El Gobierno y la oposición se juegan mucho en las primarias

La clave de lo que viene dependerá de las lecturas que se hagan del resultado.

10 de septiembre, 2021

El Gobierno y la oposición se juegan mucho en las primarias

Por Augusto Milano

En las últimas horas del domingo y las primeras del lunes, con la mayoría de los votos ya contados, oficialismo y oposición harán su primera lectura del resultado y darán la pauta de lo que harán en los próximos dos meses hasta las elecciones generales de noviembre. Suele decirse que las elecciones de medio término las ganan y las pierden los oficialismos porque el principal determinante del voto es la evaluación que hace la ciudadanía del gobierno.  Una lectura tradicional diría que el gobierno de Fernández corre el riesgo de ser castigado porque la economía llega en malas condiciones a las urnas, con los salarios y el empleo en niveles inferiores a los de las últimas elecciones. Sin embargo, hay dos factores a considerar: la pandemia es un atenuante para la evaluación de la gestión económica de este gobierno y el mal recuerdo del anterior en este terreno pueden limitar el voto a la oposición. 

Las consecuencias políticas

Si el oficialismo obtiene un buen resultado en las primarias, entendiendo por esto ganar en la sumatoria de votos a nivel nacional y en las mismas provincias en las que lo hizo en 2019, aunque lo haga por una diferencia menor en la siempre decisiva Buenos Aires, es probable que la orientación general de gobierno se mantenga hasta noviembre y que el presidente Fernández se consolide dentro de la coalición. Un resultado negativo, por el contrario, podría llevar a cambios en la política económica con la intención de lograr un mejor resultado dentro de dos meses, que obviamente no serían hacia una mayor apertura, sino que acentuarían el sesgo intervencionista. Para mejorar la performance electoral, desde el kirchnerismo se le pedirían al Presidente cambios en el gabinete recordando aquella crítica de Cristina Kirchner: “Hay funcionarios que no funcionan”.

En la oposición la figura que más atención concentra es Horacio Rodríguez Larreta, que diseñó una jugada arriesgada como es la candidatura de Diego Santilli sobre el supuesto de que sus posibilidades en la carrera presidencial en 2023 dependen en gran medida de contar con un candidato competitivo a la gobernación de Buenos Aires. Y considera que Santilli puede serlo.  El retorno de María Eugenia Vidal a la CABA es una apuesta menos riesgosa, pero igual necesita allí un resultado contundente para justificarla. Si ambas movidas de Larreta resultan exitosas, consolidará sus pretensiones, pero de lo contrario le dará aire al sector más confrontativo del PRO que representa Mauricio Macri y que exigirá un mensaje más duro contra el Gobierno en los próximos dos meses. Un triunfo de Facundo Manes en la primaria bonaerense sorprendería a muchos y daría nacimiento a un nuevo liderazgo político que alteraría la correlación de fuerzas dentro de la coalición opositora.

Un dato relevante será el nivel de participación que sería algo menor al de otras primarias, pero no tanto menos como se suponía hace unas semanas. Las recientes elecciones en varias provincias muestran una caída de sólo 4 o 5 puntos. Una mayor concurrencia favorecería a la oposición y a los candidatos con menos respaldo institucional como sería el caso de Manes.  Las elecciones provinciales también demostraron que hay poco espacio para las figuras disruptivas porque en todas ellas ganaron ampliamente los oficialismos. 

Una de las incógnitas a develar será el peso del voto libertario que tiene como candidatos a José Luis Espert en la PBA y Javier Milei en la CABA.  En el caso del voto a Milei, más allá del apoyo a sus ideas económicas liberales, expresa también una crítica al funcionamiento del sistema político y por eso constituye un termómetro de ánimo social.         

Los antecedentes     

Las primarias siempre dieron la pauta de lo que ocurriría en las elecciones generales, pero este año pueden darse algunas diferencias entre los resultados entre ambas instancias. Por eso, son apresurados todos los análisis que se hacen ahora sobre la futura composición del Congreso. Los temas a tener cuenta son varios: 

1) Como siempre ocurre, en las primarias habrá un menor número de votantes que en las generales, y que este año puede estimarse en 2.000.000.

2) Los votos obtenidos por aquellos candidatos que no lleguen al 1,5% en la PASO y por lo tanto no accedan al derecho de competir en las generales, se volcarían por los otros candidatos. Pueden ser entre 3 y 4 puntos de acuerdo a las provincias.

