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Día mediocre para los títulos

Con gran volatilidad, los granos bajan y el dólar fuga se escapa

En Argentina, el BCRA sigue usando Leliq, reservas y bonos para frenar al dólar, pero el CCL no para

Las acciones y bonos argentinos cayeron ayer, siguiendo los pasos de los mercados internacionales.
Las acciones y bonos argentinos cayeron ayer, siguiendo los pasos de los mercados internacionales.
Luis Varela Luis Varela 01-06-2022
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La palabra que abunda en los mercados de estos tiempos es sin lugar a ninguna duda "volatilidad" y la tendencia que adivinan los expertos puntualiza otro término para definir este momento: "impredecible". Ayer, en la apertura, después de que la Unión Europea decidiera finalmente dejar de comprarle dos tercios del petróleo a Rusia, el petróleo escalaba a más de US$ 120 por barril. Pero con el correr de las horas Ucrania empezó a alcanzar negociaciones para exportar sus productos trabados y los mercados se dieron vuelta, el crudo terminó para abajo y, como una mala noticia para Argentina, lo que más sufrió fue el precio de los granos.

Nada es definitivo, todo es provisorio. Esto puede cambiar de un minuto a otro, con un nuevo ataque de Putin, o una mayor discusión entre Xi Jinping y su primer ministro Li Keqiang. La cuestión es que hasta el lunes Rusia vendía petróleo en rublos y sonreía y China estaba cerrada por el covid cero. Pero ayer todo se dio vuelta, Putin se quedó con mucho menos petróleo para vender, la Bolsa de Moscú volvió a caer, por lo que ya pierde 43% en ocho meses y testea otra vez el piso del año, regresando a valores que no se veían desde fines de 2018. Y los chinos, a cinco meses y medio de definir si Xi se convierte en rey de por vida, Li Keqiang presionó y el país abrió las puestas, y mucho del comercio trabado volvió a fluir.

Baja de commodities

De ese modo, los precios de casi todas las materias primas empezaron a vibrar como en el electrocardiograma de Elvis cuando cantó su última canción. El Petróleo, que por momentos superó los US$ 120, terminó pidiendo la hora a US$ 115,30 en la variante WTI y a US$ 116 en el Brent. Al mismo tiempo, como el presidente Volodimir Zelenski negocia con Turquía y con Lituania para sacar una abrumadora cosecha por alguna vía, se anotó un derrumbe del 6% para el trigo en Chicago, con bajas también muy fuertes para el maíz y la soja, y mermas que no fueron tan elevadas en Rosario, pero que también marcaron valores claramente a la baja.

¿Se puede estimar con todo esto que terminó el gran momento de tensión y que finalmente la notable inflación mundial (mayor en cuatro décadas) puede aplacarse? Hubo datos en el mercado que no parecen mostrar que la tranquilidad esperada ha llegado. Por un lado, apareció otra leve suba en las tasas largas de EE.UU.: 2,8% anual a 5 años, 2,9% a 10 años y 3% a 30 años. Y con eso el dólar volvió a estar no tan perdedor en los mercados globales: ayer en el exterior el billete verde subió 0,9% en Japón, 0,5% contra el euro y 0,3% contra la libra, pero bajó 0,3% en Brasil y México y achicó 0,7% en Chile.

Y como subieron las tasas norteamericanas, los metales preciosos volvieron a estar en descenso, con el oro 0,9% abajo y la onza de plata con una fuerte caída del 2,1%. 

¿Piensan entonces que se vienen tiempos graves? Lo que más prevalece en la opinión de los analistas es que se viene un estancamiento, quizás no tanto una recesión, pero eso alcanzó para dos cosas. 

Por un lado, hubo una fuerte baja en los metales básicos, que son insumos para las industrias: el cobre bajó 1%, el níquel cayó 3,4% y el aluminio cayó 3,5%. Y muchos de los que buscan refugios alternativos volvieron a subirse a las criptomonedas, por lo que el bitcoin subió otro 2,7%, con panel mixto para el resto de los valores del panel, pero con un salto para el Cardano que emerge de las cenizas.

