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Dólar bifurcado: inversores con cinturón de seguridad

La Fed inundó el mercado con dólares y el billete bajó a nivel global y las tasas largas norteamericanas cayeron. En Argentina la desconfianza afianzó la corrida cambiaria. Los bonos rebotaron y bajó el riesgo país porque el canje de Massa está en veremos. Las Bolsas festejan.

Dólar bifurcado: inversores con cinturón de seguridad
Luis Varela 03 abril de 2023

Sin lugar a ninguna duda, la semana pasada chocaron los planetas. Pasó de todo: hubo colapso bancario en el mundo, Argentina tuvo una cara y mediocre licitación de bonos en pesos, se confirma que la cosecha de granos será peor de lo que se esperaba, finalmente llegó el primero de los fallos en contra vinculados a YPF y,  en este contexto, faltan 20 semanas para las PASO del 13 de agosto, en dos semanas arranca el calendario electoral con Neuquén y Río Negro eligiendo gobernador, vicegobernador, legisladores provinciales y autoridades municipales.

Todo este colofón de situaciones llegó además con la durísima confirmación del Indec: Argentina tiene 18.679.605 de pobres, nada menos que el 39,2% de la población, y dentro de ellos hay  3.859.816 millones de indigentes, el 8,1% del país. Esta realidad, sin dudas, plantea a esta débil Argentina en una situación peor que en 2001. Este momento crucial se pone en evidencia con un dato incontrastable: el dólar global baja en todas partes, mientras que a nivel local alcanza un récord histórico sin precedentes.

Dos realidades para el dólar

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¿Por qué se está dando esta especie de dólar bifurcado, cayendo en el mundo y subiendo sin parar en Argentina? Simple: el susto bancario dentro de EE.UU. desató una salida de depósitos de los bancos medianos y chicos por unos US$ 620.000 millones (un PIB  y medio de Argentina), y para que no se cayera todo el sistema bancario norteamericano la Fed arrojó dólares desde helicópteros, con un efecto secundario lógico. Los depositantes asustados, sacaron su dinero y compraron bonos del Tesoro de EE.UU., por lo que los "precios contado" de esos títulos subieron y como consecuencia pasaron dos cosas: se desplomaron las tasas largas norteamericanas y volvió a levantar cabeza la Bolsa de Nueva York.

Semejante lluvia de dinero provocó volatilidad extrema en las cotizaciones, con claros ganadores y perdedores. Solo por dar unos pocos ejemplos, en marzo Intel, First Solar y Microsoft anotaron subas del 28 al 44%, mientras que el trigo de Rosario, TGN y Boldt e derrumbaron entre 14 y 17%. En enero-marzo Mercado Libre, First Solar y el Bitcoin suben entre 72 y 83%, mientras que Endesa Costanera, el girasol y el trigo de Rosario caen entre 23 y 25%. Y las diferencias de los últimos doce meses son directamente una locura: Celulosa, First Solar y Camuzzi suben entre 385 y 530%, mientras que ByMA, General Electric Y Nike se desplomaron entre 52% y 75%.

Estas notables diferencias hacen que los inversores llamen a sus asesores y les pregunten ¿qué está pasando? Y la respuesta es la misma a todas las consultas: "Como pasó durante el inicio del Covid-19, los bancos centrales están respondiendo al presente susto bancario (por ahora bajo control) con emisión de dinero sin fin. El que más liquidez provee es Estados Unidos, por eso el dólar cae en el mundo. Pero eso no llega a Argentina porque estamos metidos en 20 cepos, con ahorristas e inversores tratando de huir del peso, a las puertas de lo que se supone puede ser una crisis económica de proporciones".

Licitaciones y canje de Massa

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En la última licitación de deuda en pesos que se hizo en marzo (el miércoles y el jueves pasados) había vencimientos de bonos en pesos en manos de inversores privados por $ 230.000 millones. Esos mismos tenedores de papeles aceptaron un bono atado al dólar (tipo de cambio más 0,4%) por $112.000 millones, pero $ 118.000 millones se cobrarán a partir de hoy, y esa montaña de dinero irá a consumo (más inflación) o al refugio del dólar, alimentando una corrida que hizo subir el precio del billete 44% en los últimos siete meses, de $274 a $395 en el mercado blue, aunque el viernes el contado con liquidación ya volaba arriba de $406.

Con la lluvia de dólares en el mercado norteamericano, las tasas largas de EE.UU. se desplomaron: los títulos de la Fed a un año pasaron de pagar 5,2% a 4,6% anual y los bonos a 10 años tuvieron una reducción de tasa del 4,2% al 3,5%, con una inflación que está volando todavía en la zona del 6% anual. Con esos, los inversores conservadores del mundo en general se fueron del dólar: la semana pasada el dólar subió 1,6% en Japón y no cambió en China, pero bajó 0,5% contra el franco suizo, achicó 0,8% contra el euro y la libra, declinó 1,7% en Chile y se hundió 3,6% en Brasil.

En Argentina, mientras tanto, la semana pasada la corrida cambiaria se acentuó. Con el canje que quiere hacer Massa de bonos en dólares por bonos en pesos que tienen las empresas públicas en una nebulosa, los dólares financieros se dispararon: el dólar mep saltó 5,8% (más de lo que paga un plazo fijo en un mes), el contado con liquidación trepó 4,20% y el dólar blue se incrementó 1,5%, porque los ahorristas menores están sin dinero, pagando deudas, y quemando el canuto para sobrevivir. Y, debe decirse, los dólares no subieron más porque el BCRA quemó reservas a cuatro manos, con ventas diarias en el mercado de cambios por un promedio de US$ 80 millones por día, y con consultores privados advirtiendo que los dólares líquidos están US$ 5.000 millones abajo. Reconquista 266 acaba de recibir los esperados DEG del BCRA, pero la mitad ya se fue sin entrar para cubrir un pago atrasado, y la otra mitad se va en dos semanas con otro vencimiento.

