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“Que el BCRA sólo se enfoque en la inflación tiene sus problemas”

Entrevista a Lorenzo Sigaut Gravina, Ecolatina.

29-09-2016
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En la semana en la que el BCRA anunció unas ambiciosas metas de inflación y en la que además dejó fija la tasa de interés, El Economista habló con el economista jefe de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Gravina, acerca de la viabilidad del plan y de cómo puede afectar al crecimiento.

¿Es posible cumplir las metas de inflación desede ahora al 2019?

Cuando uno revisa la literatura lo que ve es que para bajar a un dígito o al 5% la inflación desde niveles de veintipico o 30% anual casi todas las experiencias de la región tardaron muchos más años que lo que se plantea el BCRA. Partiendo de una inflación de alrededor de 40%, además. Esa es la primera señal de que luce bastante ambicioso el plan de metas de inflación. Chile llegó en cuatro años al dígito, pero no al 5%. Acá el Gobierno quiere llegar en tres años al 5%. Es mucho más ambicioso. Igual sería un éxito llegar al dígito. Ese es el primer punto y noto cierto patrón en el Gobierno a ponerse la vara muy alta, lo que puede ser muy contraproducente porque un régimen de metas de inflación tiene un punto muy importante que es anclar las expectativas. Ahora, si esa meta no es creíble o el BCRA comienza con el pie izquierdo y no cumple con la meta, al año siguiente va a tener menos poder el plan para convencer a la gente de que la inflación va a ser la que dice. Uno ve lo de llegar al 17% desde el 40% y lo ve, no imposible, pero sí muy difícil.

¿Qué tiene que pasar con los precios relativos para que se pueda cumplir la meta?

El tipo de cambio y las tarifas prácticamente no se tienen que mover, lo que de por sí te los atrasaría a ambos. Y los salarios tienen que acordarse en torno del 20% o 25% nominal. Es un escenario muy difícil de conseguir. Las tarifas ya tienen incrementos pautados en dólares que van a generar semestralmente aumentos. Con respecto al tipo de cambio, el Presupuesto habla de una depreciación promedio del peso de alrededor del 20%. Y los salarios, la verdad es que un régimen de metas de inflación no impacta demasiado sobre la formación de salarios. ¿Cómo hacés para que una CGT unificada y combativa acepte el año que viene incrementos más acotados para negociar en base a la inflación futura que dice el BCRA y no la del 2016? En ese sentido el Gobierno en 2016 dijo la inflación va a ser 20% o 25% y las paritarias se ubicaron en torno al 30% o 35%. E igualmente quedaron por debajo de la inflación. Entonces los reclamos salariales van a ser difíciles de contener. Los hechos muestran que el Gobierno no cumplió su pauta de inflación y fue claramente superada.

Aunque no lo dijo el BCRA oficialmente, Sturzenegger dijo en abril que iban a intentar acercarse al 25%...

Sí. Y en todo caso el que habló fue el Gobierno. Y aunque el BCRA no lo haya anunciado formalmente, porque recién ahora arrancan las metas de inflación, y en ese sentido no incumplió, porque no dijo “la meta es 20% o 25% para el 2016”, sí hubo una pauta oficial de que iba a estar entre 20% o 25%.

En todo caso para administrar expectativas no alcanza con señalar que fue extraoficial la declaración o que vino desde el Gobierno y no desde el BCRA...

Exactamente. La CGT dice: “Bueno, bárbaro, vos me dijiste 20% o 25%”. Y ya no importa si fue Sturzenegger o quién. Que además fue el presidente Macri, que dijo que iba a estar cerca de 20% en una conferencia de prensa. Pero lo importante es que terminó siendo 40%. ¿Por qué te voy a creer si ya el año pasado quedé muy rezagado contra la inflación?

Ahora que ya tenemos metas y que ayer no bajó, ¿está alta la tasa de interés?

Depende mucho de la inflación que se espera para adelante. Si vos decís el año que viene voy a tener una inflación de 17%, parecería que una tasa de 26,75% es muy elevada. Si uno ve las expectativas de inflación de la calle de la Universidad Torcuato Di Tella, la mediana está en el 20% y el promedio en 29%. Si tomás la mediana te dice que la tasa de interés del 26% da un retorno real muy significativo y de más de 5 puntos. Pero si tomás el promedio te dice que la tasa de interés está por debajo y que siquiera compensa lo que la gente espera de inflación para los próximos doce meses. Depende de cuál tomes es alta o baja.

Ellos en realidad se refieren a la del REM que está más cerca de las metas. Pero aun así no bajó la tasa. ¿Esto nos habla de que el régimen de metas de inflación va a afectar el crecimiento?

Bueno, una de las críticas que se le hace a los regímenes de metas de inflación es cuánto te atás de manos. Por ejemplo, la Reserva Federal mueve la tasa de interés en base a la inflación pero también en base al desempleo o la actividad. Tiene un mandato dual. El régimen de metas de inflación tiene un único objetivo. Pongo la tasa lo suficientemente alta como para frenar la inflación y eso tiene problemas. Quizá necesitás una tasa más baja para generar inversiones productivas y, como el BCRA privilegia el otro mandato, está teniendo una tasa que es relativamente nociva para la actividad. De todas maneras la economía Argentina es bastante más transaccional, que depende más de lo que pase con el empleo y el salario real que lo que pase con la tasa de interés. Pero más allá de las discusiones sobre lo que pasa con la actividad, lo peor es que la meta es demasiado difícil de cumplir, porque incluso si logra bajarla al 23%, que es nuestra estimación, habrá incumplido.

¿Puede afectar el crecimiento de 3,5%?

Creo que puede haber tensiones. Sobre todo, si no se está cerca de cumplir con la meta del 17%, ¿qué va a hacer Sturzenegger? ¿Va a seguir subiendo la tasa a pesar de que está perjudicando a la actividad? Ahí hay un dilema que no queda claro cómo dilucidar.

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