El Economista - 70 años
Versión digital

lun 24 Jun

BUE 6°C
Panorama

El dólar estuvo débil afuera, pero tranquilo en Argentina

Los índices de inflación de Argentina y EE.UU. fueron más altos que lo esperado. La licuación sigue en proceso y los ahorros van perdiendo poder de consumo en todas partes.

Las monedas no mostraron grandes cambios y las bolsas estuvieron bastante tranquilas.
Las monedas no mostraron grandes cambios y las bolsas estuvieron bastante tranquilas. Archivo
15 febrero de 2023

Sin sorpresas, bastante en línea con lo esperado, los dos elementos detonantes en el mundo financiero de ayer fue la difusión de los índices de inflación de enero, tanto para Estados Unidos como para la Argentina. Y el IPC estadounidense fue del 0,5% mensual y del 6,4% anual. Mientras que la medición del Indec para la suba de precios local fue del 6% mensual y del 98,8% en los últimos doce meses.

El reconocimiento de esas dos variaciones debió haber provocado un sensible cimbronazo en el precio de todos los activos. Sin embargo, tanto en el mercado norteamericano como en la plaza argentina los números financieros se movieron bastante poco, incluso provocando cierta sorpresa en algunos operadores jóvenes, pero un viejo lobo de mar, sobreviviente de muchas batallas dio su veredicto: "Todo lo que se tiene en acciones, bonos o monedas está perdiendo valor de compra de cosas reales, lo que están haciendo es hirviéndonos como ranas".

Al mismo tiempo se dieron otros factores, ajenos a las finanzas, que también provocaron temblores en el día. Asesinaron a una mujer policía en el subte C en Retiro, y eso derivó luego en un paro general de subtes, con el agregado del Ferrocarril San Martín sin actividad, lo cual generó un verdadero caos en un millar de personas que querían volver a sus casas. 

Y otro de los focos de tormenta fueron los cortes en varios puntos de la CABA, incluso en la Autopista Dellepiane, bloqueados por protestas de vecinos que están sufriendo cortes de electricidad, más de Edesur que de Edenor, lo cual además de dejarlos sin electricidad y sin agua (porque no sube a los tanques), está destruyendo la compra que hicieron muchas familias últimamente, ahorrando en alimentos para meterlos en el freezer, que apostaron por invertir de ese modo, desconfiando del dólar y de los plazos fijos.

Los dólares afuera y adentro

En suma, el resultado de todos estos movimientos determinaron un dólar global débil, un dólar local tranquilo, bonos levemente a la baja, riesgo país con mínimo aumento, Wall Street con cierre mixto, Bolsa de Buenos Aires apenas en positivo, con buen día para los ADR argentinos que cotizan en Nueva York, con una foto que mirada de lejos podría parecerse a una diapositiva en la que no pasó nada.

Sin embargo hubo algunos movimientos que deben ser mirados con más cierto detalle. El elemento más decisivo fue realzado por un analista: "Que la inflación norteamericana se resista a bajar más rápido significa que la Fed va a estar con tasas más altas y por más tiempo. Eso de alguna manera ya estaba metido en los precios de la bolsa de Nueva York, por lo que no hubo susto en acciones, pero los bonos enfrentarán una competencia, y eso va a significar un raspón que puede doler un rato".

Además, es público y notorio que los inversores más arriesgados de Wall Street parecen seguir creyendo que no habrá recesión, que la ola de despidos que se está anunciando día tras día no complicará a las empresas. Nadie espera que haya quiebras sorpresivas, por lo que de corto no hay ni susto, ni catástrofe, pero hay que estar muy atentos, sobre todo con los datos de empleo y de inflación que vayan apareciendo de aquí en más: por ahora los osos muestran la nariz, y los toros siguen pastando. Veremos cuánto dura.

Pero hubo un dato que sí se movió. Volvieron a subir las tasas largas de EE.UU.: se pagó 5% anual a 1 año, 4% a 5 años, 3,8% a 10 años y 3,8% a 30 años. Y lo más curioso de todo este incremento es que a pesar de las mayores tasas el dólar global se debilitó. En el exterior el billete verde subió 0,5% en Brasil y en Japón y 0,1% en China, pero bajó 0,2% contra el euro, 0,3% contra la libra, 0,4% en México y cayó 1,4% en Chile.

A nivel local, como pasa casi todos los días, los precios del dólar arrancaron con fuertes subas, pero la mano visible del Estado empezó a aplastar los precios como si fueran moscas, con un gran costo, hipoteca gigante a futuro. El BCRA se vio obligado a vender otros US$ 35 millones para que los dólares libres no se acerquen a la temible barrera de los $400, y al mismo tiempo la autoridad monetaria sigue chupando depósitos de los bancos, ya que absorbió del sistema otros $953.563 millones en Leliq a cuatro semanas.

