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Escenario mundial

La estanflación, una preocupación global

Los gobiernos y bancos centrales de las principales economías de mundo se encuentran presionados ante las fuertes subas en la inflación

Los bancos de inversión y el FMI estiman que la inflación se mantendrá en niveles altos a nivel mundial.
Los bancos de inversión y el FMI estiman que la inflación se mantendrá en niveles altos a nivel mundial.
18-05-2022
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Las principales economías del mundo presentan indicadores que dan cuenta de elevadas tasas de inflación, aunque en muchos casos habrían tocado su techo, y niveles de actividad que muestran una desaceleración. Un escenario que mete presión sobre los gobiernos y los bancos centrales.

En Japón, el PIB registró una contracción de 1% anual en el  primer trimestre y de 0,2% con relación a los tres meses previos. Los indicadores de China mostraron una fuerte desaceleración y una caída de la producción industrial en abril aunque la inflación se ubica en un nivel muy bajo lo que le permite a las autoridades monetarias pensar en medidas de estímulo. El Gobierno fijó un objetivo de crecimiento del PIB de 5,5% en 2022, pero que el FMI y los bancos de inversión creen posible llegará a ese porcentaje. Goldman Sachs acaba de recortar su proyección de crecimiento de 4,5% a 4%. El desempeño de China es clave por su participación en las cadenas globales de producción y ser el principal destino de las exportaciones de la mayoría de los países. Un bajo crecimiento de China no es una buena noticia para la economía mundial.

El martes se informó que en la zona euro, el PIB creció 0,3% en el primer trimestre con relación al anterior y hoy se publicó que el índice de precios subió 7,4% anual al igual que el mes pasado. Francia e Italia tuvieron subas inferiores al promedio mientras que España y Alemania fueron superiores. El dato de inflación reafirma la percepción del mercado, que en gran medida anticipó Christine Lagarde, que el Banco Central Europeo subirá la tasa de interés en su reunión de julio y volvería a hacerlo en otras dos oportunidades antes de fin de año.  

Por otra parte, la inflación en el Reino Unido fue del  9% anual en abril, el mayor registro en cuarenta años y el Banco de Inglaterra considera que puede llegar al 10%. De todas maneras, tiene poco espacio para endurecer la política monetaria porque la economía está cerca de caer en recesión.

En el caso de Estados Unidos, Jerome Powell advirtió que seguirá subiendo la tasa hasta que se vean evidencias “claras y convincentes” de que la inflación está retrocediendo. En abril el índice de precios se ubicó en 8,3% y el mercado considera que el pico ya quedó atrás y se observará una lenta baja de la inflación en los próximos meses. En ese contexto de endurecimiento monetario no son pocos los economistas que pronostican una fuerte desaceleración de la actividad y que un escenario de estanflación es inevitable. Según Goldman Sachs, la chance de que haya una recesión en los próximos doce meses es de 30%. 

En este contexto, los mercados bursátiles de Estados Unidos se están derrumbando nuevamente con caídas que oscilan entre el 2% y 3%. Mientras que el dólar sigue subiendo frente al resto de las divisas lo que implica un desafío  para todos los países porque así como modera la inflación en Estados Unidos porque abarata los productos importados, produce el efecto contrario en los países que ven depreciarse sus monedas.

El precio del dólar se mueve en sentido inverso al de las commodities  y por eso su apreciación no es una buena noticia para los países que las exportan como es el caso de Argentina. Pero en este momento, como consecuencia del impacto sobre las cotizaciones de los alimentos y la energía que produjo la invasión de Rusia a Ucrania, están subiendo simultáneamente el dólar y las commodities.          

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