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Intercambio automático de información tributaria con Estados Unidos: ¿acuerdo concretado o estrategia económica?

Si bien desde el Gobierno aseguran que "solo falta la firma", los especialistas dudan que estén dadas las condiciones para que la Afip acuerde con su par estadounidense

La Ley Fatca también obligaría a los bancos argentinos a reportar cuentas de estadounidenses a la Afip
La Ley Fatca también obligaría a los bancos argentinos a reportar cuentas de estadounidenses a la Afip
Ludmila Di Grande Ludmila Di Grande 14-09-2022
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En su gira a Estados Unidos, el ministro de Economía, Sergio Massa, se propuso avanzar con el acuerdo de intercambio automático de información tributaria con dicho país para detectar irregularidades y eventual evasión tributaria.

Actualmente, se encuentra vigente el artículo 5 que es el intercambio a requerimiento

Fernando López Chiesa, de Lisicki Litvin, señala que se solicita información solo de algunos contribuyentes que sean sospechosos de evasión, principalmente de Ganancias o Bienes Personales, pero que son casos muy puntuales y que deben estar sujetos a fiscalización. Si fuera automático, el intercambio de información sería masivo.

La importancia de este acuerdo entre la Afip y el IRS reside en que, de concretarse, la base tributaría se ampliaría en US$ 100.000 millones, según estimaciones oficiales consignadas por ElDiario.Ar.

Desde Afip afirman que solo falta la firma entre el titular, Carlos Castagneto y su par estadounidense.

“El trabajo técnico está listo. El Tesoro lo vio con buenos ojos: no les debe generar agrado que el sistema financiero de Estados Unidos funcione como guarida fiscal de quienes evaden impuestos en Argentina. Va a salir. Y Estados Unidos no pidió garantías ni blanqueo. No lo vamos a hacer, ¿por qué se haría? El que no entró en 2016, cuando dijimos que era el último, tendrá que pagar”, dijeron desde el entorno de Massa.

El titular de la cartera económica admitió que habló del tema en todas las reuniones que tuvo. “Estados Unidos no puede ser el aguantadero de los argentinos que evaden”, dijo, por ejemplo, en la cena en la casa de Jorge Argüello. Lo escuchaban Juan González, el asesor especial de Joe Biden y el embajador de Estados Unidos en Argentina, Marc Stanley. 

Fuentes del equipo económico dijeron que falta formalizar el acuerdo entre ambas cancillerías, lo que podría suceder "en breve, en los próximos meses".

Sin embargo, distintos especialistas sostienen que no estarían dadas las condiciones para concretarlo.

A nivel técnico

Por su parte, la ex presidenta de la Unidad de información financiera (UIF), Eugenia Talerico, señala que Estados unidos no es parte de los acuerdos que promueve la OCDE y que, en general, sólo coopera en el marco de acuerdos bilaterales en materia fiscal, que establecen intercambios de información caso por caso (no automáticos), o en el marco de los acuerdos de la Ley Fatca, que obligaría a los bancos argentinos a reportar cuentas de estadounidenses a la Afip para que esta se los comunique de manera automática al IRS. Luego, Estados Unidos envía información de argentinos pero no siempre de modo recíproco ni de modo integral. 

“Argentina tiene un acuerdo bajo la primer categoría 'bilateral information exchange agreement in tax matters' firmado en diciembre de 2016, que no establece la posibilidad de intercambios automáticos, ni operaciones de pesca, sino que permite el intercambio caso por caso ante las sospechas de la comisión de delitos y con salvaguardas importantes a la confidencialidad. No tenemos un acuerdo bajo la Ley Fatca”, explicó Talerico ante El Economista.

“Lo que busca el Gobierno ahora es entrar en un acuerdo bajo la Ley Fatca. Estos acuerdos suelen tener una carga regulatoria mucho más pesada para el país extranjero que para Estados Unidos. En general, este no se compromete a revisar estructuras jurídicas (beneficiarios de sociedades)”, agregó.

  • Esto último se debe a que, en muchos estados, el Gobierno estadounidense no tiene mecanismos para acceder a la información del beneficiario final aunque eso está cambiando con la nueva Ley de Lavado y con la creación de un registro nacional de beneficiarios finales.

Por otro lado, estos acuerdos suelen crear una carga adicional de reporting para los bancos extranjeros (argentinos) obligándolos a reportar periódicamente a sus clientes, desincentivando la apertura de cuentas de extranjeros y empresas estadounidenses en nuestro sistema.

En cuanto a las negociaciones en torno a un acuerdo de Fatca, la exfuncionaria dijo que “suelen ser rápidas cuando no se establecen intercambios recíprocos. En cambio, cuando el intercambio que se negocia es de esta naturaleza, entran en consideración cuestiones técnicas que suelen demandar mucho más tiempo de análisis”.

