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La geografía de la política

Argentina, por culpa de todos y luego de muchísimos años y gigantescos errores, vive una debacle estructural.

La geografía de la política
Carlos Leyba 02 junio de 2023

En Occidente estamos asistiendo a disputas conceptuales muy profundas, tal vez como consecuencia de la pandemia, la invasión rusa y la altura económica y geopolítica alcanzada por China. 

En el ámbito de lo político el surgimiento de algunos autoritarismos, violaciones a los derechos humanos. En todos los casos con "la imposición" como método, aún en gobiernos civiles elegidos democráticamente. 

En el orden económico el retorno de las políticas industriales, eligiendo sectores y empresas y las desvinculaciones selectivas que están llevando a un desvío en la globalización gobernada por las multinacionales. 

El resurgimiento de la idea de Nación y del Estado. El adalid es EE.UU., que derrama en Occidente y tiene que ver con la regresión distributiva y el "estado de malestar" que generaron décadas de neoliberalismo de concentración . 

En el orden cultural pedagógico la rebelión de mayorías silenciosas ante el avance mediático de minorías intensas que tratan de imponer un nuevo lenguaje para homologar, en la palabra, el criterio de la autopercepción en todas sus formas y consecuencias.

Interesa no sólo la geografía política -en la que tradicionalmente simplificamos y repetimos los territorios de centro, izquierda y derecha- sino también la de la economía y la cultura o la pedagogía para dibujar los posicionamientos.

El futuro que se propone, se lo diga o no, anuncia la geografía de la política, pero también el de la economía, la cultura o la pedagogía, cómo educaremos. 

Las propuestas, lo digan o no, deben ser analizadas desde esas tres ventanas que nos dejan otear el futuro.

El candidato más mencionado, Javier Milei, es paradigmático para observar una propuesta. Desde el punto de vista político ofrece una perspectiva autoritaria. Gobierno a base de plebiscitos. El consenso, la conversación y diálogo están fuera de su radar y sus propósitos. Si el Parlamento rechaza sus medidas "impondrá" la voluntad del pueblo que lo votó. Hugo Chávez, Nicolás Maduro y de alguna manera Cristina cuando postula "la Justicia" elegida por el pueblo de manera directa (indirectamente a través de sus representantes lo hace) se ubican, en la verba, el gesto y el apoyarse en "el enemigo". Es el modo autoritario que desvía la ruta de la política que es esencialmente conversación y consenso. 

Pegado a ese mismo rechazo al consenso y la negociación está Patricia, que tiene un largo historial autoritario. No es la única. En la trayectoria de muchos dirigentes hay un pasado de violencia montonera, como el de la Bullrich cuando era Carolina, o muchos otros -hoy devotos demócratas- que hace unos años (no eran unos niños) militaban la violencia política, las armas, el terrorismo, como método -la política del fusil- aún en la democracia que presidía Juan D. Perón. Contradicciones. Pero autoritarismo. Se juntan todos los que crecen en política atacando a un "enemigo" y que no reconocen a la política como conversación con el adversario por el Bien Común.

En la trayectoria de muchos dirigentes hay un pasado de violencia montonera, como el de Bullrich cuando era Carolina, o muchos otros -hoy devotos demócratas- que militaban la política del fusil 

Milei, en el plano económico, propone un viaje al pasado, regresar a situaciones previas a la existencia del Banco Central. Simplificando procura una suerte de "patrón oro" que llama dolarización, más un sistema bancario que no crea dinero sino que administra fondos de los inversores, proclama la liberalización absoluta del comercio y considera que sólo deben existir cosas que ha resuelto el mercado y otras que el mercado resolverá.  

La propuesta económica de Milei es, en todos los campos, la absolutización del mercado sin regulación, sin Estado, no hay nada "común"

Para él no hay tal cosa como el Bien Común y, como consecuencia de ello el Estado es innecesario, inútil  y gravoso. "es un hecho criminal". Una idealización de un pasado lejano. No hay nada nuevo.  

El retorno a algo muy viejo. Una propuesta de debilidad. No hay Estado sin moneda, ni moneda sin Estado. Es cierto, ni que dudarlo, que la erosión patética de nuestra moneda (a la que no es ajena la búsqueda de la solución en el crédito financiero externo, que no es el crédito para producir) es consecuencia de la previa erosión del Estado. 

Milei, en el plano económico, propone un viaje al pasado, regresar a situaciones previas a la existencia del Banco Central. 

Resulta patética la lucha por poseer el "Poder sustantivo" que carece de toda posibilidad de poder hacer, el "Poder verbo". 

La propuesta económica de Milei es, en todos los campos, la absolutización del mercado sin regulación, sin Estado, no hay nada "común", sólo mercaderes que haciendo su tarea finalmente producen el bien y así eso fuera cierto o probado, que no lo está, en ese "finalmente" estaríamos todos muertos. 

Milei es un tributo a la globalización absoluta que reparte el trabajo y la distribución de los bienes en un mercado universal, aunque los demás países tengan, como por ejemplo EE.UU., sus políticas económicas conducidas por el Estado. Milei suscribe ideológicamente una variante del anarcocapitalismo. Seremos el único país que lo intenta en soledad cuando Occidente, liderado por EE.UU., reconstruye la idea de Nación y de Estado como consecuencia del fracaso social y geopolítico de la globalización de las multinacionales. 

