Finalmente, y tal como se esperaba desde la semana pasada, la Argentina se quedó en la "C". MSCI (que no tiene nada quer ver con Morgan Stanley) decidió mantener a la Argentina como mercado "standalone", una especie de categoría "paria". De esta manera, la compañía decidió que no habrá inicio de consulta para reclasificar al país como mercado de "frontera" o mercado emergente. De esta manera, el mercado de acciones argentinas se pierde la recepción de US$ 4.500 millones que, según Morgan Stanley, los fondos que siguen los índices bursátiles habrían debido volcar en forma automática.
Los puntos principales del informe de MSCI de la semana pasada en los que se detectaron falencias fueron: igualdad de derechos para los inversores extranjeros ("la información relacionada con la empresa no siempre está disponible en inglés"), nivel de restricción del flujo de capital ("si bien la flexibilización de los controles de capital en abril de 2025 permitió a los inversores extranjeros repatriar las ganancias obtenidas de inversiones en acciones, esto sigue sujeto a condiciones documentales"). Además, las ganancias anteriores siguen sujetas a restricciones y no pueden repatriarse libremente.
También hablaron del nivel de liberalización del mercado de divisas: "Existen restricciones en el mercado de divisas nacional (por ejemplo, las transacciones de divisas deben estar vinculadas a transacciones de valores)". Esto significa que los inversores no pueden comprar dólares libremente por las restricciones cruzadas y tienen que ir al mercado del dólar Contado Con Liquidación. "Las transacciones extrabursátiles están permitidas con restricciones", agregan.
Finalmente hablan de la estabilidad del marco institucional: "Ha habido casos de intervenciones gubernamentales que han puesto en entredicho la estabilidad de la economía de libre mercado, incluso con respecto a las actividades de inversión de inversores extranjeros".
"Será la próxima. Se irán los manija que pensaban que sí. A no asustar, no pasa nada. Unas caiditas nomás", dijo Fernando Marull, director de FMyA. "Con cepo no hay paraíso", agregó Matías Cattaruzzi, analista de acciones de Adcap Grupo Financiero.
El MSCI reconoció que la flexibilización parcial (como la repatriación de fondos que se habilitó para ciertos flujos de acciones) es un avance, pero remarcó que las restricciones cambiarias generales y los controles de capitales siguen activos. Para los estándares de MSCI, un mercado no puede calificar como Emergente o de Frontera si los inversores internacionales enfrentan condiciones documentales o trabas operativas para mover divisas libremente.
Aunque el reporte técnico destaca el orden fiscal de los últimos meses y la fuerte compresión del riesgo país, MSCI dejó en claro que prefiere evaluar la sostenibilidad del nuevo esquema económico una vez que se levanten por completo los controles de cambio de forma definitiva.
Más allá de eso, el atractivo de los papeles argentinos sigue intacto a pesar de que el MSCI mantenga al país en una categoría paria. "La renta variable argentina está fuertemente orientada al petróleo y la energía, sectores que se han beneficiado tanto de la narrativa macroeconómica como de las revisiones de ganancias. Menores riesgos políticos y una mayor diversificación del crecimiento de las ganancias y la inversión en energía serían catalizadores clave para la renta variable argentina", sostiene el gigante de Wall Street.