La inflación que viene

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El 14 de abril el Indec dará a conocer cuál fue el IPC de marzo, pero ya hay consultoras prestigiosas que hicieron su cálculo: Ecolatina calculó que la inflación del mes pasado fue del 7,4%, mientras que Fiel la ubica en un inquietante 7,7%. Estos números, de cumplirse, ubican a la inflación pasada en casi 104% anual y el promedio de estudios privados elevaron la inflación de este año al 115% anual, con los plazos fijos pagando 78%, que en términos reales significa poco más del 5% efectivo mensual, ya que el 85% de los plazos fijos está a 30 días, con muchos inversores a punto de desensillar colocados en fondos denominados "money market" que pagan 4,3% al mes, pero que permiten retirar el dinero en cualquier momento.

Con esta foto, y con el dólar escalando, no puede decirse que hay una corrida bancaria en Argentina, ni que la va a haber. Pero sí hay un goteo de depósitos en pesos y los depósitos en dólares directamente están retrocediendo. El canje compulsivo que pretende hacer Massa, cambiando bonos en dólares ley Nueva York de organismos públicos para entregarles bonos en pesos ley argentina, con vencimiento en 2036 generó una gran desconfianza. El tema entró en una nebulosa, porque Massa para poder avanzar sin tanto rechazo envió el tema a la UBA para que lo analice, que ya indicó que se tomará al menos dos semanas para dar una respuesta técnica. Pero ya hubo un amparo realizado por Juntos por el Cambio para que no pueda realizarse. 

La cuestión es que así como cayeron cuando Massa dijo que iba a hacer el canje, ahora que quedó momentáneamente empantanado los títulos públicos rebotaron la semana pasada 9%, por lo que el riesgo país (que había saltado hasta 2.549 puntos básicos el viernes de la semana anterior) terminó el viernes pasado a 2.276 puntos, el menor nivel en tres semanas.

Y la gran inundación de dinero de la Fed para apagar el colapso del dinero bancario infló a las bolsas hasta el cielo, sobre todo a la fluctuante Bolsa de Buenos Aires.  La semana pasada el índice S&P Merval saltó 12,1% en pesos o 10,4% en dólares, al tiempo que la Bolsa de Madrid trepó 5%, Frankfurt 4,5%, el Dow Jones Industrial de Nueva York mejoró 3,2%, San Pablo se estiró 3,1%, el tecnológico Nasdaq de NY avanzó 2,5%, Tokio 2,4%, México 2,1% y Santiago de Chile 1,4%. Todo para arriba.

Muchas commodities para abajo

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Pero atención que las commodities están mostrando que tienen la brújula con otro norte. En todo marzo lo que más subió fueron las posiciones refugio: el Bitcoin saltó 22%, la onza de plata subió 14,9% y el oro 7,7%. Mientras que al resto de las materias primas se las ve todo como preparadas para un mundo más apagado, en recesión. En todo marzo el aluminio subió 1,9%, la soja en Chicago avanzó 0,9% y el cobre sostuvo un 0,1%. Pero el resto estuvo todo para abajo: el maíz Rosario achicó 0,9%, el petróleo 1,8%, el níquel 4,8%, el sorgo rosario 5%, la soja Rosario 8,1%, el girasol Rosario 10,8% y el trigo Rosario cayó 14,3%, todo para abajo.

La Bolsa de Rosario acaba de proyectar que la cosecha de soja será de apenas 25 millones de toneladas, lo que sería la peor campaña en 23 años, 40% menos que el año pasado y la mitad de la cosecha promedio de los últimos diez años. Eso determinará tres cosas: pocas exportaciones, baja recaudación y una Argentina sin dólares, que en este momento está en corrida, con el agregado de la tensión electoral.

¿Qué puede pasar a partir de ahora? Los inversores especulativos de Wall Street están convencidos de que Powell no tiene ninguna chance de seguir subiendo la tasa corta de EE.UU. Pero el titular de la Fed ya lo dijo: se regirá por los datos de empleo y de inflación, que ya se conocerán para el 12 de abril. Algunos directivos de la Fed ya adelantaron que habrá otra suba adicional de 25 puntos básicos, por lo que la tasa base subiría a 5,25% anual, en algo que por el momento la recién recargada Bolsa de Nueva York no espera.

Y por cuestiones de espacio dejamos de lado los efectos secundarios que tendrá el fallo por la estatización de YPF. Y tampoco nos referimos a las internas en el FdT o en JxC, que son un polvorín. Mientras una comisión de Diputados sigue haciendo ruido con el juicio a la Corte, los inversores desconfían y por eso el dólar sube sin parar, obligando al Banco Central a vaciarse. Y debe advertirse, además, que la expectativa general es que en diciembre cambie el Gobierno, por lo que los contratos de dólar futuro se hacen con aumentos esperados de menos del 100% hasta octubre pero con una sobre tasa del 35% al 40% para diciembre y enero. Nadie sabe, nadie puede asegurar nada. La pelota está en el aire.

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