Quedábamos afuera, pero Guzmán atajó un penal y pasamos de ronda

23 de junio, 2021

Quedábamos afuera, pero Guzmán atajó un penal y pasamos de ronda

Por Luis Varela

Luego de una apertura realmente mala, que apuntaba a un martes ciertamente negro, con un cúmulo de malas noticias que daban para refregarse los ojos, cuando faltaba muy poco para el cierre de los negocios apareció el ministro de Economía Martín Guzmán, que venía de muchos días en silencio, atajó un penal y Argentina logró pasar de ronda. 

De arranque, las novedades asustaban. Las acciones y los bonos caían fuerte. Los granos seguían débiles en Chicago. La presión sobre el dólar aumentaba. Se anunció una baja en el superávit comercial. Se confirmó que hubo récord diario de muertes por Covid. La Universidad Di Tella dijo que la gente espera precios crecientes y una inflación anual del 52%. El Gobierno decidió una reapertura parcial de la exportación de carne que dejó descontento al campo… 

Es decir, nubarrones de todo tipo para pasar un invierno que recién empieza.

Pero cuando bancos de inversión internacionales advertían que tras la elección de medio término se viene una potente suba para las cotizaciones del dólar, apareció el ministro de Economía, con su voz tranquila y parsimoniosa y anunció lo que todos suponían pero nadie esperaba: Argentina logró un acuerdo con el Club de París, le hará un pago mínimo simbólico, con eso gana más tiempo y evita que el próximo 31 de julio el país sea declarado en default por ese club integrado por 22 naciones desarrolladas.

Se sabe, el próximo 31 de julio vencía el plazo para que la Argentina realizará un pago por US$ 2.400 millones. Si ese pago no se realizaba, el país quedaba vedado para todas las ayudas de organismos internacionales y debía enfrentar una multa adicional por unos US$ 2.000 millones. Pero Guzmán anunció ayer en conferencia de prensa que a fines de julio se pagarán US$ 430 millones, y que el resto se acordará después de un acuerdo a diez años con el FMI, que se firmará en la apertura de 2022.

Por supuesto, después de las innumerables idas y vueltas a las que nos tiene acostumbrados este Gobierno, los operadores esperarán que en las próximas horas el Club de París ratifique el acuerdo (sería un escándalo si no lo hace), aunque llamó la atención que ayer mismo, en medio del anuncio, el departamento de prensa de Guzmán emitiera un comunicado destacando que hubo una reunión con embajadores de diez países para dialogar sobre la agenda bilateral previa al G20 en Italia.

La reacción de la Bolsa

Sea como fuere, el anuncio de Guzmán dio vuelta las cosas. El índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires, que había cerrado el viernes en 65.000 puntos, caía hasta 63.500 antes de que hablara Guzmán, y después de la atajada del ministro los precios subieron en bloque y ese indicador terminó el día en 65.900 puntos, con fuerte aumento en el volumen operado.

Los títulos públicos argentinos caían más del 2% en el arranque de los negocios, y después de que se dijera que se evita el default con el Club de París hubo un repunte de más del 1%. Los bonos igual quedaron en negativo, con una baja del 0,8% respecto de los precios del viernes pasado, por lo que el riesgo país de la Argentina volvió a subir, con un alza de nada menos que 33 unidades, hasta 1.535 puntos básicos, el mayor nivel de los últimos cuarenta  días.

Pero donde más vuelta se dieron las cosas fue en el mercado cambiario, aunque no en todos los renglones. El peligro mayor lo marcó el contado con liquidación, con un dólar fuga que en la apertura llegó a superar peligrosamente los $167, pero con importante intervención del Gobierno, quemando bonos, vendiendo reservas y colocando más Leliq, la plaza se secó de semejante manera que el dólar fuga terminó mansito, abajo de $164. Aunque el dólar blue marcó un semáforo, con las luces coloradas, ya que volvió a escalar, hasta su mayor precio de este año.

Señales del exterior

Desde el exterior, con la Fed manteniendo su riegue de dólares desde helicópteros, el dólar global sigue retrocediendo buena parte de lo que subió en la primera parte del mes. Ayer el billete verde bajó 1,2% en Brasil, 0,8% en Chile, 0,7% en México, 0,2% contra el euro y 0,1% contra la libra, pero subió 0,3% contra el yen. O sea, gracias a precios de materias primas que siguen muy sostenidos, hubo ayer otra baja fuerte el dólar en toda Latinoamérica, sobre todo en Brasil, donde el billete ya vale menos de 5 reales, convirtiendo a la moneda brasileña en la mejor del año.

