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El foco en Ucrania

Volatilidad pura: indecisión afuera, con ruptura adentro

Los mercados siguen pendientes de Ucrania y ayer se debilitaron las bolsas mientras que el dólar se fortaleció a nivel global. En el plano local, hay ruido por el divorcio entre el FdT y el Gobierno.

Las acciones argentinas siguieron la sintonía de Wall Street y tiraron a la baja
Las acciones argentinas siguieron la sintonía de Wall Street y tiraron a la baja .
Luis Varela Luis Varela 15-03-2022
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Los mercados no ganan para sustos, la volatilidad sigue mandando y lentamente son cada vez más los inversores que van saliendo de posiciones de riesgo, más que volando hacia la calidad pareciera que se están metiendo en una cueva.

El segundo lunes de marzo se inició ayer con números que mostraban una descompresión, por hipotético nuevo diálogo entre rusos y ucranianos, y con la decisión de los árabes de abrir más las canillas y aplacar el enloquecido precio del petróleo. Con eso, el crudo se desplomó ayer casi 7% (acercándose a US$ 100, después de haber arañado los US$ 125), y detrás de eso el resto de los valores se pusieron en línea.

Hubo un sensible descenso en todos los metales, tanto preciosos como básicos, de entre 2% y 4%. Las criptomonedas se mostraron estáticas, como escudriñando hacia dónde van a ir las cosas. Y lo que más diferencia tuvieron fueron los granos, con posiciones sostenidas en Chicago, pero con bajas en la Bolsa de Rosario, ya que el Gobierno decidió meter otra vez la mano sobre la exportación. 

Pero lo que terminó por descolocar el día no estuvo ni en Ucrania, ni en Nueva York, ni en Buenos Aires, sino en Roma. En la capital italiana se reunieron, durante siete horas el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, con el más alto representante de la diplomacia china, Yang Jiechi, y al final del encuentro la noticia no fue positiva: Estados Unidos avisó a sus aliados de que Pekín está abierto a prestar ayuda militar a Moscú.

Esta situación, por supuesto, modifica todo el tablero que viene y seguramente se sentirá a partir de los negocios de hoy. La situación de los chinos es bastante particular en este momento: están sufriendo un nuevo brote de Omicron, con muchos contagios y muertes, tanto que ayer las bolsas asiáticas, esencialmente los índices Hang Seng de Hong Kong y Shenzhen de una de las más importantes bolsas chinas anotaron duras caídas del 3% al 5%.

En China, las acciones tuvieron el peor día desde 2008
En China, las acciones tuvieron el peor día desde 2008

El mundo mira al dólar 

Eso generó en el mundo un corrimiento hacia el dólar, que subió ayer contra casi todas las monedas. En el exterior el billete verde subió 1% en Brasil, 0,9% en Chile, 0,4% contra el yen y 0,2% contra la libra, pero cedió 0,1% en México y bajó 0,3% contra el euro, con el BCE prometiendo subir las tasas de interés. Y, en ese sentido, esperando la reunión que hará la Fed hoy y mañana, las tasas largas norteamericanas pegaron un salto: se pagó 2,1% anual a 5 años, 2,2% a 10 años y 2,5% a 30 años.

La mala noticia sobre los chinos con Rusia, más el nuevo brote de Omicron, también provocaron un mal día en la Bolsa de Nueva York, donde el índice industrial Dow aguantó bien (porque ahí figuran las empresas que venden cosas que la gente consume de manera casi obligada), pero el S&P y el Nasdaq tuvieron otra estocada, con bajas del 0,7% para el indicado con 500 empresas y del 2% para el tecnológico Nasdaq, que con esto baja 22% en cuatro meses, regresando a valores que no veía desde setiembre de 2020.

El mercado argentino

Pero si el mundo está con semejante sube y baja, lo del mercado argentino directamente podría definirse como negocios al borde de una ruptura. Sorprendió ayer, por el momento del anuncio, que justo en dos días decisivos  en los que el Gobierno necesita para sobrevivir el "sí" de los senadores para que se apruebe el acuerdo de refinanciación con el FMI y así evitar un default dentro de una semana, se anunciara una batería de medidas que sacudió el ánimo de propios y ajenos.

Luego de pasar por Diputados, aprobando el permiso para refinanciar, pero sin convalidar la forma de ajuste acordada con los técnicos del Fondo, el ministro Guzmán y el jefe de Gabinete Juan Manzur fueron a la Comisión del Senado, para luego pasar al recinto donde ya está casi definido que Cristina Kirchner no estaría presente en el momento de la votación, aunque le da vía libre a los senadores de su coalición para que voten como quieran (anotando con tinta indeleble los que le darán el sí a Alberto Fernández).

