El Economista - 70 años
Versión digital

vie 02 Dic

BUE 21°C
Versión digital

vie 02 Dic

BUE 21°C
Tendencias

Revolver: la reedición expandida de uno de los mejores discos de la historia

El disco que dividió en un antes y un después la producción de The Beatles llegó al público en un soñado relanzamiento con una remasterización milagrosa, tomas alternativas y jugosos datos de producción probando que la banda sigue vigente, aún décadas después de su final.

Revolver es el último álbum de los Beatle en recibir el tratamiento de box de lujo
Revolver es el último álbum de los Beatle en recibir el tratamiento de box de lujo
Pablo Manzotti Pablo Manzotti 31-10-2022
Compartir

En 1966 John Lennon estaba influenciado por lecturas que lo acercaron a la meditación trascendental y filosofía de oriente. Ese tránsito fue el germen de "Tomorrow Never Knows", esa pieza psicodélica que se considera el punto más alto en la ascendente curva de maravillas que ofrece el disco Revolver. Fue la primera canción pop en evitar los cambios formales de acordes y la primera canción de los Beatles en apartarse de una estructura en el marco del esquema clásico de la rima.   

La anécdota que sigue forma parte de esas historias que exigen a gritos transformarse en un relato ficcionalizado. Debería ser parte de una película. O de una serie, claro. Cuando la canción estuvo lista, Paul quiso que Bob Dylan la escuchara. El grupo ya había absorbido la influencia del extraño abordaje del folk que hacía el músico americano y algo de eso reflejaron en el disco anterior, Rubber Soul. 

McCartney se acercó a Dylan y, con un vinilo bajo el brazo, le pidió que prestara atención a su flamante producción artística. Cuando sonaron los primeros acordes, el parco Bob mantuvo unos segundos la mirada fija sobre el reproductor y, finalmente, dijo lacónico: "Ah, entendí: ya no quieren ser agradables". Y se retiró de la sala. Evidentemente ese sonido era una grieta artística en la historia de la banda. Todo Revolver lo es. Por eso su veneración absoluta en el catálogo, no solo del grupo, sino en la historia del pop mundial. Esos cuatro jóvenes ya no se conformaban con ser los artífices de hits como Love Me Do o Eight Days a Week. Querían más. Y los sonidos soul de Motown y los experimentos psicodélicos parecían la ruta adecuada a transitar. Y las drogas, claro. Muchas drogas.

La reedición

Al igual que con los álbumes Sgt. Pepper's, White Album y Abbey Road, la salida al mercado de este Revolver Super Deluxe presenta una exégesis de cada canción en los ensayos mezclas completas en mono, estéreo renovado y Dolby Atmos.

Lo primero para señalar al público interesado es que esta obra ya está disponible desde el viernes 28 de octubre en todas las plataformas para escucha digital.

En el formato físico, la salida oficial es una caja de 5 CDs con un libro explicativo (casi una enciclopedia, un documento imprescindible) acerca de la historia del disco, el proceso de producción y el análisis de cada canción y toma. También está la edición en físico en vinilo.

Más allá de todo, son 63 audios (entre canciones y ensayos y demos) para el disfrute y el aprendizaje. Y también disponibles de manera digital si uno no quiere excederse en gastos.

Uno de los mayores atractivos de esta presentación son las tomas descartadas (los outtakes) que conforman un reflejo de cómo los músicos quebraron los límites respecto del mismo género musical que ellos habían forjado; es una demostración de cómo siempre fueron por más. Observar esas primeras versiones  de "Eleanor Rigby", con el aprendizaje de McCartney en el acompañamiento orquestal o la maravillosa aplicación del sitar de Harrison en "Love You To" o el juego coral de John Lennon y McCartney interpretando "And Your Bird Can Sing" es sumergirse en un documental. Y la palabra no es azarosa porque, de alguna manera, el estreno de Get Back, el descomunal trabajo de Peter Jackson con las cintas originales de la película Let It Be, nos brindó un abordaje diferente a todas estas obras (sí, todas) A Revolver y a las otras ediciones de lujo antes mencionadas.

