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Así se construyó la victoria de Javier Milei

El milagro que hubiese significado que gane un candidato que además es ministro de Economía en un país que marcha a tener una inflación del 180% no se produjo.

Así se construyó la victoria de Javier Milei
19 noviembre de 2023

Javier Milei logró un impacto con su mensaje anticasta y llegó a un triunfo que parecía improbable unos meses atrás. Tres gobiernos consecutivos desde 2011 hasta 2023 dejaron como saldo mayor inflación, menos salario, más pobreza y menos actividad económica: semejante combo no podía generar sino un candidato disruptivo.

De todas maneras, el candidato libertario superó todas las expectativas. Las encuestas lo ubicaban tercero en las primarias, pero las ganó y fue la primera gran sorpresa de al año electoral. A partir de ese resultado se descontaba que Milei formaría parte de un eventual balotaje. Más aún: entre los libertarios no eran pocos los que apostaban por un triunfo en la primera vuelta.

Pero en esa instancia Milei no obtuvo los resultados esperados y Sergio Massa se alzó con un amplio triunfo.  

En ese contexto de debilidad que preanunciaba un derrota en el balotaje, llegó el rescate de Mauricio Macri.  

El apoyo del PRO obligó a Milei a moderar sus posiciones más radicalizadas y muchos sectores dejaran de considerar que su triunfo implicaba dar un salto al vacío.  El PRO le aportaría  cuadros con experiencia y un conjunto importante de legisladores. Y a partir de ahora un sector de la sociedad verá a Macri como el dique de contención frente a las medidas más radicalizadas de Milei.  

Pero más allá de las estrategias políticas, la explicación del resultado está en la mala performance de la economía. 

El milagro que hubiese significado que gane un candidato que además es ministro de Economía en un país que marcha a tener una inflación del 180% no se produjo.   

Los otros recorridos 

La falta de resultados del gobierno de Alberto Fernández llevó al triunfo de Juntos por el Cambio en las elecciones legislativas de 2021. Todo indicaba que volvería al poder en 2023. Se anticipaba un clásico de la política universal: ante el fracaso de un partido en el Gobierno sería reemplazado  por la principal fuerza de la oposición.  

Por lo tanto el próximo turno presidencial sería de JxC con Horacio Rodríguez Larreta al frente. Ese era el escenario, a principios de año. Pero pasaron cosas.  

Las peleas internas no ayudaron aunque se comprobó que había diferencias políticas reales  entre los distintos sectores de la coalición como quedó en claro en las primarias y que no se trataba de una cuestión de caprichos personales.

Patricia Bullrich hizo una campaña polarizante que fue eficaz para las primarias, pero contraproducente para las generales. Por eso ganó bien las primeras y perdió mal las segundas.   

Luego de las primarias, el oficialismo quedó en una posición de debilidad. Sin embargo, logró una gran recuperación. Massa pasó del 22% a 37% en la primera vuelta. Quedó claro que, con su desembarco en el Mecon en julio de 2022, el Gobierno no solo designaba a un ministro sino que también podría encontrar un candidato competitivo que no tenía en ese momento.

Los resultados económicos de Massa no fueron los esperados, pero se sostuvo con el contrafáctico instalando la idea de que sin su presencia la situación hubiese sido peor.

Jugó con la imagen de que se hizo cargo cuando no había otra persona a la altura de ese desafío. La falta de competidores reales dentro del oficialismo consolidó a su candidatura. Las pocas  expectativas que generaba JxC y la etapa más extremista del discurso de Milei lo mantuvieron competitivo a pesar de la elevada tasa de inflación y el dólar.

Pero la decisión de la mayoría de la sociedad de ponerle final a una gestión frustrante se impuso por sobre cualquier otra consideración. 

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