Los bonos arden

Guzmán sigue callado: no sabe, no contesta y el riesgo sube

A nivel local, a pesar del cumplimiento del pago del cupón de los bonos del canje y de una buena licitación, los bonos cayeron y el riesgo subió

Martín Guzmán
Luis Varela Luis Varela 13-01-2022
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El ministro Martín Guzmán cumplió al pié de la letra con el pago de los cupones de los bonos performing que surgieron del canje de agosto del año pasado y realizó ayer una excelente licitación de colocación de deuda en pesos, más que duplicando la cantidad de dinero que fue a buscar al mercado, pero sin embargo los bonos argentinos siguieron cayendo y el riesgo país de la Argentina volvió a subir: trepó otros 13 puntos, hasta 1.833 puntos básicos, nueve veces por encima del promedio del riesgo de los países latinoamericanos, vecinos.

Frente a esta notable contradicción, un sondeo por varios operadores y analistas de mercado entregó la misma respuesta: "Estamos haciendo sonar permanentemente los teléfonos de los contactos que entregó el Ministerio de Economía, enviamos una seguidilla de mails, todo tipo de mensajes a través de las redes, pero el ministro sigue mudo, sin ningún tipo de respuestas sobre dos dudas esenciales que tiene en este momento el mercado y, en consecuencia, los inversores le tienen alergia a los títulos públicos de Argentina".

¿Cuáles son esas dos dudas que acentúa la falta de confianza en los senderos que viene promocionando el ministro desde hace dos años?

  1. La principal del movimiento corto tiene que ver con el cumplimiento de toda la letra del canje de deuda del año pasado. Sobre el 100% de bonos que se canjearon, hubo 5% de papeles que no se canjearon y Guzmán dijo que esos pagos se regularizarían a partir del 1° de enero de 2022, pasaron once días y hay 30 papeles que entraron en default técnico, que serán considerados en falta de pago en noventa días.
  2. Se acerca la nueva reunión que intentará hacer el ministro de Economía con oficialistas y opositores para buscar un consenso con una oferta unificada de Argentina, con la palabra del Gobierno de este año y del que pueda asumir a fines del año próximo. Pero el ministro no solo no adelanta palabra, sino que no está cumpliendo con los pedidos preliminares que supuestamente ya estaban acordados con el FMI, por lo que la duda de romper con el organismo dentro de diez semanas es una sospecha que crece minuto a minuto.

Datos que preocupan

Estas dos dudas esenciales para lo financiero, vinieron acompañadas por otras dos malas noticias. Por un lado, ayer hubo otra alta cantidad de contagios de Covid, 131.082 nuevos casos, pero ese número vino acompañado con 75 muertes en las últimas 24 horas, el mayor número de decesos diarios de los últimos 106 días, con mucha gente internada en camas de terapia intensiva, mucho ausentismo laboral, y muchas empresas que están teniendo problemas para desarrollar sus tareas, por lo que la desaceleración económica, que ya se había visto en diciembre, puede profundizarse con esta nueva ola de virus.

Y en segunda instancia, salió el informa del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés) y sorprendió al proyectar una cosecha mundial de soja en 2021/22 de 372,56 millones de toneladas, 32% más que su estimación anterior. La previsión del USDA apuesta por una cosecha norteamericana en alza de 120,71 millones toneladas, pero por la sequía sudamericana (provocada por "la Niña" redujo a 139 millones de toneladas en Brasil y a 46,5 millones en Argentina.

Y estos números del USDA, que se basan en datos satelitales, que registran la evolución de los cultivos casi al milímetro, fueron corroborados por las cotizaciones. Ayer la Bolsa de Chicago tuvo una rueda mixta para los granos nada demasiado destacable, pero la Bolsa de Rosario, justamente por la sequía, tuvo precios incendiándose, en un récord histórico absoluto, con un salto del 10,8% para el girasol, del 1,9% para el maíz y del 1,3% para la soja.

Este panorama estuvo acompañado por un mercado mundial que estuvo dominado por dos temas financieros centrales, que hicieron mover las agujas de los precios. Por un lado EE.UU. confirmó que la inflación sigue molestando, ya que el dato interanual fue de nada menos que del 7% anual, la variación más alta desde 1982, pero la suba mensual de diciembre contra noviembre fue menor y eso aplacó algo el nerviosismo. Y otro dato que hizo girar la cabeza de todos fue el anuncio de Alemania, que bajará el IVA para que la inflación se aplaque y que los costos que debe asumir la gente sean menores.

