El dólar blue bajó

Fiesta en la Bolsa: el Merval volvió al nivel pre pandemia

El índice Merval saltó casi 3% y volvió al nivel que tenía en febrero de 2020 antes de la pandemia

El Gobierno logró frenar al paralelo y las acciones argentinas alcanzaron el niv
Luis Varela Luis Varela 26-10-2021
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En la recorrida del espinel de operadores que se realiza al cierre de cada jornada, intentando averiguar qué pasó con la entraña de los negocios, sobresalió ayer una alegría inusitada: del otro lado del zoom se veían sonrisas de oreja a oreja y gente bastante entusiasmada. "¿Qué pasa que hay tanto festejo?", fue la pregunta. Y la respuesta vino desde los pies: "Estamos un poco picaditos, no hubo vuelta olímpica, pero nos acabamos de tomar un buen Malbec".  

El brindis de los operadores bursátiles obedeció a que el día de ayer fue ciertamente redondo para las acciones argentinas. Con uso de bonos, y sin perder reservas, el Gobierno logró frenar la estampida que vinieron mostrando hasta el viernes todos los dólares libres, y junto con eso los bonos siguieron fuera de juego, pero los papeles privados argentinos volvieron a brincar, tanto en Buenos Aires como en Nueva York, y lo más distintivo del caso es que el índice Merval llegó ayer a un récord histórico en pesos, pero -lo que lo convierte en más importante- recuperó el nivel que tenía antes del inicio de la pandemia. 

Efectivamente, por la debilidad con la que arrancó el Gobierno de Alberto Fernández, la llegada del Covid a Argentina y la aplicación de la segunda cuarentena más larga del mundo, hicieron que el índice Merval (que mide los papeles líderes de la Bolsa porteña) se desplomara en apenas un mes de US$ 540 a US$ 250, con un doloroso derrumbe del 53%, cayendo en un pozo del que muy trabajosamente los precios fueron saliendo. Y la mejora tuvo tal magnitud que ayer llegó a US$ 461, por lo que el que compró en aquel abismo se alzó con una impresionante utilidad del 85% en dólares en apenas un año y medio. 

Las explicaciones  

Con el dólar frenado, con los bonos sin ninguna reacción y con el riesgo país en el cielo (1.667 puntos básicos, ocho veces más que el riesgo de los países vecinos), llegó inmediatamente en el zoom la pregunta obligada: ¿Si la ganancia fue tanta, por qué apenas un Malbec y no una vuelta olímpica? Y al unísono cuatro operadores contestaron respuestas similares. "Sabemos que esto se vive a puro cebador, que es inflador electoral, que no dura, ya lo vivimos otras veces, se va a desinflar, el desafío que tenemos por delante es cuándo desensillar y cuándo volver a montarnos". 

El análisis de los hombres de la Bolsa recordó con precisión la experiencia que hubo en 2013 o en 2017, cuando sin ningún sustento de fondo Argentina estuvo a punto de entrar por ejemplo al exclusivo club mundial de trece  países que venden más de un millón de autos al año: en 2013 se repartió dinero sin fin, como ahora, y en 2017 se pensaba que había un administrador que pondría la casa en orden, pero los dos momentos se esfumaron, y de un millón de unidades volvimos a caer, casi indefinidamente, con empresas que se van, y con inversiones que desaparecen. 

En los hechos, los operadores bursátiles saben que el Gobierno hace en este momento un esfuerzo increíble, ya que se heredarán a sí mismos, postergando el ajuste de tarifas, atrasando al dólar, llenando al país de pesos, generando una inflación incendiaria, y ahora 500 horas antes de las urnas plantean un congelamiento de precios que las empresas de EE.UU. de avisaron al Gobierno que esta decisión “es una bomba de tiempo que hará eclosión”. 

La inflación y el dólar  

En los últimos doce meses la inflación acumulada es del 52,7% y el aumento del dólar mayorista es del 27,1%, por lo que el tipo de cambio de comercio exterior tiene un atraso de más de 25 puntos. Y algo similar ocurre con las tarifas de los servicios públicos. Y ahora que está por llegar un aumento del GNC, las petroleras que venden naftas en el mercado local avisan que el barril criollo no podrá mantenerse y que ni bien se vote los surtidores deberán tener un aumento, gradual o todo junto, de por lo menos 35% en dólares. 

Sin excepción, mientras el ministro Martín Guzmán repite una y otra vez que después de la elección no habrá ninguna devaluación mayor al crawling peg actual, los especialistas de la City descuentan que una vez que los votos estén dentro de las urnas el Gobierno tomará decisiones inmediatas empezará otro partido, y que muchos de los valores actuales sufrirán una corrección. 

A eso se suma, además, la chacarera de amenazas que realiza el titular de la Fed, Jerome Powell, que todos los días avisa que en poco tiempo achicará los estímulos en Wall Street, para que los inversores sepan a qué atenerse, pero nadie se baja, y ayer la Bolsa de Nueva York volvió a subir y eso fue coronado con ADR argentinos que subieron en bloque, con alzas de hasta el 5,5%. 

Faltan trece ruedas para las elecciones legislativas y probablemente también trece ruedas para que la Fed achique en US$ 15.000 millones la compra diaria que hace de bonos del Tesoro y de papeles hipotecarios. Eso, supuestamente, cortará esta cadena de felicidad, pero por ahora la música sigue sonando y la ambición de los especuladores hace que día a día se mantengan arriba de los papeles: sólo los muy hábiles sabrán salir a tiempo. 

