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Ganadores y perdedores del cine en 2023

¿Qué tienen en común Christopher Nolan, Margot Robbie, Taylor Swift, los superhéroes, Disney, Super Mario, Joaquin Phoenix y Godzilla, entre otros?

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Pablo Planovsky 01 enero de 2024

Ganador: Christopher Nolan

Años atrás, nadie hubiera imaginado que una película de 3 horas, con escenas en blanco y negro, laberíntica, cargadísima de diálogos, seria y calificada para público adulto, sobre la creación de la bomba atómica, iba a ser una de las más taquilleras del año. Ni el más optimista podía prever el éxito en taquilla de Oppenheimer, que probablemente pase los US$ 1.000 millones recaudados en todo el mundo con un costo de US$ 100 millones. 

El responsable es Christopher Nolan, el director de la trilogía de Batman, Interestelar, El origen, Dunkerque, El gran truco y Memento. En 2020, cuando la industria había sufrido la peor crisis de la historia por la pandemia, Nolan intentó salvar a las salas de cine con Tenet. Fue el primer fracaso comercial (y crítico) de su carrera. 

Basta ver los resultados negativos en taquilla de películas orientadas a los adultos (Babylon, Los Fabelman, como ejemplos recientes) para pensar que no había lugar para los grandes directores y los actores estrellas, aunque sean acompañados por buenas críticas. Oppenheimer, la película más rentable de Christopher Nolan, tal vez haya iniciado una reacción en cadena que cambie el paradigma. 

Perdedor: David Zaslav, CEO de Warner Bros. Discovery

Zaslav en 2022 decidió cancelar el estreno de Batgirl, la película de la superheroína que estaba casi terminada, para que Warner pueda cobrar un seguro y conseguir una exención impositiva. Entre pasillos, se decía que la película era un desastre y que era muy probable que fuera un fracaso comercial. 

Pero en 2023 el mismo CEO canceló Coyote vs. ACME, una mezcla de live action con animación tipo ¿Quién engañó a Roger Rabbit? La película estaba terminada y había sido muy bien recibida en los testeos de audiencia. La cancelación de dos películas que probablemente sean borradas o guardadas para siempre, desnuda la mirada que tiene Zaslav sobre el cine y el trabajo de los artistas: apenas números en cálculos contables para empresas multimillonarias.

Ganadora: Margot Robbie

Con 33 años ya es una de las mujeres más poderosas de Hollywood. Nadie pone en duda el talento de la actriz que saltó a la fama con El Lobo de Wall Street en 2013. Su inmenso talento frente a cámara quizás parezca poco frente a su talento detrás de cámara. Barbie fue el mayor éxito mundial de 2023. 

Costó US$ 140 millones (más US$ 150 millones en publicidad) y recaudó más de US$ 1.444 millones. No importa si las críticas fueron más o menos positivas, o si va a recibir muchas nominaciones al Oscar (que sí: las va a recibir y probablemente gane varias), el olfato de Robbie como productora no falló. Ni siquiera Yo, Tonya o Hermosa venganza (dos películas que también produjo) se acercan al éxito arrasador que fue la película sobre la muñeca de Mattel.

Perdedores: Marvel, DC y el cine de superhéroes

Salvo Spider-Man: A Través del Spider-verso y Guardianes de la Galaxia Vol. 3, todas las películas de este año fueron fracasos. Mejor dicho: super fracasos. Puede ser un cambio cultural, puede ser que el público se haya agotado de los superhéroes, puede ser que la calidad haya bajado notablemente en casi todos estos títulos: las causas pueden ser varias y no excluyentes. La realidad es que hasta 2019 cualquier película protagonizada por el héroe más desconocido que pueda existir era un éxito de taquilla. No más. Aquaman: El Reino Perdido, es el último título al que este año el público ignoró completamente. 

La película anterior protagonizada por Jason Momoa había recaudado más de US$ 1.000 millones, y esta quizás ni siquiera supere los US$ 200 millones. Flash, The Marvels, Blue Beetle, Shazam: Furia de los Dioses, tuvieron resultados catastróficos en recaudación. Ant Man y la Avispa: Quantumania, tuvo una recaudación un poco mejor que esas, pero igual malo si se lo compara con lo que costó producirla. 

El género que se encuentra a capa caída nunca gozó del prestigio para la industria del cine, pero ahora, ni siquiera lo acompañan los números del público. Marvel, que reinaba sobre la competencia, ahora se encuentra a la deriva, sin saber qué hacer con su universo cinematográfico que está golpeado por los fracasos comerciales y los escándalos fuera de pantalla. Jonathan Majors, el actor que iba a ser Kang, el gran villano que prometía la unión de los multiversos para ser detenido, fue condenado por acoso y agresiones contra su ex pareja.