El dólar contra el resto

Ese combo debilitó la cotización global del dólar, que cedió contra todas las monedas principales: bajó 0,7% contra el euro y el yen, 0,6% contra el real y el chileno, 0,5% contra la libra y 0,2% en México. 

En Argentina el billete verde también cedió desde los récords del martes, pero con descensos mínimos para el blue, que achicó 50 centavos, de $209 a $208,50, aunque los dólares financieros libres retrocedieron más, con el Banco Central continuando con el crawling peg lento, lo cual aleja los movimientos oficiales de algo que ya parecía acordado con los técnicos del FMI, que ahora son encabezados por un brasileño fiscalista que parece ser un hueso más duro de roer.

La gran cuestión es que, en los hechos, las promesas repetidas de Jerome Powell de terminar con el tapering dentro de 45 días y, al contrario, empezar a vender bonos en Wall Street, por lo que retirará dólares con más velocidad, amenazando además con realizar seis subas consecutivas de tasas de interés cortas hasta que la inflación de 2022 se ubique en torno de un 3% anual, supuestamente más manejable. Eso generó un movimiento contradictorio en los inversores conservadores: compraron bonos cortos de EE.UU. pero no largos: por lo que bajaron las tasas a 5 años a 1,5% anual y a 1,7% a 10 años, pero la tasa a 30 años subió a 2,1%.

Con ese esquema, y con el FMI advirtiendo que una suba global de tasas terminará generando más diferencia entre países ricos y pobres, los commodities siguieron subiendo sin parar, como si las amenazas de Powell o la baja de impuestos de Alemania no les hicieran ni cosquillas. Hubo otra suba para el petróleo, los metales preciosos continuaron en alza, casi todos los metales básicos mixtos también mejoraron, los granos estuvieron mixtos en Chicago pero muy hacia arriba en Rosario. Y las criptomonedas se dieron una panzada, con el bitcoin subiendo otro 2,2%, con subas de hasta el 10% en el resto del panel.

Una buena licitación

Con mucho temor por la sequía, Guzmán logró una muy buena licitación, aunque un tanto contradictoria, ya que no fue voluntaria, sino con entidades que están obligadas a cumplir con los pedidos de Economía y la CNV. Con 835 ofertas, Guzmán colocó Lelites, Ledes y Lecer por $ 114.400 millones, más del doble de lo que dijo salir a buscar. El 41% de lo colocado fue en una letra del Tesoro nacional en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 21 de octubre de 2022 (x21o2 - reapertura), el 23% en una letra de liquidez del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de enero de 2022 (nueva), el 22% en una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 29 de abril de 2022 (s29a2 - reapertura) y el 13% restante en una letra del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de mayo de 2022 (s31y2 - reapertura).

O sea, los creadores de mercado y los fondos de inversión le siguen entregando pesos al Gobierno, y el Banco Central sigue chupando depósitos de los bancos, y ahora de manera más inquietante ya que una parte de las Leliq que le está dando a las entidades son a seis meses de plazo, no son préstamos a 30 días como se hacía hasta ahora. Por lo que la masa de depósitos de la gente no está en los bancos, sino convertidas en papeles estatales a medio año de plazo, y nadie sabe qué va a pasar dentro de nueve semanas y media con el FMI. Ya lo dijo Emanuel Alvarez Agis, ex colaborador de Axel Kicillof en el último gobierno de Cristina: "Sin acuerdo con el FMI, la Argentina se cae del mapa". De ahí que hoy a los bonos argentinos nadie los toca ni con un palo. Valen menos de 30% de paridad y ni así los compran.

El rumbo de las bolsas

La alta inflación anual norteamericana pero menor inflación mensual, asustó un poco a Wall Street, que finalmente terminó con subas mínimas, con un promedio alcista del 0,2% en sus principales índices, por lo que sigue siendo la peor bolsa del mundo en lo que va de 2022. Mientras tanto, a pesar de los pronósticos de sequía, hubo una suba del 1,8% en la Bolsa de San Pablo y un avance del 1,7% en la de México.

La Bolsa de Buenos Aires también logró salvar la ropa. Con 605 millones de pesos operados en acciones y 2.274 millones en Cedears, el índice S&P Merval subió 0,5%. Al tiempo que los ADR argentinos que cotizan en Nueva York estuvieron otra vez con suba casi en bloque de hasta el 5%: las mejores fueron Central Puerto, Pampa E, Mercado Libre y TGS, mientras que la única que perdió valor fue Supervielle, que sigue con sucursales en problemas. 

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