La segunda ola amenaza la producción industrial

14 de abril, 2021

La segunda ola amenaza la producción industrial

En medio de la crecida de casos por la segunda ola, algunas actividades comienzan a sentir un efecto, incipiente aún, en el desarrollo habitual en la “nueva normalidad”. En la rama industrial, hay cierto consenso tanto del Gobierno como de las empresas de que se puede seguir trabajando con los protocolos vigentes. Sin embargo, los efectos de la pandemia afectan en alguna medida la producción y hay dudas sobre qué pasará, también, con la demanda.

El caso testigo es el de Toyota, que a pesar de producir con protocolos estrictos, deberá modificar temporalmente su funcionamiento y trabajará con un solo turno por una semana, a raíz de casos de Covid-19 externos a la producción intrafábrica. Esta medida estará vigente hasta el 16 de abril, para luego volver al doble turno. En la automotriz trabajan 2.500 operarios y esto afectará su producción, en un contexto donde el sector está fabricando a niveles muy altos.

El Gobierno y las empresas coinciden en que las fábricas no son puntos de contagio, pero tampoco están exentos de la coyuntura. “La inmensa mayoría de los casos son de personas que se contagian fuera de la fábrica. Nosotros lo detectamos por los controles que hacemos al ingresar y no hay riesgo de contagio dentro por las burbujas”, dijo el Director de Asuntos Corporativos de Toyota, Diego Prado, ante El Economista

Se puede trabajar siguiendo los protocolos porque las plantas no son centro de infección, pero si crecen los casos a nivel general, crece el ausentismo y eso perjudica la producción porque no estamos aislados del mundo”, destacó el ejecutivo. “Tenemos 400 personas adicionales, pero igualmente no alcanza. Además, es una actividad súper calificada entonces no se puede contratar tan rápidamente y sin capacitación”, agregó.

Actividad industrial

Todo esto se da en un contexto de recuperación de la industria en general, y la automotriz en particular. En principio, y por las restricciones anunciadas, es probable que los primeros impactos se vean en sectores como hoteles, restaurantes y servicios, aunque ningún eslabón está exento de una pandemia que azota todo el mundo.

Según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) la producción de vehículos registró en marzo un crecimiento de 97,9% contra febrero y un avance interanual del 125%, totalizando 43.160 unidades. Esto significó que en el primer trimestre del año, el crecimiento sea de 35,3% respecto al mismo período de 2020, con un total de 89.227 vehículos.

Además, en base a datos del Indec, la producción industrial creció en febrero 1,6% en comparación al mismo mes del año pasado, acumulando su cuarta suba consecutiva y en el primer bimestre del año se acumuló un incremento del 2,9% en relación con el mismo período del 2020. De acuerdo a estimaciones del Ministerio de Desarrollo Productivo, en marzo la industria operó 6% por encima del mismo mes de 2019 y 27% de 2020, cuando el impacto de la pandemia ya se sintió.

Producir en pandemia

A partir de marzo del año pasado, el Gobierno implementó una cuarentena estricta durante los primeros meses del año. La caída de la actividad fue monumental durante el segundo trimestre de ese año, cuando muchas plantas debieron cerrar sus puertas para adecuarse al contexto. En abril, por ejemplo, la producción de vehículos fue cero. Así, luego de la implementación de protocolos para producción y un avance de fases, la actividad retomó el pulso.

La industria manufacturera, en todos sus rubros, se mantiene pujante y prevemos siga así, incluso en pandemia”, explicó el secretario de Industria, Ariel Schale, ante El Economista. “Hemos aprendido a producir en pandemia, una segunda ola haría que tomemos más recaudos, pero hoy en día la producción no volvería a cero como sucedió en abril de 2020”, añadió Schale.

Desde la Unión Industrial Argentina coincidieron con esta visión. Desde la entidad industrial, dijeron a El Economista que “después de un año de protocolos, las empresas del sector están listas para afrontar los desafíos, es poco probable que se afecte la producción ante una segunda ola”. 

“Las fábricas también han sido lugares donde se detecta de manera temprana los casos de coronavirus, parecería ser que es más conveniente que los empleados estén con actividades que ordenen la circulación y permitan saber dónde se originaron los casos”, destacaron.

Segunda ola y vacunación

La pandemia demostró que es difícil prever qué sucederá en un mediano plazo. Lo único seguro es que la posibilidad de vivir en la “nueva normalidad” lo mejor posible está directamente relacionado con el ritmo de vacunación. 

Por eso, Daniel Funes de Rioja (UIA y Copal) pidió ayer “que se abra la posibilidad, más allá de los grupos de riesgo, que podamos vacunar a nuestro personal activo para asegurar el proceso productivo

En tanto, esto también presenta un desafío importante, en un mundo donde faltan vacunas. Con datos actualizados ayer, la cantidad de vacunados en Argentina con una primera dosis era de 4.946.226 personas, según el Monitor Público de Vacunación del Ministerio de Salud. Cabe destacar que esas dosis son para personal considerado esencial y representa una cantidad baja en un país con 45 millones de habitantes, aun teniendo en cuenta que pocos países corren con mejor suerte.

Por ahora no se prevén nuevas restricciones en el ámbito productivo, aunque el Gobierno reconoce que las decisiones se toman día a día. Parecería ser que no hay margen fiscal para una asistencia tan grande como la del año pasado, pero el oficialismo deberá hacer un sensible equilibrio entre la situación sanitaria y la económica. Más allá de restricciones o libertades, la pandemia parece perjudicar todas las actividades.

La UIA con Kulfas

La Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA) mantuvo ayer por la tarde un encuentro con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en la sede de la entidad fabril. Según consignó Télam, se abordaron temas como el proyecto de reforma del Impuesto a las Ganancias para las sociedades, los controles que lleva adelante la Secretaría de Comercio y la iniciativa presentada por el Gobierno sobre el Arancel Externo Común del Mercosur, entre otras cuestiones. 

Asimismo, se resaltó la importancia de continuar con la implementación de protocolos sanitarios para sostener la recuperación de la actividad industrial. 

Además le transmitieron a Kulfas la “preocupación” que existe por los cortes de ruta en la provincia de Neuquén por parte de personal de salud que reclama una mejora salarial, debido a que “desde hace más de 40 días están afectando fuertemente la actividad en Vaca Muerta“.  

El Gobierno local acusó a los manifestantes de buscar “desestabilizar” a la administración provincial. Los piquetes ya afectan el abastecimiento de combustibles en Neuquén y la provincia aseguró que el 80% de quienes lo realizan “no tienen nada que ver” con el conflicto sanitario y buscan “desestabilizar” al Gobierno.