“En general, se miran diferentes aspectos estructurales vinculados al rule of law y el respeto a los derechos fundamentales, la estabilidad política e institucional, la transparencia y la lucha contra la corrupción, la independencia del poder judicial y los organismos de control, así como otras cuestiones que permitan entender los niveles de evasión fiscal y asegurar un nivel de confianza respecto a la motivación y el uso que se pretende darle a la información”, sostuvo.

Se examinan también cuestiones vinculadas a la confidencialidad y capacidad de manejo seguro de la información por parte del país receptor, la cultura del secreto, episodios vinculados a la violación del secreto, divulgaciones no autorizadas de información y el uso de las mismas para fines políticos o persecutorios.

El beneficio negativo de EE.UU.

Asimismo, se tienen en consideración los aspectos macroeconómicos. Talerico se pregunta acerca de la conveniencia que tendría el acuerdo para Estados Unidos desde el punto de vista fiscal “ya que son muchos más los argentinos con cuentas en dicho país que aquí sí pagan impuestos, que los estadounidenses con cuentas en Argentina donde no tributan”.

La expresidenta de la UIF considera que “finalmente la decisión es política y por lo tanto dependerá de la voluntad de la administración estadounidense de entrar en un acuerdo de este tipo con un Gobierno como el argentino. Estados Unidos no tiene nada para ganar fiscalmente con esto (porque es bajísimo el número de cuentas de individuos y empresas estadounidenses en el sistema financiero argentino)”.

“Además, creo que no están dadas las condiciones para asegurar un uso responsable y confidencial de la información que se intercambie. Por lo tanto va a ser un acuerdo trabajoso y en caso de concretarse de implementación dificultosa”, concluyó.

En la misma línea, el director del Estudio Ghirardotti, Mariano Ghirardotti, cree que para Estados Unidos no tiene mayor sentido el acuerdo porque “serviría si las 2 partes ganan algo con el intercambio de información, ¿pero qué estadounidense puede guardar dinero en un sistema financiero como el nuestro? Es casi imposible que tenga algún candidato”.

“En cambio, hay un montón de argentinos que guardan dinero en Estados Unidos. De firmarse, estarían perjudicando a gente que confío en su sistema financiero y en su secreto bancario y que, además, hoy le sirve a empresas norteamericanas para ganar capital. Todo esto a cambio de nada. Entonces, desde la lógica, ¿por qué aceptarían?”, consideró el especialista.

Otra cuestiones a tener en cuenta

Ghirardotti cree que “desde la motivación, se puede pensar que la administración Biden es más cercana al Gobierno actual pero considero que Estados Unidos, en materia de política exterior, actúa siempre de la misma manera y protege el interés de los estadounidenses sobre todo”.

“También puede llegar a haber algún tipo de estrategia geopolítica de Argentina planteando que se van a acercar más a China o a Rusia si el acuerdo no se concreta. Quizás ahí encuentran una mínima justificación de eventualmente ir hacia un intercambio automático”, agregó.

Tanto Chiesa como Ghirardotti señalan que Estados Unidos exige, además, unos estándares de seguridad informática y de protección de los datos confidenciales que Argentina no ha podido cubrir a través del tiempo y eso implicaría otro escollo más para que se avance hacia este sistema.

Ghirardotti considera que si se avanzara, habría un blanqueo más omnicomprensivo que el actual. “Tal vez hablar de intercambios automáticos, sin tener en concreto nada, tiene que ver con tratar de promocionar el blanqueo para la construcción vigente”, dijo.

  • Al respecto, la ley de Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda extiende por un año el régimen de blanqueo para la construcción, con una alícuota impositiva del 5% para quienes adhieran hasta el 20 de noviembre de este año. La normativa habilita la declaración voluntaria de tenencia en moneda nacional y extranjera hasta el 17 de agosto de 2023 para la realización de inversiones en desarrollos inmobiliarios.

Por su parte, el economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso, Eugenio Marí, cree que es pertinente preguntarse por qué los recursos de los argentinos están en otros países. “Y ahí la respuesta viene del lado de que históricamente, el Estado ha canibalizado los ahorros de los argentinos”, afirmó. “El enfoque de intentar perseguir a los argentinos que generan riqueza para cobrarles cada vez más impuestos lisa y llanamente no nos ha dado resultado, sino que ha expulsado capitales y a aquellos que los generan”, agregó y dijo que la solución pasa por "avanzar hacia una estructura impositiva razonable, con menos impuestos y alícuotas más bajas”.

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