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Detectives en cine y series: de True Detective hasta Asesinato en el Expreso de Oriente

El suceso de películas como Knives Out y Asesinato en el Expreso de Oriente revitalizó el interés de los espectadores por las historias de crímenes y acertijos. True Detective: Tierra Nocturna, con Jodie Foster, intenta honrar el prestigio de uno de los mejores policiales de la televisión.

Jodie Foster intenta honrar el prestigio de uno de los mejores policiales de la televisión.
Jodie Foster intenta honrar el prestigio de uno de los mejores policiales de la televisión. .
Pablo Planovsky 08 febrero de 2024

En su mítico encuentro con François Truffaut, Alfred Hitchcock explicaba por qué no le gustaban mucho los whodunits, término que se usa para categorizar a esas películas o series que se basan en un interrogante: "¿Quién es el asesino?". 

Historias que se caracterizan por tener a un detective en el centro de la escena, que debe interrogar a todos los sospechosos, juntar todas las pistas, y elaborar una tesis sobre el homicidio. Un género que llegó al cine desde la novela policial, desde la época en la que Arthur Conan Doyle imaginaba a Sherlock Holmes resolviendo los más intrincados casos, y parece volver a gozar de popularidad entre los espectadores.

Hay dos casos testigos que ejemplifican la resurrección de este tipo de relatos llenos de misterios: Entre Navajas y Secretos (Knives Out, su título original) y Asesinato en el Expreso de Oriente. La primera se estrenó en 2019 y es el caballito de batalla que Netflix quiere convertir en una franquicia. El detective es el afrancesado Benoit Blanc, encarnado por Daniel Craig cuando todavía usaba el smoking de 007. Como indica la tradición para este tipo de películas, el elenco estaba lleno de actores reconocidos: Ana de Armas, Christopher Plummer, Toni Collette y Chris Evans, entre otros.

El acertijo se desenvolvía con una cuota de humor que le impedía a la película tomarse en serio a sí misma: metáforas con donas y persecuciones automovilísticas incluidas, Netflix afirmó que fue uno de los éxitos más grandes de la plataforma. 

La popularidad que tuvo la película en Letterboxd y IMDb hizo pensar que, efectivamente, había sido un éxito. Las críticas, en su mayoría favorable, la acompañaron. No fue tanto el entusiasmo que despertó la secuela Glass Onion en 2022: con Daniel Craig pero sin Ana de Armas, sin ninguna nominación al Oscar (la primera había competido por guión original) y un elenco menos notorio.

Pero no sería justo felicitar a Knives Out por revivir las historias de detectives. En la época de los spoilers que se viralizan por internet, Kenneth Branagh se animó a dirigir y protagonizar la remake de un clásico: Asesinato en el Expreso de Oriente. 

En la película de 1974 Albert Finney era Hercule Poirot. Los sospechosos que viajaban en el tren de lujo: Ingrid Bergman, Lauren Bacall, Sean Connery, Jacqueline Bisset, Vanessa Redgrave, Michael York y Anthony Perkins, entre otros. 

El elenco de 2017 no tuvo tantas estrellas, pero consiguió a Penélope Cruz, Judi Dench, Daisy Ridley (en el momento de mayor popularidad por las secuelas de El Despertar de la Fuerza) y Willem Dafoe. La remake de Asesinato en el Expreso de Oriente recaudó más de US$ 350 millones con un costo de US$ 55 millones. 

Ana de Armas en Knives Out, una de las películas más exitosas de Netflix
Ana de Armas en Knives Out, una de las películas más exitosas de Netflix

Branagh, el director de Hamlet y Belfast, había conseguido dos éxitos rotundos: la victoria en taquilla de una película de presupuesto mediano (casi una especie en extinción); y la afluencia de los espectadores hacia las salas de cine, algo que Netflix nunca se atrevió a intentar con Knives Out, franquicia a la que relega casi en exclusiva a su plataforma. Distribuida en ese entonces por 20th Century Fox, el éxito comercial aseguró el camino para adaptar otras obras populares de Agatha Christie.

Muerte en el Nilo fue la segunda remake a cargo de Branagh. Decir que el estreno fue accidentado es poco: primero, la pandemia obligó a retrasar la llegada de la película a los cines. Estaba prevista para 2020, pero vio la luz de los proyectores recién en 2022. Otro traspié: el elenco estaba encabezado por Gal Gadot, Annette Bening, Russell Brand y... Armie Hammer. 

El protagonista de Llámame por tu Nombre se veía envuelto en escándalos de mujeres que denunciaban maltratos y hasta rumores en redes sociales que ligaban al actor con canibalismo. La maldición de la película no terminó ahí: 20th Century Fox ya no existía más. Renombrada simplemente 20th Century, se había convertido en una subdivisión de The Walt Disney Company. 

Disney, enfocado en los superhéroes de Marvel y su servicio de streaming, no tenía ningún interés en gastar en marketing para promocionar una película de detectives en 2022. La recaudación no fue buena, pero tampoco letal: US$ 137 millones recaudados contra US$ 90 millones gastados en la producción.

Branagh no se rindió. A pesar de la "maldición" que tuvo la remake de Muerte en el Nilo (o quizás, justamente por eso mismo) eligió adaptar una novela menos conocida de Agatha Christie para hacer Cacería en Venecia. 

Esta vez, con Michelle Yeoh, Tina Fay y Jamie Dornan en una historia de detectives y fantasmas. Branagh entendió que en la era de Knives Out y Marvel, el mayor activo que tenían sus remakes era la continuidad: a diferencia de las películas originales, esta serie de películas están encolumnadas en la historia personal del detective Poirot. 