Porque entre las tomas y grabaciones hay pruebas de ensayo. Y se escucha a los cuatro fantásticos, reír e intercambiar ideas. Es un espacio de disfrute creativo. De joven arrogancia (tenían menos de 25 años). Y, ahora, gracias a Peter Jackson, podemos transportarnos mentalmente a esos estudios de grabación y entender la contribución de cada uno a la creación colectiva. Cuando el disco salió a la venta, Los Beatles venían de editar dos álbumes al año, más giras y películas. Fue el punto final de un huracán de tres años de trabajo sin parar y el salto a la madurez artística definitiva, que había tenido un preludio el año anterior con el fabuloso Rubber Soul.

Un ejemplo de la riqueza que se puede encontrar en este arcón de tesoros son las versiones de "Eleanor Rigby'' (toma 2) y "Yellow Submarine" (la construcción de la canción). La primera cuenta con un preludio que se denomina "Speech Before Take Two" (diálogo antes de la toma) en el cual se puede escuchar a George Martin explicando el arreglo de cuerdas a Paul McCartney y su aplicación barroca en la canción. Le consulta a Paul si el cuarteto debe usar vibrato o no y hace escuchar algunos ejemplos.

En Submarino Amarillo, directamente, se puede escuchar a Lennon componiendo en fragmentos la emblemática pieza. Una preciosura.

Un testimonio de época

"Es el disco que expande la mayor diversidad y virtuosismo. Si Sgt. Pepper es un álbum conceptual, éste [Revolver] es un álbum conceptual acerca de no tener concepto, una ilustración puerta a puerta de una banda en medio de un cambio vertiginoso: Evolutivo [NdeA: En inglés, "Evolver", lo que permite el juego de palabras]".

La frase pertenece al músico e investigador Questlove y forma parte de su análisis para el libro, la enciclopedia que acompaña la edición de lujo de Revolver. Questlove es el líder de The Roots, la banda que noche a noche acompaña a Jimmy Fallon en su Late Night. Pero también es un obsesivo estudiante de la historia de la música, lo que lo llevó a investigar y, finalmente, dirigir ese notable documental: The Summer of Soul (disponible en Star+) acerca del famoso recital de 1969 en Harlem, fiesta de la música negra, el "Woodstock Afroamericano". La reflexión de Questlove acerca de Revolver da en lo justo: es una obra parte aguas pero que capta perfectamente el viento de la época.

Tanto es así que para el diseño de portada del disco, Los Beatles convocaron a un viejo amigo de los años de Hamburgo: Klaus Voormann. El artista realizó una combinación de dibujos en la línea del pintor inglés Aubrey Beardsley con fotografías en blanco y negro generando un collage, una suerte de monte Rushmore moderno y, definitivamente, una de las mejores portadas de la historia.

Para finalizar y tratar de entender lo que significó Revolver para la cultura popular de la década del sesenta, viene bien recordar aquel capítulo de la serie Mad Men. Lady Lazarus es el octavo episodio de la quinta temporada y cuenta, entre otras cosas, con el pago récord en derechos por una obra musical. Fue un cuarto de millón de dólares lo que tuvo que pagar la producción para poder usar Tomorrow Never Knows, la canción a la que nos referimos en el inicio de esta nota.

La serie pinta una de las mejores escenas que se hayan realizado acerca del espíritu de la década del sesenta y el quiebre generacional.

Don Draper llega agobiado a su departamento, el genio publicitario no entiende los cambios a su alrededor. Megan, su esposa, le obsequia Revolver, el "último disco de The Beatles" y le sugiere escuchar esa canción. Sí, Tomorrow Never Knows. Draper no soporta esa capa psicodélica, de guitarras eléctricas, sitars y loops. La transformación o, como señaló Questlove, la evolución, había llegado.

En esta nota

Lee también

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés