El Gobierno hace equilibrio entre la deuda y la inflación

26 de junio, 2020

dolar hoy macroeconomía

Por Luis Varela

Un día después de que el FMI ubicara a Argentina entre los seis países del mundo que sufrirá el peor impacto económico por la pandemia del Covid-19 y con la agencia Moody’s criticando al país por las debilidades financieras en las que está incursionando, el gobierno central y las provincias siguen haciendo malabares para evitar que estalle el fantasma que viene: la inflación.

Durante los últimos tres días se intensificaron las presiones de los grandes grupos empresarios mayoristas, advirtiendo que ya llevan cien días con los precios máximos congelados, y con costos en aumento y que, si el miércoles próximo no se les flexibiliza un poco el acuerdo marco, se corre el riesgo de que el mercado interno empiece a tener problemas de escasez en un cúmulo de productos que están en el centro de la demanda de las familias.

El Banco Central decidió realizar ayer la primera flexibilización del ultra cepo cambiario que aplica desde el cierre del mes pasado. La autoridad monetaria habilitó el pago de importaciones en origen, liberándose al acceso en el mercado oficial pero únicamente para la provisión de medicamentos críticos, compra de kits para la detección del Covid-19 e insumos para la producción local.

La apertura de este dique de contención provocó tal demanda que ayer, luego de varias ruedas con el BCRA sumando reservas, ayer Reconquista 266 tuvo la primera pérdida de dólares en muchos días. No fue mucho: perdió US$ 20 millones, pero esto es un signo que evidencia que la economía interna empieza a mostrar áreas que están empezando a teclear por los corsets que se están aplicando.

Otros de los sectores que también generaron sorpresa en la economía real fue la nueva decisión de Córdoba, de seguir pagando insumos que recibe el gobierno con bonos. Y, en la misma línea, el gobernador de provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, también empieza a pagar con bonos bonaerenses. “Todavía no llegaron a las estampillas de Zárate ni a las cuasi monedas, pero están cada vez más cerca”, ironizó un operador.

Esta situación se dio con un marco en el que se anunció que debido a las devaluaciones sistemáticas, el país sigue logrando un comercio exterior superavitario. Medidos contra abril, el pozo de la serie, las exportaciones repuntaron 16,9% y las importaciones crecieron 8,5%, aunque en comparación contra mayo del año pasado las caídas son muy importantes: del 16,2% en exportaciones y del 31,8% en importaciones. Pero lo que le importa al Banco Central es que mayo tuvo superávit comercial, de 1.893 millones de pesos, y eso genera cierto alivio.

Estos disloques internos de la economía argentina se dan en un marco en el que los mercados internacionales están sumergidos en una verdadera montaña rusa. Un día parecen caer en un abismo y al día siguiente suben, alimentados por una liquidez infinita. Ayer, por ejemplo, la Bolsa de Nueva York pudo recuperar la mitad de lo perdido el miércoles: sus índices subieron 1,1%. El resto de las Bolsas de la región estuvieron mixtas. Pero la Bolsa de Buenos Aires logró subir 3,9%, con un volumen operado un poco más importante.

E l e s q u e m a q u e s e e s t á viendo en los mercados es el siguiente: los inversores quieren sacarse, como sea, los pesos de encima, y compran lo que encuentran. Pero cuando les hacen pedidos a sus operadores, reciben como respuesta: los papeles están muy caros y hay riesgo de que haya una baja cuando lleguen los balances. Inmediatamente responden: Ok, no me compres cualquier cosa, pero buscá un lugar donde pueda meterme, no quiero ni dólares, ni euros, ni libras, ni yenes.

Con esa sensación de que las monedas perderán valor más temprano que tarde, y con rebrotes del Convid-19 en muchos países, los refugios clásicos enfrentan desafíos. El oro está firme, en máximos desde 2012, pero no parece tener la fuerza necesaria como para romper su techo y llegar a los US$ 2.000 por onza. Y la plata presiona el techo de casi cinco años: es un refugio olvidado, y espera su momento. Las criptomonedas asustan, por las advertencias de la Reserva Federal. Y muchas empresas prefieren llenarse de stock para cuando venga la actividad, de ahí que por ejemplo el cobre haya llegado a su valor más alto de lo que va de este año. Con todo ese marco, la plaza financiera argentina tuvo ayer un día tranquilo para el dólar, bonos sostenidos, a la espera de noticias por el canje, y las acciones locales volvieron a ganar precio, ya que en términos histórico están ciertamente por el piso.

En el exterior el dólar subió 0,3% contra el euro, 0,2% en Brasil y 0,1% en Japón, no cambió contra la libra y bajó 0,4% en México y achicó 1,2% en Chile. Y a nivel local siguen subiendo los dólares oficiales, pero los libres están en pausa, a la espera que se defina qué va a parar con la deuda y con la inflación.

Así, el dólar turista subió 3 centavos, hasta $95,59 y el oficial subió 2 centavos, hasta $73,53. El dólar blue no cambió: volvió a cerrar $128. El dólar mayorista subió 6 centavos, hasta $70,16. El Banco Central luego de perder US$ 20 millones de las reservas, se quedó con US$ 43.198 millones. El dólar MEP cayó $3,09, hasta $104,21. El contado con liquidación bajó $1,93, hasta $106,10. La brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 74% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 51,2%. Y, medidos en pesos, la libra subió 4 centavos hasta 78,72, el real bajó 2 centavos hasta 13,09 y el euro cedió 16 centavos hasta 78,72.

Los bonos están colocados en un verdadero sube y baja. Hoy el Ministerio de Economía realizará una nueva licitación para seguir roleando deuda: colocará Letras del Tesoro Nacional a descuento, ajustadas por CER y bonos ajustados por CER que otorgan una tasa de rendimiento de acuerdo con las políticas de deuda oportunamente comunicadas. La licitación de todos los instrumentos se realizará mediante indicación de precio. Y, mientras el ministro Martín Guzmán repite que “hay trabajo importante por hacer y distancia para cubrir en términos económicos y legales para resolver el tema de la deuda”, ayer el riesgo país volvió a subir 31 unidades, hasta 2.544 puntos básicos.

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