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Día difícil para Guzmán

La pobreza es como en la híper, pero el mercado solo mira al FMI

El mercado local mostró al dólar un poco más firme, con bonos planchados y acciones en alza

Los inversores estuvieron atentos al debate en el Senado por el acuerdo con el FMI.
Los inversores estuvieron atentos al debate en el Senado por el acuerdo con el FMI.
Luis Varela Luis Varela 18-03-2022
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Con argentinos de todos los niveles, inversores y empresarios mirando por el parabrisas del auto los anuncios que hará hoy el presidente Alberto Fernández para lanzar su "guerra contra la inflación", y con el espejo retrovisor mostrando al "sí" del Senado al FMI que se esperaba para anoche, el Indec volvió a sacudir a todo el mundo confirmando que en febrero para no ser pobre una familia tipo debió ganar al menos $83.800.

El economista Fausto Spotorno destacó que la situación social actual ha llegado a tal nivel de gravedad que la pobreza ya es peor que en el pozo de la crisis de 2002 y para llegar a un momento como este hay que volver a los años '80, cuando la hiperinflación se llevó por delante los ingresos y los ahorros de toda la población. Y lo sintetizó con una frase elocuente: "Tal como están las cosas, hoy la familia de Mafalda, que tenía un Citroën y se iba de vacaciones a la costa, sería pobre".

Y probablemente lo más grave de este vértigo actual es que representantes de los supermercados están advirtiendo que como se espera que el presidente Fernández anuncie hoy más de lo mismo, o sea precios máximos, retenciones, precios cuidados, multas y otras recetas fracasadas durante 2000 años, los proveedores están llegando con listas que vienen con subas de hasta el 15%, muchos para cubrirse y otros porque sinceramente no saben si tendrán reposición, lo que puede adelantar un cuadro de desabastecimiento para dentro de pocas semanas.

Más allá de semejante escenario, el mercado financiero actuó ayer con un clima relativamente en calma, en medio de un mundo que tiene situaciones ciertamente desquiciadas. En el mundo, después de una Fed muy prudente (anunciando una suba de tasas menor a la esperada), el dólar global se debilitó y las bolsas de casi todas partes terminaron con subas. 

Las claves del mercado local 

En Argentina los bonos actuaron débiles pero el riesgo país bajó 21 unidades, hasta 1.766 puntos, ya que los ejes del EMBI se alteraron por la baja del dólar, con un descenso en la tasa de los bonos de EE.UU. al menos en los plazos más cortos: se pago 2,1% anual a 5 años, 2,1% a 10 años y 2,5% a 30 años. En un contexto en el que en el exterior el dólar subió 0,2% en Chile, no cambió contra la libra, pero bajó 0,1% contra el yen, 0,4% contra el real, 0,5% contra el euro y cedió 0,6% contra el mexicano.

En Argentina, sin embargo, el Gobierno no siguió ninguna de las pautas escritas en el inicio de acuerdo con el FMI. El BCRA por ahora no subió las tasas (lo estudiaba anoche), también siguió usando de ancla los dólares oficiales (ya que los sube al 2,6% mensual, casi dos puntos por debajo de la inflación, destruyendo el comercio exterior). Y los dólares financieros libres volvieron a subir, con el dólar blue clavado en $202 en Capital y $205 en el interior. Con el BCRA perdiendo reservas nuevamente (US$ 26 millones) y chupando de los bancos otros $247.319 millones en Leliq, con un sistema financiero que tiene los depósitos cada vez más estatizados.

En el mundo, con la guerra veloz imaginada por Vladimir Putin en pleno proceso, con gran destrucción y matanza de civiles, los precios de las commodities están a los saltos, con variaciones desquiciantes. Ayer el petróleo tuvo un nuevo salto de casi 10%, colocando al barril otra vez por arriba de los US$ 100. Los metales preciosos se afirmaron de nuevo. Los metales básicos tuvieron subas y bajas desconcertantes, con el aluminio volando y el níquel hundiéndose en la reactivación de sus operaciones. Las criptomonedas estuvieron entre quietas y débiles. Y el dato más remarcable de todos ocurrió con los granos, que tuvieron un día con fuertes subas en Chicago, pero se anotaron duras caídas en Rosario, un poco por las retenciones que anunciaría hoy Alberto.

Con ese marco, la Bolsa de Nueva York tuvo otro día positivo, con subas del 1,2% en todos sus índices, mientras que hubo alzas del 1,8% tanto para la Bolsa de San Pablo como para la de México. Y en la Bolsa de Buenos Aires hubo un desahogo, ya que subió 2,5%, con $1.184 millones operados en acciones y $2.782 millones en Cedears.

Pocas ofertas para Guzmán

El que tuvo un día más complicado fue el ministro Guzmán. Por un lado recibió pocas ofertas en la revancha de la licitación de deuda que inicio el miércoles: se presentaron apenas trece inversores adicionales, por los que consiguió colocar deuda por otros $29.692 millones. El 68% del dinero captado fue en una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 30 de junio de 2022 (s30j2 - reapertura), el 31% en una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 29 de julio de 2022 (s29l2 - reapertura) y el 1% restante en una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 29 de julio de 2022 (s31g2 - reapertura).

Y Guzmán también recibió moretones que preanuncian cuál va a ser el escenario que habrá desde acá por lo menos hasta las PASO de 2023. El ministro de Economía estuvo reclamando subas de tarifas energéticas desde hace más de un año, que fueron bloqueadas por funcionarios menores (kirchneristas) de la Secretaría de Energía, en una tensión que llevó a Guzmán a amenazar con renunciar, pero como no hubo plafón se la terminó aguantando.

Ahora que las tarifas serán subidas, el día de ayer fue iniciado por una embestida por toda el área de Energía dominada por el kirchnerismo, acusando al ministro de que habrá falta de gas en el invierno por su culpa, ya que no le entregó al sector el dinero necesario como para que se tomaran las previsiones para contar con el fluido de gas, de Bolivia y de barcos gasificadores. Con el correr de las horas esa tensión se aplacó porque el Tesoro le hizo una transferencia.

Pero otro de los detalles que fue muy mirado a lo largo del día, mientras el Senado debatía el "sí" al Fondo, fue que la vicepresidenta Cristina Kirchner iniciaba la sesión, pero que luego se retiraba, sin que nadie supiera si iba a volver a la hora de la votación, a medianoche o un poco más allá. En ese sentido Gerry Rice, vocero del FMI, destacó que se necesita que el programa con el FMI requiere de un "amplio apoyo político y social", ya que eso será mirado en detalle por el board del Fondo, a la hora de que los países voten si aprueban o no, en definitiva, lo que los técnicos acordaron con Guzmán.

A decir verdad, lo que tanto Rice, como los inversores, los productores y cada uno de los argentinos sabe de memoria es que el kirchnerismo se prepara para iniciar a partir de ahora, cuando Alberto debería cumplir con lo pactado con el FMI, que es un decidido ajuste, hará saltar una frase repetida en los K "te lo dije". Y lo cierto es que el Presidente ya no está cumpliendo con dos bases de lo ya acordado: ni está devaluando al ritmo de la inflación, ni tampoco está colocando tasas positivas. Por lo que habrá que ver cuánto tiempo pasa para que Argentina tenga que volver a caer en el pedido de "waiver" o perdón, como tantas veces en la historia hemos hecho.

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