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Starfield: el retorno triunfal del estudio Bethesda, que es un éxito para Microsoft

Starfield es un título original que, sin ser secuela de ninguna franquicia, rompió récords como uno de los videojuegos más vendidos del año en Xbox y PC. Para Bethesda, significa el regreso con gloria a las épocas doradas de títulos como Skyrim y Fallout 4.

Starfield: el retorno triunfal del estudio Bethesda, que es un éxito para Microsoft
Pablo Planovsky 20 septiembre de 2023

Hay algo que conmovedor, fantástico y cautivante en la conquista del espacio. En 1902 el mago Georges Méliès soñó con un alunizaje que daría comienzo a la historia del cine. Otro viaje a la luna hizo que Borges se sentara, aún ciego, frente a un televisor. María Kodama ponía en palabras el gran paso para la humanidad. La posibilidad de trascender el espacio, que se mide por el tiempo, cobijó algunas de las mejores obras de ciencia ficción en distintas artes: el cine, la literatura y hasta la televisión. Para los videojuegos, Starfield es la última prueba de la inagotable capacidad para maravillar los relatos del espacio exterior.

Más de 6 millones de jugadores en todo el mundo apenas días después del lanzamiento mundial. En Steam, superó los 330.000 jugadores concurrentes durante su primer fin de semana. En el Reino Unido, consiguió aumentar 76% las ventas de las consolas Xbox Series S y X. Los números récord probaron un interés descomunal por Starfield, uno de los pocos títulos que puede ostentar estar a la altura de las expectativas generadas.

No es secreto que en la industria de los videojuegos, con el encarecimiento de los costos de producción los títulos se convierten cada vez más en intentos de construcciones faraónicas que prometen más de lo que pueden cumplir. El catastrófico lanzamiento de Cyberpunk 2077 en 2022 probó que ni siquiera un estudio con la reputación de CDProjekt (los mismos detrás de The Witcher 3: Wild Hunt) estaban exentos de entregar un producto fallido. Algo similar sucedió en 2016 con No Man's Sky, el juego independiente de Hallo Games que se estrelló con pésimas valoraciones por parte de la crítica y los jugadores cuando salió al mercado.

Starfield tiene puntos en común con esos juegos: es un RPG, como Cyberpunk 2077 es un juego de rol. Como No Man's Sky, promete la aventura de la exploración espacial. Pero ahí terminan las coincidencias. No solo porque sean tres propuestas distintas. Mientras que a Cyberpunk 2077 y a No Man's Sky les tomó años de trabajo post lanzamiento para acercarse a lo que había prometido, Starfield sorprende por el nivel de cuidado que tiene desde el día 1.

Lo que debería ser la norma, en el mundo gamer, no lo es: que los juegos de alto presupuesto funcionen bien, para empezar. Aunque hoy, en la época online, casi todos los juegos evolucionan con parches, DLC y mods (y Starfield seguro evolucionará con estos recursos), no es una "promesa de más" sino un videojuego que se puede disfrutar desde su lanzamiento.

En Starfield el jugador crea a su avatar virtual para dar comienzo a una experiencia de dimensiones épicas. Difícilmente dos jugadores tengan experiencias similares con Starfield porque el videojuego permite que cada uno construya su camino acorde a las decisiones que quiera tomar. Para algunos, puede ser una aventura de 40 horas, si enfocan en el relato principal, que es donde está el mayor foco narrativo. Para otros, puede ser una experiencia de más de 200 horas, entre misiones secundarias, exploración de galaxias y planetas inhóspitos e historias que ocurran en la imaginación de cada jugador.

En la apuesta por lo masivo, se pueden apreciar decisiones creativas que se concentraron en hacer una experiencia que combinara los mejores elementos de los RPG con la idea de la exploración espacial. Una de esas decisiones, quizás la que más polémica causó entre algunos gamers, fue la de segmentar la exploración espacial y los viajes espaciales a través de pantallas de carga. No es una experiencia lineal, pero tampoco es un sandbox o un juego mundo abierto. No es una crisis de identidad en el desarrollo de Starfield: la densidad en detalles que ofrece cada estación espacial, ciudad, nave o fábrica explorada permite entender que el acento estuvo puesto en un lugar distinto al de un juego como No Man's Sky.

Starfield tiene más en común con la sublime trilogía de Mass Effect. Ofrece un universo populado y rico en personajes, donde se nota que hay un trabajo de escritura de guión que nada tiene que envidiarle a algunas de las mejores películas de Hollywood. Para el director del juego, Todd Howard, Interestelar fue una de las mayores inspiraciones a la hora de crear esta historia. Más allá de la película de Nolan, se nota la influencia de clásicos como 2001: Odisea del Espacio o Solaris, películas que fueron más allá de las posibilidades comerciales de su época y se convirtieron en obras de arte.

Bethesda, el estudio que revolucionó los RPG

Cuando Microsoft invirtió más de US$ 7.000 millones para adquirir Bethesda, el estudio responsable de algunos de los mejores videojuegos de las últimas décadas, se desató una batalla legal que sacudió a la industria de los videojuegos.

La pulseada entre Microsoft y Sony que se desató judicialmente terminó en favor de Microsoft. Sony alegaba que Microsoft iba a tener una posición monopólica en el mercado. La realidad, como sugirió el CEO de Microsoft Gaming, es otra. Con la adquisición de Bethesda y con un título como Starfield, Xbox vuelve a los días de grandeza con un título exclusivo que le permite competir cara a cara con los de Playstation.

En el mundo del gaming, son pocos los directores que pueden ser reconocidos como personalidades y, más aún, como autores. Hideo Kojima, la mente detrás de Metal Gear Solid y Death Stranding, es un ejemplo de director notable en Japón. En Estados Unidos, Todd Howard logró una hazaña similar: produjo y supervisó el crecimiento de dos de las mejores franquicias de los videojuegos: The Elder Scrolls y Fallout. Como director, fue premiado y reconocido por Fallout 3, The Elder Scrolls V: Skyrim y Fallout 4. Una vez más, prueba por qué es uno de los mejores para dirigir un proyecto inmenso: Starfield estuvo 8 años en desarrollo con un presupuesto de US$ 200 millones.

No es un dato menor ni accesorio que mientras los precios de los videojuegos están encareciéndose en todo el mundo, Starfield haya estado incluido en el catálogo de Game Pass desde su lanzamiento. Como señala el exhaustivo análisis técnico de DigitalFoundry, maestros en la industria para revisar el rendimiento tecnológico de los juegos, Starfield es "el RPG más refinado que haya lanzado Bethesda, un logro impresionante". Más impresionante aún es el rendimiento en Xbox Series S, la consola "hermana menor" de Xbox Series X.

Como Red Dead Redemption 2, Starfield por momentos se siente como una producción gigantesca donde se notan los valores de producción en cada detalle. Es difícil trasladar a palabras la vasta sensación de inmensidad que transmiten ambos juegos: quizás uno de los mayores cumplidos para ambos sea ese. Tiene la densidad de los clásicos de la literatura, de las mejores novelas: de esas que hacían que los lectores pudieran volver a ellas para descubrir nuevas formas de sorprenderse ante las posibilidades del lenguaje. Starfield, uno de los mejores juegos del año, consigue lo propio para el mundo de los videojuegos. Revisado en Xbox Series S.

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