Cerca de Javier militan Mauricio, Patricia e inclusive alguno de sus rebeldes discípulos de la persona sensata que es R. López Murphy. 

Como vemos muchos de los autoritarios militan distintas suertes del anarco capitalismo y su impacto potencial en la desestructuración de lo poco que queda de una economía consistente. 

Otros autoritarios al estilo Wado de Pedro, que reivindica por omisión a la lucha montonera y Kicillof y tal vez Rossi, se ubican en la antípoda de Milei, pero en el extremo de una economía sin capitalistas: un universo de mini pymes administradas por el Estado arbitro de todas las acciones. 

No es el socialismo nacional que los llevó a las armas a sus mayores. No. Es una suerte de economía de cooperativas cuyo extremo "rural" es Juan Grabois que tiene el lenguaje de los autoritarios y el romanticismo de lo "pequeño es hermoso", situación en la que no cabe ni remotamente el intercambio que no sea de materias primas y, por cierto, dependiente. 

El entusiasmo chino de los últimos días tiene que ver con el modelo de economía que naturalmente genera China para nosotros: exportamos naturaleza e importamos trabajo. En este ciclo histórico con China somos estructuralmente deficitarios. Es decir por un camino inverso al de Milei, la misma "economía de consumidores, deudores". 

Finalmente "cultura y pedagogía". Milei se ha revelado enemigo frontal de la cultura occidental y cristiana, propone la libre venta de órganos, el uso libre de las armas para defendernos. A partir de estos dos ejes, imaginemos la "pedagogía" que surge de esa visión cultural en la que, como no hay tal cosa como el Bien Común, la educación no será obligatoria ni siquiera para la escolarización primaria promoviendo de hecho, dada la actual situación social de la Argentina, el elogio entusiasta del analfabetismo de mercado. 

La "deshumanización", el retorno a la esclavitud, no es contradictorio con la libre compra venta de órganos, la portación de armas libremente negociadas en el mercado, la difusión, de hecho, de la justicia por mano propia. En ese campo de ideas se ha sostenido la "ventaja notable" del remate de niños en adopción. 

La propuesta cultural pedagógica de Milei es la de una sociedad en que el mercado es el único arbitro: hay cuestiones que ha resuelto el mercado y otras que el mercado resolverá. 

Una sociedad de mercado que cierra, en el caso de Milei, con el autoritarismo político y el anarco capitalismo. 

Edgar Morin, hace muchos años, señalaba que el lema de la democracia  "Libertad, Igualdad, Fraternidad" encerraba enormes contradicciones: la libertad tiende a la concentración y a la desigualdad. Es obvio. La imposición de la igualdad ha llevado a la supresión de la libertad y es histórico más allá del fracaso porque, donde hay supresión de la libertad hay oligarquías del poder y gigantescas desigualdades. 

Morim decía que "la fraternidad" es la condición necesaria para la democracia, la idea del bien común, el Estado como expresión de la ética colectiva. 

En el plano cultural pedagógico, salvando los extremos que Milei ha dejado caer a la marchanta, Wado, Kicillof y también la línea PRO cercana a Macri está -aunque no parezca obvio- muy cerca de esa idea "deshumanizante" del ultraliberalismo, el puente, el camino que lleva allí es la proclama de la autopercepción, la procura del lenguaje inclusivo como la palabra vehículo a la autopercepción estimulada. Ese es un camino ya iniciado. 

Argentina, por culpa de todos y luego de muchísimos años y gigantescos errores, vive una debacle estructural. 

El de Milei como camino es una propuesta, este otro ya está en marcha. En muchos jardines de infantes de las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires, hay un camino a la desestructuración: niños varones estimulados al rosa y a las muñecas y las niñas con autitos y el celeste. 

La desestructuración no es una pedagogía, una cultura, ajena a la venta de órganos. La venta de órganos es la desestructuración del cuerpo.

Argentina, por culpa de todos y luego de muchísimos años y gigantescos errores, vive una debacle estructural. 

Cualesquiera sean las cifras del Indec es una economía incapaz de generar trabajo productivo para producir cosas que podamos transar con el resto del mundo. Y una economía incapaz de aplicar el ahorro de los residentes - ¿US$ 400.000 millones? - para generar las inversiones que aumenten la productividad y nos haga un país de productores y no de consumidores de lo que no podemos pagar. 

La venta de órganos es la desestructuración del cuerpo.

Esa debacle estructural que es económica, de modelo económico, ha producido un derrumbe colosal de la capacidad de comprensión de quienes tienen la responsabilidad de pensar el presente y orientar el futuro. 

La consecuencia es la desesperación del momento. 

Aldo Ferrer alguna vez dijo "tendremos la China que nos merezcamos". Un triste final de época. 

Y se da la estúpida situación en que, por ejemplo, los que predican no aceptar el modelo del FMI, solo atinan a aceptar el modelo que, para nosotros, tiene pensada la gran economía y sociedad China. 

Aldo Ferrer alguna vez dijo "tendremos la China que nos merezcamos". Un triste final de época. 

Sobre la futura, que se puede abrir después de las elecciones, lo que sabemos es que no hablamos de lo que puede venir. 

No tomamos conciencia que no hay democracia sin conversación. 

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