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Furiosa: de la Saga Mad Max, una precuela de una franquicia personal e inoxidable que ya lleva 45 años

Después de la trilogía original, su creador, el australiano George Miller, reinventó el mundo de Mad Max en 2015 presentando otro protagonista junto con Furiosa, un personaje femenino que se llevó por delante la película.

Puede parecer una más de acción de Hollywood, pero Miller es australiano y solo utiliza los recursos de la industria pero no compromete su visión.
Puede parecer una más de acción de Hollywood, pero Miller es australiano y solo utiliza los recursos de la industria pero no compromete su visión. .
Sebastián Tabany 27 mayo de 2024

Cuenta la historia que Mad Max surgió de la mente de George Miller cuando en los '70, y a partir de la crisis del petróleo, vio en una estación de servicio a dos personas pelear por un bidón de nafta. 

Esa fue la chispa que encendió el mundo post despiadado, anómico y desértico de la primera película de 1979 con Mel Gibson como su protagonista. 

Australia, entre otras cosas, tiene la característica geográfica de ser vasta y poco poblada, con cientos de kilómetros de planicies y paisajes áridos sin seres humanos a la vista. 

Además, y precisamente por el espacio donde se mueven, los australianos son fanáticos de los autos y de las motos que utilizan para cruzar toda la extensión de su país. 

Sumando la falta de nafta, más paisaje árido, más autos el resultado es Mad Max. Algo que parecería lógico pero hasta ese momento nadie había unido los puntos. 

Furiosa llegó a los cines
 

Miller también pertenece a una nueva oleada de cineastas de comienzos de los setenta que tomaron el cine australiano por asalto para contar historias de género como comedias, terror o policiales. Esa nueva ola se llamó Ozplotation y nos dio no solamente a Miller sino también a varios que comenzaron en Australia y saltaron a Hollywood como Peter Weir (La Sociedad de los Poetas Muertos, Testigo en Peligro) , Russell Mulcahy (Highlander), Philip Noyce (Juegos de Patriotas) y Bruce Beresford (Conduciendo a Miss Daisy), entre otros. 

La primera Mad Max fue un éxito moderado, pero fue la segunda, Mad Max 2 de 1981, la que causó un impacto mundial porque en Estados Unidos tuvo un suceso impactante. Llamada allá The Road Warrior y estrenada no como una secuela sino como una película en solitario, la segunda parte no solo puso a los australianos en el mapa mundial sino que también creó la carrera de Gibson y tuvo tanto impacto cultural que comenzaron a surgir incontables imitaciones de bajo presupuesto no solo filmadas en Estados Unidos sino en Europa y Filipinas. Donde hubiera una roca, un desierto y un auto oxidado, había un copia de Mad Max. 

El genio de Miller consistió, a diferencia de lo que hubieran hecho en Hollywood, en no explicar con lujos de detalles el porqué del mundo post apocalíptico donde se mueve Mad Rockatansky (Gibson). En la primera, el apocalipsis no sucedió pero está a la vuelta de la esquina, es inminente. El Estado está ausente y es un mundo del sálvese quien pueda pero todavía permanece un semblante reconocible del mundo real. 

Furiosa llegó a los cines
 

La segunda abre ya con el apocalipsis sucedido aunque no se sabe bien qué pasó. Se presume una guerra nuclear, algo muy en boga a fines de los setenta y principios de los ochenta; pero no se explica la falta de edificios ni construcciones humanas. Es como si hubieran desaparecido de la faz de la tierra al no haber ni siquiera una ruina de un puente, una casa o cualquier edificación. No existen, no se sabe por qué y Miller no explica nunca nada. Lo único que quedó son grupos de humanos, algunos mutantes, dispersos por el yermo y autos y motos tuneados con metal en forma de lanzas, armadura o escudos. 