Pero más allá de este Merval de prepandemia, el gran alivio que tuvo el Gobierno tuvo que ver con un freno en el valor del dólar. El viernes las cotizaciones de los billetes libres habían cerrado en aceleración y para ayer había bastantes temores. Pero, con intervención a través de bonos, y sin quemar reservas, el Banco Central logró mantener a casi todo en caja. El blue y los dólares bancarios fueron frenados; el único que siguió desobedeciendo fue el Senebi (que se opera a través de ADR, Cedears o criptomonedas) que sigue muy caliente en la zona de los $200. 

El dólar en el mundo 

Sin demasiadas malas noticias, el mercado cambiario mundial estuvo empatado. En el exterior el dólar subió 0,3% contra el euro, 0,2% contra el yen y 0,1% en México, pero bajó 0,1% contra la libra, cedió 1% en Chile y cayó 1,6% en Brasil. Mientras que en Argentina el ancla siguió funcionando: con las tasas de interés inalteradas hubo una suba de 17 centavos para el dólar turista, hasta $173,32. También se anotó un alza de 10 centavos para el dólar oficial, hasta $105,04. Y, lo más importante para el oficialismo, hubo una baja de $1 para el dólar blue hasta $194. El dólar mayorista subió 9 centavos hasta $99,48 (con el BCRA sumando otros US$ 21 millones a las reservas hasta  US$ 43.057 millones de dólares). Mientras que el dólar Senebi saltó $2,87 hasta $200. El dólar MEP bajó 37 centavos hasta $179,23 y el contado con liquidación cerró sin cambios a $181,46, y con eso, la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 84,7% y la del CCL y el mayorista fue del 82,4%. Y, medidos en pesos, la libra subió 16 centavos hasta $136,94, el euro bajó 24 centavos hasta $115,51 y el real bajó 34 centavos hasta $17,93. 

Pero lejos de este aplacamiento cambiario y de las sonrisas en la Bolsa, los bonos volvieron a bajar 0,3%, con el riesgo país inflamado en 1.667 puntos básicos. Y lo más complicado por ese costado del mercado tiene que ver con una información del ministro de Economía, que volvió a anunciar que colocará más deuda este miércoles. Y como un cúmulo de inversores quiere salirse del peso, porque todos están convencidos de que habrá una devaluación después del 14, Guzmán se ve obligado a hacer algo que dijo que no le gusta hacer: colocará un tipo de deuda atada a la inflación, pero sobre todo al tipo de cambio, lo cual hipoteca el futuro de manera peligrosa, comprometiendo los dos años que vienen para el gobierno de Fernández. 

Más colocaciones 

Pensando en mantener como sea el dólar blue a menos de 200 pesos, por lo menos hasta la elección, Guzmán sale a colocar mañana siete papeles, dos para los denominados formadores de mercado y cinco para los inversores en general: serán Ledes, Lelites, Boncer y sobre todo un bono atado al dólar.  

Puntualmente, para formadores de mercado (manos amigas a las que se les otorgan otros beneficios) se les ofrecerá una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 28 de febrero de 2022 (s28f2 - reapertura) y una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de marzo de 2022 (nueva). Mientras que para inversores comunes colocará una letra de liquidez del Tesoro en pesos a descuento con vencimiento 23 de noviembre de 2021 (nueva) (solamente para fondos comunes de inversión); un bono del Tesoro nacional en pesos ajustado por CER 1,30% vencimiento 20 de septiembre de 2022 (t2x2 - reapertura); un bono del Tesoro vinculado al dólar estadounidense 0,20% vencimiento 30 de noviembre de 2022 (t2v2d - reapertura); un bono del Tesoro en pesos ajustado por CER 1,4% vencimiento 25 de marzo de 2023 (tx23 - reapertura) y un bono del Tesoro vinculado al dólar estadounidense 0,30% vencimiento 28 de abril de 2023 (tv23d - reapertura). 

Empresas con reclamos 

Todo esto se dio mientras comenzaba el control de precios, con inspecciones, con protestas de empresarios, mientras al mismo tiempo compañías como Loma Negra o Sancor discutían en el Ministerio de Trabajo algún tipo de acuerdo para poder seguir operando. Una es la casi única oferente de cemento y la otra es una gran oferente de leche, y los dos casos reflejan el caos empresario en el que ha caído el país por una sucesión de medidas económicas que son absolutamente criticadas por todo el espinel de expertos.  

Esta foto de pausa que tuvo ayer Argentina se redondeó con un día en el que la Bolsa de Nueva York tuvo una suba promedio del 0,5%, impulsada fundamentalmente por la automotriz Tesla, que subió casi 13% en un solo día luego de hacer un acuerdo con la rentadora de autos Hertz para venderle 100.000 unidades eléctricas, en una movida que hizo que el petróleo doblara en "U", había arrancado el día muy firme 0,5% arriba y terminó bajando 0,6%, con muchos analistas recalculando. 

En realidad todos los fondos de inversión están con el joystick en la mano. Están convencidos de que Powell cortará el chorro de dólares ya que la inflación en EE.UU. es ciertamente muy alta. Por lo que mientras el dólar salió empatado en su relación con otras monedas, se debilitó contra los metales preciosos, ya que hubo una suba del 0,5% para las onzas de oro y plata, con el metal amarillo volviendo a cotizar por encima de los 1.800 dólares por onza. 

La lluvia de dólares que se mantiene, permitió que ayer los metales básicos volvieran al alza. Y también hubo mejoras para los granos en Chicago, aunque el panel de cotizaciones no fue todo para arriba en Rosario, donde la soja aguantó, pero el trigo y el maíz perdieron precio. Y lo que hizo que muchos inversores jóvenes volvieran a respirar fue l curso del bitcoin. La criptomoneda más famosa había bajado de US$ 67.000 a US$ 59.000, pero ayer volvió a los US$ 63.000, lo cual seguramente hizo que muchos del clan de criptoadictos también descorcharan algún vinito. 
 

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