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Por ahora, el mercado le da a Massa el beneficio de la duda

Los dólares libres bajaron. Los bonos mejoraron y el riesgo cedió. Pero la Bolsa porteña achicó.

Se ven en Massa muchos intentos por conseguir reservas y más mochila para los privados.
Se ven en Massa muchos intentos por conseguir reservas y más mochila para los privados.
Luis Varela Luis Varela 17-08-2022
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La aplicación, una tras otra, de las medidas que Martín Guzmán quiso aplicar desde marzo, y que Cristina Kirchner impidió de modo sistemático, es lo que está realizando en este momento el ministro Sergio Massa: y el resultado que está logrando es un clima cambiario más distendido, una leve mejora de los bonos con baja del riesgo país, pero la Bolsa sigue sin responder, ya que las reservas del Banco Central siguen hundiéndose, y de manera peligrosa.

Ayer, después de que Massa les concediera a las empresas petroleras una sucesión de beneficios tributarios (que hicieron empalidecer a algunos kirchneristas duros, que por ahora están mudos), su secretario de Agricultura se reunía por tercera vez con los representantes del campo para darles un dólar mejor, para ver si liquidan. Y, al mismo tiempo, en algo que el Instituto Patria deploraba, ayer se anunció el aumento masivo de tarifas (que llamaron quita de subsidios), con lo que bajarán algo el rojo fiscal. Pero los números del BCRA siguen incendiados.

La parte claramente buena del día de ayer fue una baja importante en el precio de los dólares libres. El dólar blue bajó $4 hasta $291, el Senebi se hundió $6,16 hasta $283,28, el MEP bajó $3,34 hasta $275,78 y el contado con liquidación cedió $7,47 hasta $278,06. Pero los dólares oficiales siguen subiendo con un crawling peg lento, tanto que en los últimos treinta días, con una inflación que rueda arriba del 7% mensual, el dólar mayorista subió 5,5%, un punto y medio menos.

Algunos operadores afirmaron que inversores altamente especulativos se están animando a realizar un "carry trade" corto: con las tasas de los plazos fijos colocadas en casi 70% anual y con Massa obligado a mantener "pax cambiaria" a como dé lugar, se animan a vender dólares en todos los canales y montarse en la renta financiera, calculando que con el reciente canje de deuda el titular de Economía tiene limpios los vencimientos por unos 45 días, pero en octubre volverá a enfrentar un paredón difícil de sortear, y será más trabajoso ahí hacer un canje repetido.

Menos subsidios

En la city llamó mucho la atención que en el anuncio de quita de subsidios para el gas, la luz y sobre todo para el agua, apareciera con mucha centralidad Malena Galmarini, esposa de Sergio Massa. 

Muy por lo bajo, representantes gremiales no tan contentos con Massa, y que hoy tendrán alto protagonismo en las marchas que inundarán la Ciudad protestaron por los anuncios a medias que hace el nuevo ministro. Se sabe, la CGT, CTA y la Utep estarán "dando una vueltita por el centro pasando por la UIA y terminando por el Congreso", según detalló el piquetero Eduardo Belliboni, "mientras nosotros iremos con toda la movilización de izquierda contraria al Gobierno hasta la Casa Rosada". 

Con eso en el centro de conversaciones de los gremialistas y piqueteros, los bonos argentinos tuvieron un día digamos aceptable, por lo que el riesgo país bajó nada menos que 87 unidades, hasta 2.371 puntos básicos. Pero lo grave del día, luego de una jornada en la que se había calculado que el BCRA había tenido un saldo de compra levemente positivo en el Mulc, al final de la jornada se conocieron números muy preocupantes: mientras el hombre de Massa negocia un "dólar soja" mejor, las reservas cayeron otros US$ 149 millones y el BCRA volvió a chupar depósitos de los bancos a través de Leliq: $327.376 millones.

Todos estos síntomas parecen poner en blanco sobre negro lo que está siendo la jugada de Massa: le entrega todo lo que puede a los que tienen chances de traer dólares rápido para ver si sostiene un poco la tenencia de fondos de Reconquista 266. Pero de recorte concreto de gasto público no se habla: es más, en el Congreso -luego de pasar por el Senado- los gobernadores empujan un proyecto de ley que ya tiene media sanción para que las provincias puedan subir impuestos provinciales como ingreso brutos: con el interior plantándose como hicieron con Batakis "la nuestra no se toca".

