Espionaje chino desde Argentina, según Netflix

22 de julio, 2021

Espionaje chino desde Argentina, según Netflix

Por Oscar Muiño

Argentina acaba de colarse en el gran juego del espionaje.

Desde Netflix llega la miniserie australiana Pine Gap. El nombre proviene de una base en el desierto australiano donde los locales y sus aliados norteamericanos  recopilan información militar, política y comercial sobre potenciales rivales. La plataforma digital presenta a Pine Gap como una de las tres “enormes instalaciones de vigilancia artificial” que sustentan el poder global de Estados Unidos.

Junto a Pine Gap, la serie menciona la base aérea Buckley de Denver (EE.UU.) y la de Menwith Hill, en Harrogate, el Yorkshire británico. La ficción deviene realidad cuando uno consulta en la web, y los tres centros aparecen, efectivamente, como espacios de recopilación de información norteamericanos, compartido con los ingleses el de Yorkshire y Pine Gap con los australianos.

En el sexto y último capítulo la esposa del jefe de la base, quien sostiene una ambigua relación con un fuerte empresario chino, no vacila en preguntarle.

-¿Tienen bases como ésta en China?

-Sé que tienen una en Argentina, pero mucho más chica.

Así que, gracias a Netflix, el mundo se entera de la incorporación criolla a la red satelital china. La llamada Estación de Espacio Lejano en el Neuquén.

Entregada por la presidente Cristina Fernández de Kirchner a su par Xi Jinping: 200 hectáreas por 50 años. La primera vez en la historia que Argentina acepta una base extranjera en su territorio. Curioso para un sector político que enarbola orgullosas banderas nacionalistas y antiimperialistas.

En la ficción nos va mejor: apenas el poderoso negociador chino menciona su base en Argentina, comienza un tórrido y prohibido romance multicolor.  ¡Ah! Y está buena…La miniserie, digo.