A lo largo de todo el día hubo una andanada de tuits de un lado y del otro de los extremos del Frente de Todos, con ataques cada vez más contundentes, dejando bien en claro que esa agrupación está en vías de descomposición, a pesar de que Alberto, que es experto en ir y venir constantemente, se reuniera con Eduardo de Pedro y dejara en sus puestos a toda la gente de La Cámpora que manejan las cajas más grandes del Estado.

Frente a estas horas tan decisivas, en las que hay gran convicción de que el Senado también le dará el permiso al Gobierno para refinanciar y que no caiga en default, las corrientes de dinero recorrieron ayer direcciones enloquecidas. Entendiendo que un acuerdo con el Fondo le dará al menos cien días de fondos y de paz al Gobierno, capitales especulativos están entrando para apostar por una inflación que dará una gran renta en papeles CER al menos hasta julio, reviviendo la eterna calesita dólar-tasas, tasas-dólar, en la que está sumergida Argentina desde hace décadas.

Así, mientras los dólares oficiales siguen siendo usados como ancla, ya que sus precios van creciendo, pero a un ritmo mensual del 2,6%, contra una inflación que hoy el Indec anunciará a las 16 y que se habría ubicado en torno al 4% en febrero. Y junto con esto, como queriendo derribar la tranquilidad en el Senado, el Gobierno le dio un sogazo de hasta 13% de aumento a los combustibles, trabó la exportación de harina y aceite de soja y titubea con una nueva suba en las retenciones del 31% al 33% que puede concretar sin pasar por el Congreso. 

Lecturas del mercado

Con la sensación de que el Frente de Todos está roto, a menos de 66 semanas de las PASO 2023, con la idea de que sobrevendrá un Gobierno con otra orientación, entraron capitales especulativos que terminaron achicando sustancialmente la cotización de los dólares libres. El blue bajó $2 hasta $200, el Contado Con Liquidación cayó hasta $188,38 y el dólar MEP achicó hasta $185,60, lo que está permitiendo que muchos especuladores de la city realicen tantos rulos que permitirían hacer una peluca de bucles.

Mientras tanto, los bonos siguieron casi intocables, casi sin reacción, por lo que el riesgo país subió otras 12 unidades, hasta 1.808 puntos básicos. Y la más afectada de todos fue la Bolsa de Buenos Aires. Mientras el Nasdaq achicó 2%, San Pablo cedió 1,6% y México perdió 0,9%, el índice S&P Merval porteño se hundió 4,5%, con $1.324 millones operados en acciones y $3.750 millones en Cedears. Y los ADR argentinos que se negocian en Nueva York cayeron en bloque hasta el 7%, con un fuerte castigo para empresas como TGS, Cresud, Pampa E, Edenor, Telecom, YPF, Loma Negra y Bioceres.

Más endeudamiento

Mientras Guzmán utilizaba sus suaves adjetivos en el Senado, como senderos, perímetros y ese tipo de galimatías, el Ministerio de Economía se prepara para volver a endeudar más a la Argentina, ya que mañana saldrá a pedir dinero nuevamente. Este miércoles sale a colocar más letras y bonos entre fondos de inversión, creadores de mercado y también inversores en general.

A los fondos comunes de inversión les ofrecerá una letra de liquidez del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de marzo de 2022 (nueva). A los denominados creadores de mercado les ofrecen una  letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 30 de junio de 2022 (s30j2 - reapertura); una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 29 de julio de 2022 (s29l2 - reapertura); una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de agosto de 2022 (s31g2 - reapertura); y una canasta compuesta en un sesenta por ciento (60%) por la letra del Tesoro nacional en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 16 de diciembre de 2022 (x16d2 – reapertura) y en un cuarenta por ciento (40%) por la letra del Tesoro nacional en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 17 de febrero de 2023 (x17f3 – reapertura). Mientras que a los inversores en general les ofrece tres bonos: un bono del Tesoro nacional en pesos ajustado por CER 1,45% vencimiento 13 de agosto de 2023 (t2x3 - reapertura); un bono del Tesoro nacional en pesos ajustados por CER 1,55% vencimiento 26 de julio de 2024 (t2x4 - reapertura) y un bonos del Tesoro nacional en pesos con ajuste por CER 2,00% vencimiento 9 de noviembre de 2026 (Boncer 2026 2,00%) (tx26 - reapertura).

Guzmán necesita con urgencia conseguir buena cantidad de pesos en este llamado. El viernes finaliza el bono TX22, por el que logró canjear una buena parte el viernes parado, pero todavía necesita absorber más fondos para ir reciclando la deuda gigantesca que fue tomando a lo largo de su mandato. 

Ayer, el Banco Central no tomó Leliqs, pero si volvió a perder reservas: perdió US$ 41 millones, algo que desde el miércoles que viene será monitoreado casi diariamente por Gita Gopinath, subdirectora gerente del FMI, que tomará el caso argentino bajo su responsabilidad: controlará las diez auditorías que deberán aprobar Alberto y Guzmán, a los que les medirá el aceite desde julio y hasta que se vote en octubre del año que viene.

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