Después del aumento de las naftas, se vienen los impuestos

24-01-2017
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La localidad de Campana aprobó recientemente la implementación de la Tasa Vial sobre las naftas, un impuesto que generó desde siempre controversias en el sector de combustibles. Asimismo, la carga sigue existiendo en Escobar ?municipio vecino de Pilar, donde el tributo se dejó de cobrar con la asunción de Nicolás Ducoté? y alertan sobre una caída de ventas como consecuencia. Ante esto, se actualiza el debate de la carga tributaria que pesa sobre los combustibles y que alcanza a explicar cerca de la mitad de su precio final en surtidores.

“Sobre este tema nosotros ya hemos manifestado que estamos abiertamente en contra. Es una sobrecarga que se le pone al precio del producto que no tiene nada que ver con la actividad. Si tuviera algún tipo de relación con nuestra actividad podría tener algún tipo de justificativo, pero esos fondos no son utilizados para ninguna actividad relacionada con el combustible. Es una manera a través de la cual distintos intendentes quieren echar mano a una caja para hacerse de más fondos”, sostuvo Carlos Gold, secretario general de la Confederación de Empresarios del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), ante la consulta de El Economista. Además, añade, “hoy el precio del combustible no admite un mayor ajuste al menos por los próximos tiempos”.

La Tasa Vial tuvo su origen en 2011, cuando en Córdoba el ex gobernador Juan Manuel de la Sota ideó esa medida para incrementar su recaudación ante la merma de fondos del Estado Nacional que por ese momento encabezaba Cristina Fernández. Sin embargo, ya desde entonces comenzaron los reclamos en el sector, que alertaron sobre una intromisión por parte de intendentes y gobernadores en el precio final de venta de los combustibles, con su consecuente efecto negativo sobre la demanda. A mediados del año pasado, la Corte Suprema de la Nación se encaminaba a declarar el impuesto como inconstitucional, aunque finalmente no se expidió, dado que ya había sido quitado por el gobierno provincial.

En este marco, Gold manifestó estar “esperanzado” con la posición del ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, que el año pasado se mostró “favorable” a la idea de poner en debate la carga impositiva que pesa sobre las naftas. “El año pasado en una charla con el ministro habíamos avanzado sobre este tema y me comentó que la idea es incluir la revisión de la carga impositiva del combustible dentro de la reforma que tiene por objetivo revisar en general la cuestión impositiva”, especificó el líder de los expendedores.

Según un análisis de CECHA llevado a cabo en octubre pasado, los impuestos explicaban 43% del precio final de la nafta en surtidores y un porcentaje levemente menor, de 37%, en el gas-oil. Ante ese panorama, la propuesta de la cámara de expendores pasa por que las alícuotas de los impuestos varíen según el precio del crudo (materia prima de los combustibles) de manera contracíclica. “Los impuestos tienen que funcionar como amortiguador, tienen que tener una relación directa con el precio del crudo. Es decir, si el crudo sube, lo que podría implicar un aumento en el precio del combustible, tener como contrabalance una disminución impositiva. No como es hoy, que es directamente proporcional: cuando el combustible baja, los impuestos siguen iguales y si sube, también suben los impuestos”, explicó.

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