Con toda esa hipoteca, el dólar blue cerró sin cambios a $379. El dólar Qatar subió 50 centavos hasta $398,06, el Senebi bajó $1,32  hasta $369,64, el MEP subió 14 centavos hasta $355,41 y el contado con liquidación bajó 78 centavos hasta $369,02. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 90% y la del CCL con el mayorista se ubicó en 92%.

La inflación y los plazos fijos

Y lo irónico del caso es que justo en el día en el que el Indec dice que la inflación está cerca del 100%, la tasa de los plazos fijos quema los depósitos al pagar 75% anual, ya que el BCRA promociona esas colocaciones diciendo que es de casi 108% efectivo si el depositante deja en el banco los pesos todo el año, reinvirtiendo cada renta, sin sacar un centavo. Y eso es otro relato, ya que los plazos fijos están colocados a un promedio de 41 días, y nadie llega a obtener esa renta. 

Y como el BCRA pierde dólares (aunque ayer, por bloqueo de importaciones, en el balance del día sumó US$ 3 millones de reservas) y se endeuda cada vez más en Leliq y pases, los bonos argentinos volvieron a retroceder, no mucho, 0,3% promedio, por lo que el riesgo país subió 3 unidades, hasta 1.969 puntos básicos, con mucho esfuerzo del BCRA que sigue comprando bonos en pesos con emisión para que el precio de esos valores no se caiga.

Otra renovación de Massa

En línea con eso debe decirse que hoy Massa sale a intentar renovar deuda en pesos de acá a fin de mes por $512.000 millones, de los cuales $296.000 millones están en manos privadas y los operadores dicen que se quieren bajar. Lo que debe renovar hoy, para no pedirle aún más emisión al BCRA es una suma de $180.000 millones, y ofrecerá Lelites, Ledes, Lecer y un Bonte para fondos de inversión, creadores de mercado e inversores en general.

A los fondos comunes de inversión les ofrece una letra de liquidez del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 28 de febrero de 2023 (nueva). A los creadores de mercado les ofrece una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de mayo de 2023 (s31y3 -reapertura) y una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 16 de junio de 2023 (x16j3 -reapertura). Y a los inversores en general les ofrecen un bono del Tesoro nacional en pesos a tasa badlar privada por 0,70 con vencimiento 23 de noviembre de 2027 (tb27p - reapertura).

En el mercado descuentan que podrá rolear la deuda sin problema.  El BCRA emite pesos crocantes, con tinta aún fresca, le compra bonos a valor de mercado a organismos públicos o a entidades encepadas en pesos como bancos y compañías de seguros. Pero por delante vienen desafíos mayores: el viernes 24 de febrero deberá renovar unos $330.000 millones, en marzo algo más de medio billón, y de abril a septiembre hay vencimientos de entre $1 y 2,4 billones al mes. 

Todos están convencidos de que pagarán todo, sin reperfilar, haciendo canjes, procrastinando todo. Por lo que el verdadero dato que debe mirarse hoy es cuánta tasa tiene que pagar, qué cantidad de gente acepta el bono con vencimiento en 2027, y a qué plazo colocan los pesos las "manos amigas", ya que todos están preparados para bajarse del bote antes de que el iceberg de las PASO llegue.

Las bolsas mixtas

Ayer, con bastante volatilidad, la Bolsa de Nueva York terminó con cierre mixto: hubo baja del 0,5% para el Dow, merma del 0,1% para el S&P y suba del 0,6% para el Nasdaq. Pero la Bolsa de San Pablo bajó 0,8% y la de México subió 0,7%.

Y lo que sorprendió a propios y extraños fue la fortaleza de los papeles privados argentinos. Con $4.780 millones operados en acciones y $5.816 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 0,3%. Y los ADR argentinos que cotizan en Nueva York mostraron subas del 1% al 6,6% para IRSA, Supervielle, Galicia, Cresud, TGS, Francés, Macro, Edenor y Mercado Libre; con bajas del 1% al 2,3% para Telecom, Bioceres y Despegar. Y otro viejo operador advierte: "hay que entender que los pesos están encepados, casi no pueden comprar nada, y los que se quieren escapar de las posiciones estatales están invirtiendo en papeles locales, y habrá que ver qué sucede cuando lleguen los números electorales".

Pero más allá de la cierta quietud de las bolsas y del día no tan convulsionado con las monedas, los commodities sí entregaron algunas señales que deben ser miradas con cuidado. El petróleo bajó 1,2%. Los metales preciosos estuvieron en descenso. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago hubo baja generalizada para todos los granos, mientras que en Rosario el maíz volvió a subir, pero lo que saltó fue la soja, ya que al pagarse precios mejores algunos porotos salieron de los silos. Y las que resucitaron fueron las criptomonedas: los fanáticos de ese sector están convencidos de que a los bancos centrales la situación se les irá de las manos, y esos valores serán un buen refugio, de ahí que ayer hubo un salto del 2,7% para el Bitcoin, con brinco de hasta el 9% en otros valores del ese panel.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés