Escenario No tiren fruta
Desde 1930 hasta 1975, los hijos vivieron mejor que sus padres. Desde 1975 a hoy, todos (excepto hijos del poder) viven peor que sus padres.
Economista
Lic. en Economía Política UBA - Post Grado en Econometría ULB (Bélgica)
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Español
Desde 1930 hasta 1975, los hijos vivieron mejor que sus padres. Desde 1975 a hoy, todos (excepto hijos del poder) viven peor que sus padres.
Argentina, país de clase media, sin pobreza y con crecimiento, se quebró en 1975.
"Ya estamos peor" y "no me importa si somos jóvenes". No tienen nada para perder porque ya perdieron todo.
Nuestra sociedad está habitada por un fenomenal desequilibrio social, la pobreza y un fenomenal desequilibrio productivo y distributivo.
Desde 1975, las fuerzas dominantes procuraron sustituir la responsabilidad del Estado, en la gestión del bien común, por una pretendida sabiduría del mercado.
Todos recitan el abracadabra de Vaca Muerta, el litio, el cobre, los ganados y las mieses. Todo es verdad, pero potencial.
Tal vez el ocaso de los peronistas sea la condición necesaria, aunque no la suficiente, para que Argentina descubra -con otro nombre- que la única manera de dar trabajo y casa, la dignidad de cada argentino, es comprender que el mundo ha retornado a la política industrial.
Es necesario reformar al Estado y entender que, en el capitalismo real, el Estado piensa el largo plazo y ejecuta las condiciones para su realización. Ahora parece que nuevamente llegan los materiales de la oportunidad. ¿Otra vez estamos sin plano?
El capitalismo no ha sido y no es "uno". Las características estructurales de cada economía capitalista lo hacen muy diferente aquí y allá.
Al menos para los que creemos que la "sociedad existe" y que "el bien común" existe y que ambos enmarcan la navegación hacia el Estado de Bienestar. Inspirarse en el nuevo paradigma de J. Biden sería abrir un poco la cabeza y cerrar el odio rastrero que nos agota.
¿Cómo construir la cartografía del futuro, es decir el rumbo, si no podemos explicarnos de dónde venimos, cómo caímos, qué pasó, qué decisiones se tomaron que nos hayan arrojado a este abismo?
Sin la reconstrucción de un aparato productivo, que incluye protagónicamente la reindustrialización del país, no hay manera de resolver nuestras debilidades: la fuente primaria de las mismas es la ausencia de trabajo de alta productividad.
Argentina, por culpa de todos y luego de muchísimos años y gigantescos errores, vive una debacle estructural.
Los tres tercios electorales son como las tres empanadas de Brandoni: sólo podemos decir '¡qué miseria!'
Los hombres de la Dictadura coincidieron con los Montoneros: había que terminar el Estado de Bienestar. Por eso la "juventud maravillosa" asesinó a Rucci y la Dictadura a miles. Los Montoneros querían imponer el "socialismo nacional"; la Dictadura el "capitalismo ultra liberal".
Evocar a Moncloa (1977) o el plan israelí (1985) obliga a reflexionar acerca de La Hora del Pueblo (1971), las Coincidencias (1972), el Pacto Social (1973). Es bueno ponderar los aciertos de la década 1964/74. Su abandono fue el fruto de la violencia irracional.
¿Alguien ignora que el peronismo se murió con Perón y que sólo se turnan para exhumar sus restos al efecto de ganar elecciones? Previsoramente Perón dijo "mi único heredero es el pueblo"
Un Estado incapaz de pensar y menos de realizar un programa con objetivos, instrumentos y medición de sus consecuencias. ¿Cómo podemos hablar de política si no hablamos de la política para reconstruir un Estado? El juego de la soga es peligroso.
Predicar la violencia no es una virtud y es obviamente un demérito para quien lo practica. Mejor espinaca que dinamita.