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Imagen corporal adolescente en la era de la inteligencia artificial

La insistencia de cambiar la apariencia con IA esconde en el fondo una crítica permanente al propio cuerpo.

24 junio de 2024

La obsesión de los adolescentes por el cuerpo perfecto es algo que preocupa a los padres. Si bien no es un tema nuevo, la proliferación de las redes sociales en la última década ha exacerbado esta presión. 

A través de las plataformas digitales, muchos de sus pares, como compañeros de escuela, amigos e influencers, muestran una belleza corporal inalcanzable, fomentando en los jóvenes una sensación de no estar a la altura de las expectativas sociales. 

En paralelo, la aparición de la IA ha agravado esta problemática. 

Diversas aplicaciones que dependen de esta tecnología pueden influir en la percepción de los adolescentes, contribuyendo a intensificar este fenómeno preocupante. La IA permite alterar las imágenes de distintas maneras, transformando a través de filtros o softwares rasgos faciales, tamaños corporales, texturas de piel y mucho más. Incluso, la tecnología avanzó de tal forma, que hasta puede crear una imagen totalmente inventada y que parezca real. 

"Este fenómeno mete de lleno a los jóvenes en una realidad ficticia. Sin pretenderlo, se están engañando a sí mismos y a los demás. Utilizar la inteligencia artificial para alterar la propia imagen y rasgos, provoca efectos colaterales graves a nivel individual y social. Estas acciones que nacen de la necesidad de ser valorados, no hacen más que perpetuar los estándares de belleza poco saludables. Al transformar su propia apariencia y la de los demás con herramientas de IA para alcanzar la belleza perfecta, se refuerza la idea de que solo ciertos tipos de cuerpos y características físicas son deseables o aceptables. Esto puede incrementar la presión tanto sobre ellos mismos como sobre otros para cumplir con estos modelos utópicos, lo que acarrea consecuencias negativas para la salud mental y emocional.  Además, podría conducir a una desconexión entre la imagen que muestran ante el mundo y su verdadera identidad, un hecho que genera desde baja autoestima hasta sentimientos de alienación o ausencia de conexión verdadera con los demás", explica Ignacio Martinez Idoyaga, experto en comportamiento adolescente en la era digital. 

Esta insistencia de cambiar la apariencia con IA esconde en el fondo una crítica permanente al propio cuerpo, algo que está lejos de lo saludable que es aceptarlo y quererlo tal cual es. Cuando los niños y adolescentes utilizan IA para estos fines, están buscando constantemente gustar a los demás, ser validados por el exterior.  

"Los jóvenes son particularmente sensibles a los mandatos sociales y, como consecuencia, suelen esforzarse por cumplir con los estándares impuestos. Esta presión conduce a altos niveles de estrés, depresión o ansiedad al compararse con imágenes alteradas. El constante bombardeo aumenta sus sentimientos de insuficiencia, ya que se ven inundados por mensajes que insinúan que necesitan modificar su apariencia para ser aceptados o alcanzar el éxito", agrega la coach ontológica Isabel Campos.

Modificar la imagen con inteligencia artificial también refleja una compleja interacción con las percepciones cambiantes sobre el uso de la tecnología en la sociedad. De acuerdo con una encuesta reciente, una amplia franja de encuestados (85%) está de acuerdo en que es importante enseñar a los niños cómo utilizar herramientas de inteligencia artificial para prepararlos para el mercado laboral del futuro. Dado que la mayoría de las personas ven de manera positiva el uso de la IA, quizás sea necesario generar conciencia entre los padres sobre los posibles riesgos asociados con su utilización.  

Ante esta realidad, la pregunta entonces es: ¿cómo podemos enseñar a los hijos a utilizarla de manera saludable? Aquí algunos consejos para que los padres puedan ayudar a los adolescentes a lidiar con la IA en la era de la imagen artificial.

  • Fomentar desde temprana edad de los hijos la aceptación de sí mismos, resaltando sus cualidades internas sobre las externas como por ejemplo su inteligencia y personalidad. Ayudarlos a conectarse con sus emociones y cultivar su amor propio, sin poner el acento en la apariencia física. En este sentido, es fundamental mantener un diálogo franco y abierto, para que los hijos se sientan libres de expresar sus preocupaciones y experiencias con las redes sociales, y en definitiva acompañarlos en este entorno que a veces se vuelve difícil. 
  • Educar a los niños en materia de realidad digital, enseñándoles a ser críticos con aquello que ven en las redes sociales. Ayudarlos a discernir entre belleza real e irreal y a detectar las imágenes editadas o retocadas con inteligencia artificial. Brindarles también apoyo para comprender mejor los riesgos asociados con la manipulación de imágenes mediante IA. A la vez es importante capacitar a los jóvenes en el uso responsable de la tecnología y la inteligencia artificial. De esta manera podrán tomar decisiones acertadas y utilizar estas nuevas herramientas de forma saludable. 
  • Transmitir a los hijos el mensaje de que todas las personas son diferentes y únicas, y que esta diversidad es lo que los hace especiales. Este concepto de inclusión es la mejor manera de educar a los hijos para contrarrestar las presiones sociales relacionadas con una belleza hegemónica e inalcanzable. Es importante celebrar y aceptar la diversidad de formas y tamaños corporales, en vez de centrarse en una perfección imposible de alcanzar que solo existe en el mundo digital retocado.  
  • Por otro lado, los padres deben predicar con el ejemplo, tanto en el uso responsable de la IA como en la aceptación de su propia realidad corporal. Esto implica evitar en lo posible las habituales autocríticas y comentarios negativos sobre el aspecto físico como "subí 5 kilos, qué obeso me veo últimamente". Siempre hay que recordar que los padres son modelos a seguir para los hijos.  

"La IA no es una enemiga sino una aliada para nuestros jóvenes. Lo importante es conocer sus límites. La forma en que utilizamos la IA y los valores que enseñamos a los jóvenes desempeñarán un papel importante en la reducción de los impactos negativos. Para eso los padres deben estar informados, leer mucho sobre el tema y estar atentos a las nuevas herramientas que van surgiendo", concluye Ignacio Martinez Idoyaga, experto en comportamiento adolescente en la era digital.

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