En 1985 se estrenó Mad Max: Más Allá de la Cúpula de Trueno, la tercera parte de las aventuras de Max con la característica que Miller compartió la dirección con George Ogilvy. La causa fue Byron Kennedy, amigo de Miller y productor y director de una mini serie que estaban realizando, murió en un accidente de helicóptero justo antes de comenzar a filmar Mad Max. Miller no quiso seguir y le dejó la co dirección a Ogilvy, quien no aparece acreditado. 

30 años pasaron entre la Mad Max 3 y Mad Max: Furia en el Camino pero la intención no fue siempre así. Gibson iba a retomar el personaje a comienzos de los 2000 pero la producción se atrasó y el actor tuvo problemas y fue cancelado por antisemita por lo que tardaron diez años más en volver a encaminar la nueva Mad Max. 

Desechado Gibson, Miller tuvo la idea de contratar a Tom Hardy como Max sin explicar el cambio físico y comenzar una historia renovada sin preocuparse por la continuidad de la trilogía anterior con Gibson. El nuevo Max es como un nuevo James Bond, una continuidad temática perteneciente al mismo mundo pero sin ataduras con ni continuidad con el pasado. Miller, quien había pensado en Sigourney Weaver para Furiosa 20 años antes se inclinó por la sudafricana Charlize Theron. 

Furiosa llegó a los cines
 

Esta cuarta Mad Max fue filmada durante el segundo semestre de 2013 en Namibia utilizando efectos prácticos y casi nada de efectos digitales algo que fue elogiado y aplaudido al convertirse en un éxito de critica y llegar a ser nominada a diez Oscar de los cuales ganó seis (Edición, Diseño de Producción, Vestuario, Maquilla, Sonido y Edición de Sonido). 

Si bien al final terminó perdiendo plata por su alto presupuesto (recaudó U$S 370 millones en todo el mundo con un presupuesto de casi 200), la sensación fue de éxito ya que es considerada una de las mejores películas de acción de los últimos años y un renacimiento para la franquicia, algo que nadie esperaba ni la estaba esperando tampoco. 

Nueve años pasaron desde el estreno de la última Mad Max y Furiosa, y Miller decidió redoblar la apuesta y hacer un film ambicioso y disruptivo consigo mismo. Las anteriores tienen una historia simple: ir de A a B y algunas de B a A en el lapso de unos días. Furiosa es audaz. Está dividida en seis capítulos y la historia abarca 15 años desde la niñez del personaje principal, interpretado durante la primera hora por Alyla Browne y ya después por Anya Taylor-Joy

Cada capítulo tiene un tono diferente, como si se tratara de mini películas siendo el anteúltimo la más Mad Max de todas, al comprender una gran secuencia de acción con un camión atacado por bandidos para robar la nafta, algo calcado de Mad Max 2. También al ser una precuela, se expande el mundo presentado en Furia en el Camino al describir el origen y la motivación de varios de los personajes que aparecerán después. 

Y el villano, Dementus (Chris Hemsworth) tiene la característica, opuesta completamente al de Furiosa, en ser una persona locuaz que le gusta emitir soliloquios a sus súbditos. Hay algo shakespeariano en el tratamiento que Miller le da a Dementus, apoyado por un personaje de bufón, como en las comedias clásicas del bardo. 

Furiosa llegó a los cines
 

Puede parecer una más de acción de Hollywood, pero Miller es australiano y solo utiliza los recursos de la industria pero no compromete su visión. De lejos, Furiosa y toda la saga de Mad Max en general, podría formar parte de la máquina de blockbusters, bien hechos, pero cómodos. Miller no se queda reposando en los laureles. 

Con Furiosa triplica la apuesta y va a por más. Ya filmando en Australia y utilizando mucho CGI, a diferencia de la anterior, le quita la novedad y frescura. Pero que en dos horas y veinte, el australiano haya querido hacer un magnum opus y no repetirse a sí mismo habla de un director osado y arriesgado. Y ya eso, en el mundo de las películas de presupuesto de US$ 300 millones, es extremadamente encomiable. 

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