3) Suele apreciarse un incremento del voto estratégico por parte de los que en las primarias se inclinaron por el candidato de su preferencia, pero que en las generales optan entre los que tienen más chances de ganar. Eso se observaría fundamentalmente en la elección de senadores.  

4) Otro dato clave será la capacidad que muestren los ganadores de las primarias para retener el voto de los que apoyaron a los perdedores dentro de la coalición, máxime teniendo en cuenta que en algunas provincias se definirán liderazgos internos y las campañas fueron duras.   Será más fácil en el caso de la listas de diputados que se integrarán con los que compitieron en las primarias que en las de senadores. Este es un dato nuevo de este ciclo electoral porque en los anteriores casi no hubo primarias competitivas.          

5) También pueden darse cambios en el contexto durante los dos meses que median entre las dos elecciones.  Mejoras o retrocesos en el proceso económico influirán en el comportamiento de los votantes.  El oficialismo aspira a llegar a noviembre con mejores indicadores que en septiembre y con el proceso de vacunación muy avanzado. 

6) Los candidatos reaccionarán frente al resultado de las primarias y ajustarán sus discursos y estrategias para noviembre, lo que eventualmente puede modificar la decisión de algunos votantes. 

Los distritos competitivos 

En Córdoba, la provincia antikirchnerista por excelencia, no habrá competencia ni en Hacemos por Córdoba, el oficialismo local, ni en el Frente de Todos. Pero habrá mucha acción en Juntos por el Cambio con cuatro listas en competencia aunque solo dos tienen posibilidades de ganar.  Una lleva como candidato a senador en primer término a Mario Negri y a Gustavo Santos como diputado. Cuenta con el apoyo de la estructura nacional de la UCR, de Mauricio Macri y de Elisa Carrió. La otra la lideran Luis Juez y Rodrigo de Loredo y recibe el respaldo de Patricia Bullrich.  Según los analistas, las primarias serán muy reñidas con un resultado abierto y para la mayoría de ellos, Negri sería un candidato más competitivo en las generales que Juez.  Se descuenta  que  Juntos por el Cambio, sumando sus cuatro listas, ganará sin sobresaltos, pero en Hacemos por Córdoba aspiran a que sus candidatas, Alejandra Vigo y Natalia De la Sota, sean las individualmente más votadas.  El Frente de Todos quedaría tercero.        

Santa Fe tiene la particularidad de tener primarias competitivas en los tres grandes espacios políticos de la provincia. Otro rasgo, que comparte con Tucumán, es que la lista del gobernador Omar Perotti  es desafiada desde su propio espacio.  Los candidatos del oficialismo provincial, pese a tener el apoyo de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, competirán con otra lista encabezada por el exministro Agustín Rossi y la vicegobernadora Alejandra Rodenas que muchos consideran más competitiva en las primarias que en las generales.  En Juntos por el Cambio hay cuatro listas: una es pura del PRO y lleva a Federico Angelini como candidato a primer senador, otra es liderada por José Corral que incluye a candidatos de todos los partidos que forman parte de la coalición y tiene el respaldo de Carrió, una tercera postula a Maxi Pullaro con el acompañamiento de Martín Lousteau y la cuarta propone a Carolina Losada como senadora y logró armar una oferta equilibra regionalmente. En el Frente Amplio Progresista, Clara García es amplia favorita.

Tucumán tendrá primarias competitivas en el oficialismo y en la oposición.  En el peronismo competirán la lista del gobernador Manzur, cercano a Alberto, y la del vicegobernador Jaldo, próximo a Cristina.  En Juntos por el Cambio, se estima que la lista que postulaa José Cano para el Senado tiene las mayores chances. 

En Chubut, Juntos por el Cambio tiene una primaria muy competitiva entre una lista pura del PRO y otra con predominio radical.  La confrontación fue dura y podría dejar secuelas en la relación entre los socios de la coalición.    

En la CABA, la de Juntos es la única primaria relevante. Se descuenta el triunfo de la lista de Vidal y la clave estará en que Ricardo López Murphy obtenga, o no, al menos el 15% de los votos de la coalición que le permitiría integrar la lista de diputados.  Su presencia es necesaria para el oficialismo porteño para captar un sector del electorado que puede inclinarse por Milei. 

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