Ganadores: los videojuegos en el cine

Super Mario Bros: La Película, es la segunda más taquillera del año. Recaudó más de US$ 1.360 millones en todo el mundo. Five Nights At Freddy's hizo US$ 293 millones con un presupuesto de US$ 20 millones y se coronó como la producción más rentable del cine de terror de los últimos años. 

Ningún estudio de Hollywood quiere perderse la nueva ola de dólares que viene de la mano de los jueguitos. Universal pretende crear un universo cinematográfico con Mario, Zelda, Donkey Kong y otros personajes, que confluya en Super Smash Bros., algo así como los Avengers de Nintendo. Hasta una productora independiente como A24 ya dio luz verde para la adaptación cinematográfica de Death Stranding, el juego del visionario desarrollador Hideo Kojima.

Ganador: Apple

Los Asesinos de la Luna, la película de Martin Scorsese protagonizada por Leonardo DiCaprio y Robert De Niro, recaudó más de US$ 150 millones. Teniendo en cuenta que dura 3 hs. y 30 ms. y se estrenó durante la huelga de actores, podríamos pensar que estuvo mal pero no tan mal. El problema es que costó más de US$ 200 millones, sin contar gastos en publicidad. Pero a Apple no le importa que no haya alcanzado la recaudación porque tuvo críticas excelentes, seguro consiga varias nominaciones al Oscar, y lo que la empresa quiere es ganar reputación en la industria. Por eso, a diferencia de lo que hace Netflix, decidió estrenarla exclusivamente en cines. Apple TV+ se convirtió en el primer estudio de streaming en ganar el Oscar a mejor película con CODA. Con Los Asesinos de la Luna el mensaje parece ser: "no importa que no haya recuperado la inversión monetaria, lo que buscamos es financiar grandes obras de arte".

Ganadoras: películas caras, pero no exageradamente caras

John Wick 4 recaudó más de US$ 440 millones contra un presupuesto de US$ 100 millones (sin contar publicidad). Los Juegos del Hambre: La Balada de Pájaros Cantores y Serpientes, más de US$ 300 millones con el mismo costo de producción. Dos películas de Lionsgate que ejemplifican que no hace falta tener presupuestos estratosféricos para intentar generar ganancias descomunales. Lograron ser rentables con presupuestos altos pero no desmedidos. 

Ganador: Godzilla y el cine japonés

Hay dos versiones del gigante radioactivo: la serie de películas made in Hollywood, donde últimamente anda a las trompadas contra King Kong, y las películas japonesas. Más de 33 largometrajes hacen a Godzilla el rey de los monstruos en el cine. La última hecha en la tierra del sol naciente se titula Godzilla: Minus One. A diferencia de lo que sucede con aquellas que están producidas por estudios estadounidenses, las películas japonesas rara vez logran salir del continente asiático. 

Pero el boca a boca de esta película fue tan bueno (entre la crítica y el público está catalogada como una de las mejores del año) que logró penetrar en mercados nuevos. 

Costó menos de US$ 15 millones y lleva recaudados más de US$ 75 millones. Probablemente compita por algunos Oscar técnicos. Godzilla corona un año excelente para el cine japonés. El Niño y la Garza, la película animada de Hayao Miyazaki, se estrenó sin publicidad (solo un poster, ni un trailer o sinopsis) en Japón y aún así fue un éxito. Perfect Days y Monster, otras dos películas niponas, recibieron algunas de las mejores calificaciones para el cine independiente a nivel mundial. El cine japonés vuelve a brillar.

Perdedoras: las secuelas

Ni Harrison Ford pudo levantar el desastre comercial que fue Indiana Jones y el Dial del Destino, una de las películas más caras de la historia (US$ 300 millones sin contar publicidad) que apenas recaudó US$ 370 millones. Fast X probó que la saga de Rápido y Furioso se está quedando sin gasolina: US$ 714 millones (la cifra más baja de las últimas 4 películas de la franquicia) contra un costo de US$ 340 millones, sin contar gastos de marketing. Misión Imposible: Sentencia Mortal - Parte 1 intentó disimular con ese título que ya es la séptima película del espía protagonizado por Tom Cruise. El "gancho" que en otra época servía para recaudar más ("la primera parte de un díptico que termina en otra película") ayudó en la taquilla. Costó más de US$ 291 millones (sin publicidad) y consiguió US$ 567 millones, la cifra más baja para la saga desde Misión Imposible III, estrenada en 2006. Tom Cruise, que venía del mega hit que fue Top Gun: Maverick, va a tener que maniobrar bien si no quiere estrellarse de nuevo con la octava película. Ya aseguraron que van a cambiar el título: no se va a llamar más "sentencia mortal - Parte 2". Corrección de rumbo.