El resultado en taquilla fue aceptable (US$ 122 millones contra US$ 60 invertidos, sin contar publicidad), pero es difícil saber si Disney querrá seguir produciendo estas historias.

Kenneth Branagh en Cacería en Venecia, la franquicia basada en el detective Hercule Poirot
Kenneth Branagh en Cacería en Venecia, la franquicia basada en el detective Hercule Poirot

El suspenso y la sorpresa en la época de las redes sociales

En su larga entrevista con Truffaut, el director de Psicosis y Vértigo comentaba sobre los whodunit. Palabras más, palabras menos, el punto central de su relato era que dependían mucho de la revelación final. Comentaba un curioso episodio: dos canales de televisión competían en el prime time por captar a la audiencia. Una programó un whodunit

La otra, minutos antes de que empezara la película en el canal rival, anunció quién era el asesino. ¿Para qué ver la película, si ya se sabía el desenlace?

Es cierto que la dependencia de las películas y series en los secretos de las tramas, sean o no whodunit, es una obsesión que parece calculada desde los departamentos de marketing. El Universo Cinematográfico de Marvel construyó su imperio llevando a las masas durante los primeros días de estreno, para que nadie se entere de los spoilers que seguramente iban a inundar las redes sociales. 

Algunos, con justa causa, podrán cuestionar si la dependencia excesiva en el relato no termina siendo un arma de doble filo: importa más qué se cuenta que cómo se cuenta. 

Hitchcock enseñaba la diferencia entre el suspenso y la sorpresa. Suspenso es cuando el espectador tiene más información que los personajes que están en pantalla: si el espectador ve que alguien plantó una bomba en el baúl de un auto, pero el conductor no lo sabe, entonces la escena es de suspenso: ¿la bomba va a estallar? ¿se va a salvar? ¿va a morir? 

El director, entonces, manipula emocionalmente al espectador hasta que se resuelva el conflicto. La sorpresa, en cambio, es cuando el espectador y el personaje comparten el mismo grado de conocimiento. Supongamos que ni espectador ni personaje vieron que alguien puso la bomba. De pronto, el auto estalla: eso es sorpresa.

Los whodunit, entonces, parecerían destinados al descarte una vez que se soluciona el enigma principal. Como si fuera el juego de mesa Clue (que tuvo su adaptación al cine), nadie quiere seguir en el juego de mesa cuando se revela que el culpable fue el mayordomo. Si en el cine o las series el foco está puesto en el qué, entonces el cómo se diluye como algo muy secundario. 

Puede ser una buena estrategia de marketing: apurar a los consumidores para que vayan rápido al cine, para verla antes que nadie, o para que hagan un maratón de la serie por el mismo motivo.

Pero algunos whodunit se sostienen más allá de la resolución final. Gosford Park (Crimen de Medianoche, en Argentina) fue una película realizada con la indudable maestría de Robert Altman para armar algo más que una versión distinta de Clue. 

Hay, sí, mayordomos, mucamas, aristócratas británicos, una mansión en la campiña, un patriarca millonario y secretos de alcoba. Pero en el corazón del relato se sostiene algo más, compuesto por las miradas, encuadres, juegos de iluminación y puesta en escena: la historia de dos mundos, uno que vive en las sombras y otro que vive en la iluminación del lujo.

No hace falta buscar en el drama o en las películas nominadas al Oscar. Un Disparo en la Oscuridad, la comedia protagonizada por Peter Sellers como el inspector Clouseau, es un whodunit. Un punto a favor de la película: no importa quién fue el asesino que disparó en las sombras parisinas. Lo importante es ver al torpe detective francés tratar de resolver el caso. 

Por algo es considerada una de las mejores (o la mejor) película en la franquicia cinematográfica de la Pantera Rosa. 

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La primera temporada de True Detective, considerada una de las mejores series de la década pasada.

No es un whodunit, pero parte del encanto de True Detective es parecido al de ese género: hay un crimen, un misterio a resolver y detectives que buscan una respuesta concreta. La primera temporada es una de las mejores series de las últimas décadas: título que se ha ganado por la crítica y la recepción del público. Vale por lo que cuenta y cómo lo cuenta: en dos líneas temporales se desenvuelven sucesos extraños a partir de relatos de dos narradores (Matthew McConaughey y Woody Harrelson) que no sabemos si son del todo fiables. Asesinatos que parecen realizados por un culto siniestro en Nueva Orleans y las ideas del nihilismo como marca contemporánea en una sociedad decadente. La recompensa no es la resolución, que no decepciona, sino el viaje.

Por distintas temporadas pasaron Colin Farrell, Rachel McAdams, Vince Vaughn y Mahershala Ali. Cada una se sostiene por sí misma: no es necesario ver las anteriores o siguientes para entender la que se desee seguir. En la cuarta temporada, que se estrenó por HBO Max, y lleva el subtítulo de Tierra Nocturna, es el turno de Jodie Foster para investigar crímenes que parecen canalizar las gélidas tierras de la película Fargo. Ninguna temporada logró llegar al mismo nivel de reconocimiento de la primera. ¿Podrá Tierra nocturna estar a la altura del legado? Ese es otro misterio que todavía no está resulto.

Últimas series de detectives:

  • A Murder at the End of the World - Star+
  • True Detective: Night Country - HBO Max
  • Criminal Record - Apple TV
  • Poker Face - Universal +
  • Death and Other Details - Star +

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