Aquí, en Argentina, lejos de tener la mejor moneda gracias a las commodities en las nubes, el peso local se hunde más fuerte contra otras monedas no dólar: ayer, de hecho, subieron fuerte la libra, el euro y el real. Con el Gobierno muy enfocado en el dólar, que es la vía de escape de la población general, se arrojaron al mercado bonos y reservas y se anclaron las cotizaciones oficiales, pero el dólar blue sigue corcoveando de manera peligrosa, con la Universidad Di Tella afirmando que la gente espera que los precios sigan subiendo y que la inflación sea más alta que lo medido hasta ahora.

Así, ayer, el dólar turista bajó 3 centavos hasta $166,14, el oficial bajó 2 centavos hasta $100,69, el blue subió otro peso hasta 165 pesos y el mayorista subió 12 centavos hasta $95,49. Con el Banco Central perdiendo US$ 37 millones de las reservas por lo que ahora tiene US$ 42.374 millones. Mientras que el dólar MEP subió 43 centavos hasta $160,63. Y el contado con liqui trepó fuerte en el arranque pero terminó bajando $1,03 hasta $163,98. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 63,9% y la del CCL y el mayorista fue del 71,7%. Y, lejos de esa foto, medidos en pesos, la libra saltó $1,37 hasta $133,12, el euro subió 78 centavos hasta $113,93 y el real subió 50 centavos hasta $19,24, con el BCRA aumentando la bola de nieve, ya que colocó otros $210.468 millones de pesos en Leliq al 38% anual, con los plazos fijos siguiendo pagando 37%.

Los datos del superávit

Lo que más inquietud causó en el mercado, antes de la atajada del Guzmán fue el reconocimiento que aún con vacas gordas, es decir con precios de los granos en el cielo, el superávit comercial sigue sin entregar buenos resultados. Gracias a los súper granos, mayo registró el mejor saldo comercial mensual de los últimos doce meses, pero si los números se miran en detalle se entiendo que el panorama no es positivo.

El superávit comercial de mayo fue de US$ 1.623 millones, 10% más que en abril, pero 14% menos que en mayo del año pasado. En mayo hubo exportaciones por US$ 6.764 millones, 10% más que en abril y 33% más que en mayo del año pasado. En mayo hubo importaciones por US$ 5.141 millones, 10% más que en abril y 62% más que en mayo del año pasado. Respecto de 2020, en los primeros cinco meses de este año las exportaciones subieron 24,3% y las importaciones aumentaron 42,3%. Así, en los primeros cinco meses de este año Argentina tuvo un superávit comercial de US$ 5.623 millones, 17,6% menos que los US$ 6.827 millones logrados en enero-mayo de 2020.

Como el superávit comercial es la única fuente genuina de dólares que tiene el país, los bonos argentinos mejoraron un poco respecto de la apertura, pero de todos modos no lograron terminar en positivo. En cambio la Bolsa de Buenos Aires pasó de perdedora a ganadora, y con buen volumen de negocios. Con la Fed insuflando, los principales índices de la Bolsa de Nueva York lograron otro día en positivo, con una suba promedio del 0,5%. Pero las bolsas latinoamericanas no lograron eso: hubo bajas del 0,4% tanto para la Bolsa de San Pablo como para la de México.

Y en el mercado bursátil local, donde el arranque mostraba todas las flechas hacia abajo, terminó claramente hacia arriba. Con $1.432 millones en acciones y $2.770 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,2%, con avances de hasta el 4,7% entre los ADR argentinos que cotizan en Nueva York, con Edenor, YPF, Galicia y Central Puerto en la cresta de la recuperación.

Por supuesto, esta alta volatilidad de las cotizaciones no es exclusiva de la Argentina. Nuestro mercado se mueve con muchísima más oscilación, pero los valores internacionales también van y vienen. Hubo una baja del 0,4% para el petróleo, los metales preciosos estuvieron débiles, los metales básicos repuntaron, en Chicago los granos no tuvieron un buen día pero si subieron en Rosario, con los productores frenando oferta, mirando qué pasaba con la reapertura fallida de la exportación de carne. Y quizás lo que más locura causó fue la locura de las criptomonedas: con el bitcoin como la variante más estable, llegó a caer hasta casi US$ 29.000 en los primeros negocios, con todos huyendo, pero aparecieron manos compradoras que lo llevaron a más de US$ 32.000 de nuevo. Y debe tenerse en cuenta que ese loco movimiento del bitcoin fue el más tranquilo de todo el panel de criptos.