Las bolsas mixtas 

Toda esta situación generó una tendencia entre pesimista o un tanto indefinida en las bolsas del mundo. Las europeas cedieron, Nueva York también mostró bajas promedio del 0,6%, México cedió 0,8% y San Pablo pudo sostenerse, con un mínimo incremento del 0,3%, con un Jair Bolsonaro que sigue haciendo todo tipo de maniobras para ver si logra llegar vivo a la elección. Ayer sorprendió al decir que no dará debate televisivo, hasta que se llegue a la segunda vuelta, si es que Lula no gana en la elección inicial.

¿Qué pasó en Argentina con todo ese bamboleo internacional? La parodia de cada día quiso buscar el centro del escenario en un Alberto Fernández que volvió a dar un discurso encendido en el que llamó ladrones de guante blanco a los gobiernos anteriores, en alusión mínimamente al presidente Mauricio Macri, por mantener infinidad de obras públicas paradas, prometidas o no realizadas. Y lo jocoso del caso es que eso sucedió horas después de que renunció el encargado de llevar adelante el gasoducto que alguna vez en la vida traerá gas desde Vaca Muerta. Lo hizo porque hay raros retrasos en los avances de la obra. 

Con el Gobierno que según Miguel Angel Broda está realizando "la peor mala praxis de toda la historia argentina", con semejante marco los titulos argentinos mostraron un día mediocre, con cotizaciones a la baja. Los bonos perdieron precio, por lo que el riesgo país volvió a subir hasta 1.919 puntos básicos. Al tiempo que con $1.316 millones de pesos operados en acciones y $3.392 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1%. Con los ADR argentinas que operan en Nueva York mostrando una buena suba para Edenor por la definición de la suba de tarifas eléctricas, pero con bajas consistentes para Cresud, Telecom, YPF, Macro, Mercado Libre, Francés, Supervielle, Galicia y Pampa E.

Pero quizás lo que mejor mostró el desgastante momento de una Argentina que se parece todos los días a un perro que se quiere morder la cola fue la evolución del mercado cambiario. Con contabilidad creativa, el BCRA chupó depósitos de los bancos por nada menos que $ 557.258 millones en Leliq y Notaliq, y también perdió reservas por US$ 98 millones, cuando todos los países de la región, sin retenciones, están con sus bancos centrales aumentando cada vez más sus respaldos, porque los ingresos con precios tan altos en materias primas llenan las arcas de todos los productores de materias primas.

El mercado cambiario

Finalmente, incluso usando bonos para aplacar la presión cambiaria, a las puertas de que la población cobre aguinaldos, con menor presión de impuesto a las ganancias, ni con el dinero chupado con las Leliq, ni con el uso de las reservas, ni con el uso de los bonos lograron aplacar del todo el mercado cambiario. El blue inició el día flojo, pero terminó sostenido en $207. Y el dólar fuga, contado con liquidación, fue la estrella del día, al subir $1,23 hasta $213, por lo que en las últimas seis semanas acumula un salto del 13.3%, casi triplicando lo que paga la negativa tasa de interés.

Se sabe, con las Leliq pagando 49% anual, los plazos fijos pagan 48%, pero hay varios analistas que pronostican una inflación anual que puede llegar a ser de tres cifras. Ayer mismo Libertad y Progreso calculó que la inflación de mayo fue del 5%, por lo que habría un acumulado del  29,2% para enero-mayo y del 60,6% en los últimos doce meses. 

El exministro de Economía, Domingo Cavallo, también dio su estimación: pronosticó que la inflación de este año será del 75% y que el Gobierno podrá cumplir con las metas del FMI, pero no con la acumulación de reservas. Y la gran incertidumbre es el segundo semestre, ya que se viene una ola polar, se necesitarán muchos dólares, y no habrá manera de parar una alta presión cambiaria desde mediados de julio en adelante.

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