 4,7%, con caídas del orden del 10% en varios papeles de nota como Macy's, Best Buy, Mercado Libre y Coinbase.

El descenso de Nueva York obviamente contagió a casi todo. Hubo una baja del 2,1% para el petróleo. Los metales preciosos actuaron débiles. Los metales básicos estuvieron en descenso. Hubo una caída del 3,3% para el Bitcoin con derrumbe de hasta el 9% en otras criptos como el Cardano o el Litecoin. Y tampoco se salvaron los granos en Chicago, donde hubo una caída del 3,6% para el trigo, un descenso del 2,4% para el maíz y del 0,9% para la soja.

Y entre los que peor lo pasaron fueron los papeles argentinos, que ayer se salvaron en Buenos Aires por el censo, pero fueron muy castigados en los negocios de Nueva York. Los bonos argentinos bajaron cerca del 1%, por lo que el riesgo país saltó otras 25 unidades, hasta 1.949 puntos básicos, colocándose cerca de los dos peores momentos que tuvo hasta ahora Martín Guzmán. Y los ADR argentinos anotaron una caída de hasta el 10%, con duro castigo para Mercado Libre, Despegar, YPF, Pampa E, Cresud y Telecom como las más afectadas; sólo se salvó Edenor con una suba del 1% (porque José Luis Manzano y un fondo venden cuatro centrales eléctricas en Buenos Aires).

El dólar más fuerte

Todo este movimiento se dio con una mayor fortaleza internacional para el dólar: en el exterior el billete verde subió 1,9% contra la libra, 0,9% en Brasil, 0,8% contra el euro, 0,6% en México y 0,4% en Chile, pero bajó 0,9% contra el yen. Y una rueda con financistas locales salió a advertir que al mercado cambiario local le vienen días con grandes desafíos, porque el BCRA no logra juntar reservas, se acerca el final de la liquidación del campo, los dólares se van con las importaciones y la compra de gas, y no habrá ninguna manera de defender el nivel del tipo de cambio.

Ante eso, después de que el BCRA ya emitió en el primer cuatrimestre el 60% de lo que se comprometió con el FMI para todo el año, el ministro Guzmán sale hoy a enfrentar un duro desafío, saliendo a tomar deuda nuevamente, con revancha mañana. El titular de Economía sabe que el mercado es renuente, y que teme un reperfilamiento, un canje obligado o una devaluación, por lo que a contramano de lo que recomendó el FMI se ve obligado a salir a ofrecer algo peligroso: bonos ajustables por inflación, con vencimientos de muy corto plazo, antes de las PASO 2023, momento en el que los inversores a pleno esperan desensillar.

Guzmán sabe que si el mercado no le presta pesos, no tiene mucho espacio para que el BCRA emita porque la inflación escalaría todavía más. Por eso acompañó la idea del secretario de Comercio Roberto Feletti de subir retenciones al trigo, al maíz y al girasol, pero el ministro de Agricultura Domínguez convenció a Alberto de que si lo hace no habrá siembra, y que luego no habrá cosecha, por lo que la decisión quedó por ahora en veremos.

Después de eso, Guzmán le ofreció una entrevista televisiva en la que dijo "las retenciones no se van a modificar, y la decisión del Presidente y de sus ministros se respetan". Pero habrá que ver si los inversores lo respetan hoy y le terminan prestando los $ 700.000 millones que necesita, de un total de $ 1 billón que necesita antes de fin de mes para poder seguir pagando los vencimientos de la deuda que él mismo tomó.

La oferta de Guzmán

Desde las 10 de hoy Guzmán ofrecerá Lelites, Ledes, dos canastas de Lecer, un bono dollar linked y bonos Boncer y Bote. A los fondos comunes de inversión les ofrece una letra de liquidez del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 16 de junio de 2022 (nueva). 

Mientras que a los denominador creadores de mercado les ofrece letras, una canasta de bonos: se presentará una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 30 de septiembre de 2022 (s30s2 - reapertura); una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de octubre de 2022 (s31o2 - nueva); una canasta 1: compuesta vno $ 200 de la letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento vencimiento 21 de octubre de 2022 (x21o2 - reapertura) y vno $ 800 de la letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento vencimiento 21 de abril de 2023 (x21a3 - reapertura), por cada vno $ 1.000 ofertado de la canasta 1; una canasta 2: compuesta por vno $ 300 de la letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento vencimiento 16 de diciembre de 2022 (x16d2 - reapertura) y por vno $ 700 por la letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento vencimiento 19 de mayo de 2023 (x19y3 - reapertura), por cada vno $ 1.000 ofertado de la canasta 2; un bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense 0,40% vencimiento 30 de abril de 2024 (tv24d - reapertura);  un bono del Tesoro nacional en pesos con ajuste por CER 1,80% vencimiento 9 de noviembre de 2025 (Boncer 2025) (tx25 - nuevo); un bono del Tesoro nacional en pesos con ajuste por CER 2,00% vencimiento 9 de noviembre de 2026 (Boncer 2026 2,00%) (tx26 - reapertura) y un bono del Tesoro nacional en pesos vencimiento 23 de mayo de 2027 (Bote 27) (ty27p - nuevo).

¿Cómo abrirá el mercado local tras la dura caída de ayer en Wall Street? ¿Qué irá pasando con las ofertas en esta licitación? ¿Qué impacto habrá en los dólares libres, que tuvieron un fuerte crecimiento en los últimos treinta días? El blue acumuló un salto del 6,7%, de $195 a $208 (el doble de lo que paga la nueva tasa de interés de los plazos fijos) y el contado con liquidación o dólar fuga pegó un brinco, también en 30 días, del 13,3%, de $188 a $213. Habrá que estar atento porque puede llegar a ser una rueda para alquilar balcones.

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