Ganador: el cine de terror

El Juego del Miedo X (aunque el título diga otra cosa, es la onceava película de la saga) costó US$ 13 millones. Recaudó más de US$ 100 millones. Evil Dead: El Despertar, despertó la curiosidad de los espectadores que le dejaron más de US$ 140 millones en las boleterías, contra un costo de US$ 19 millones. El Exorcista: Creyentes, Scream 6, El Exorcista del Papa, La Monja 2, y hasta la producción argentina Cuando Acecha la Maldad, tuvieron buenos retornos considerando lo que costaron. El cine de terror no asusta a los estudios de Hollywood: por segundo año consecutivo, probaron que es el género más rentable de todos. 

Perdedor: Joaquin Phoenix

Uno de los actores más reconocidos por la industria y el público, no tuvo un buen año con las dos películas que protagonizó. Beau Tiene Miedo, la película onírica de 3 horas de Ari Aster (el director de El Legado del Diablo y Midsommar) costó US$ 35 millones y recaudó US$ 11 millones. 

Uno de los fracasos más grandes del año para el cine independiente. Napoleón, la épica dirigida por Ridley Scott, apenas va a alcanzar los US$ 200 millones: el mismo número que fue destinado a la producción, sin contar gastos de publicidad. Ambas películas dividieron la opinión de críticos y espectadores. Probablemente Phoenix se quede sin nominaciones al Oscar y sin buenos números en boleterías. El actor debe estar apostando a recuperar ambas cosas con la secuela de Guasón, que se estrena en 2024.

Ganadora: Taylor Swift

Por primera vez, Tay Tay tuvo éxito en el cine. La cantante intentó ser actriz en películas como Ámsterdam y Cats. Decir que ambas fueron catastróficas en recaudación y valoración crítica es ser generoso. Pero, al fin, consiguió que las swifties fueran a verla en la pantalla grande. Taylor Swift: The Eras Tour recaudó más de US$ 250 millones en las salas. Varias bandas van a empezar a probar suerte en el cine. En enero 2024 se estrena Pet Shop Boys: The Dreamworld Tour, el recital con los grandes hits del dúo pop de la música electrónica. ¿Hay un negocio para los recitales en el cine? Está por verse.

Perdedor: Disney

Hasta los gigantes que alguna vez parecían invencibles caen. Disney parecía llevarse puesto al mundo del cine, consolidándose como monopolio, avasallando las salas de todo el mundo y ocupando 7 de los 10 puestos de las películas más taquilleras a nivel mundial en 2019. Ahora, en 2023, enfrenta su primera gran crisis: una película animada como Elementos triunfó en taquilla, pero Wish se hundió en números magros. La división de superhéroes con Marvel está en caída libre. Indiana Jones, por primera vez, perdió plata. Creer que Disney está liquidado sería un error. Todavía es la empresa más grande del mundo del cine y tiene varios ases bajo la manga (las secuelas de Avatar, por ejemplo). Pero tiene que empezar a reestructurarse si no quiere repetir los números de 2023. 

Ganador: Jim Caviezel

El protagonista de El Conde de Monte Cristo y La Pasión de Cristo, la película para adultos más taquillera de la historia, estuvo este año al frente de Sonido de Libertad, la producción independiente sobre tráfico de menores que recaudó más de US$ 250 millones. Costó US$ 14 millones. Ahora el actor prepara La Resurrección de Cristo, la secuela del mega hit de 2004, de nuevo con Mel Gibson como director. Aunque la crítica le baje el pulgar, el público responde de manera masiva.

Perdedores: servicios de streaming

No solo en Argentina se encareció el costo de cualquier servicio de streaming. Netflix empezó a implementar una política para prohibir que los usuarios compartan contraseñas. Prime Video va a ofrecer una "opción más barata" con cortes comerciales. HBO Max sigue en proceso de reestructuración. En Hollywood, personalidades como James Cameron comparan a los servicios de streaming como una estafa piramidal. Otros, como Nolan y Guillermo del Toro, incitan a los espectadores para volver a comprar películas y series en discos en vez de contratar tantos servicios de streaming. 

La realidad es que cada vez hay más ofertas de proveedores, los precios de contratación aumentan, y los servicios empeoran. No es casual que el modelo que venía a terminar con "la televisión tradicional" cada día se parezca más a lo que ofrece la TV por cable o satelital. Con publicidades y costos más altos. 

¿La razón probable de este cambio? Hollywood descubrió que, con el streaming, no tiene que respetar los mismos acuerdos comerciales que mantenía con los artistas por los derechos de transmisión por cable. En ese punto, como dice James Cameron, el streaming sí parece una burbuja que en cualquier momento puede estallar.

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