En fin: los gremios parecen estar dispuestos a recibir un bono, pero a cuenta de un gatillo por inflación a ser discutido lo más pronto posible. También salió el adelanto de ganancias que deberán pagar unas 2.000 empresas, muchas de las cuales no tienen ni la menor idea acerca de cuál va a ser su resultado de este año, pero tendrán que poner la platita este año. Según el Iaraf: "El nuevo anticipo del impuesto a las ganancias recaudaría $250.000 millones en 2022: $100.000 millones para el Tesoro nacional y $150.000 millones para las provincias y la CABA".

Bolsas con números mixtos

Por todas estas razones, mientras casi todas las bolsas del mundo terminaron ayer con tendencias levemente alcistas, la Bolsa de Buenos Aires volvió a bajar. Hubo cierre mixto en la bolsa de Nueva York: con suba del 0,7% para el Dow, del 0,2% para el S&P y baja del 0,2% para el Nasdaq. Y con alza del 0,4% en la Bolsa de San Pablo y mejora del 0,3% en la de México. Pero en la Bolsa porteña hubo rojos: con $2.178 millones operados en acciones y $8.334 millones en Cedears, bajó 0,9%. Y los ADR argentinos que operan en Nueva York terminaron mixtos: con subas del 1% al 4,4% para Supervielle, Despegar, Cresud e IRSA; con bajas del 1% al 3,9% para Central Puerto, Loma Negra, Telecom, Mercado Libre, Bioceres, Edenor, Francés y TGN.

A su vez, comienza a verse que el mundo está cambiando de situación y de manera muy acelerada, con una expectativa recesiva cada vez más consolidada y con expertos en inversiones como el Fondo Black Rock advirtiendo que "los actuales precios bursátiles no son sostenibles".

Y lo que más preocupación generó en los inversores no solo argentinos sino de todas partes fue la respuesta que entregaron ayer las commodities. Con freno económico en China, con Xi bajando la tasa de interés a 90 días de la elección de su vida, el gigante oriental sigue ralentizando su actividad, en consecuencia el pedido de todo tipo de bienes va menguando, y detrás de eso los precios de las materias primas caen de manera irremediable.

Commodities para abajo

A semanas de que el Gobierno quería cobrarle a productores agropecuarios y empresas argentinas un impuesto por ganancias extraordinarias, que se terminó convirtiendo en el actual adelanto de ganancias por no tener quórum en el Congreso, empieza a verse que las commodities se pinchan. El petróleo cayó ayer otro 2,5% y la variante WTI ya está a US$ 86 desde los US$ 124  tocados hace poco más de dos meses. Los granos sufren algo bastante parecido: la soja perdió otro 2,7%, terminó en Chicago a US$ 534 después de los US$ 651 anotados hace muy poco (con el yuyito hundiéndose ayer 6,3% en Rosario). Y los metales básicos aguantaron un poco, luego de un lunes malo.

El dólar en el mundo

Ayer la tasa larga norteamericana se aplanó: con 3% anual a 5 años, 2,8% a 10 años y 3,1% a 30 días. Y el dólar volvió a actuar en general muy en positivo: en el exterior el dólar subió 1,3% en Brasil, 0,7% contra el yen, 0,4% en México y 0,2% en Chile, pero bajó 0,1% contra el euro y 0,4% frente a la libra. Y lo llamativo es que las clásicas posiciones de reserva también se rindieron ante el rey dólar: los metales preciosos actuaron débiles y las criptomonedas también cedieron.

¿Para dónde van las cosas? Gonzalo Gaviña, de Portfolio Personal quizás dio en el clavo con su análisis. Dijo que "por ahora el mercado le da a Massa el beneficio de la duda, está moviéndose, está pulseando con el campo, pero se necesita conocer qué va a hacer con el rojo fiscal. Debemos saber cómo se van a desarrollar los próximos tiempos para la matriz productiva nacional. Por ahora lo que muestra es que solo busca reservas de emergencia y bajar la brecha". Y todos lo saben: eso no cambiará nada, simplemente ganará tiempo. Con eso solo ni volverán las inversiones ni tampoco habrá creación de empleo en blanco, genuino y de calidad.

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