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En 2022

Tres riesgos para sostener la recuperación de la economía

El principal desafío del Gobierno en 2022 será sostener la importante recuperación que se dio en 2021: tiene 3 riesgos por delante

Alberto Fernández y Martín Guzmán
Alberto Fernández y Martín Guzmán
Agustín Maza Agustín Maza 12-01-2022
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El principal desafío del Gobierno en 2022 será sostener la importante recuperación que se dio en 2021 luego de dos años consecutivos en recesión y el impacto que significó la pandemia. Los últimos datos disponibles ubican a la actividad económica casi en niveles de diciembre de 2019. 

En el horizonte aparecen, en principio, tres interrogantes que amenazan la continuidad de ese proceso: el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el aumento de los casos por el recrudecimiento de la pandemia y un contexto global menos amigable que el del año pasado. La sequía es otro factor de gravitancia macroeconómica que amerita monitoreo.

Los datos que maneja el Ministerio de Economía dan cuenta de que el PIB en 2021 creció 10%, luego de desplomarse 9,9% durante 2020. Esos datos van en línea con las estimaciones privadas preliminares e inclusive con las últimas que realizó el Banco Mundial. Las diferencias, en tanto, se encuentran respecto al corriente año. 

El Palacio de Hacienda habla de, por lo menos, 4% y las consultoras privadas arriesgan porcentajes más bajos que condicen con el arrastre que dejó el año pasado. Por su parte, el Banco Mundial proyectó una desaceleración hasta 2,6%. 

  1. FMI 

El primer interrogante sobre el futuro es cómo será, si es que finalmente puede cerrarse antes de marzo, el programa para refinanciar la deuda de US$ 45.000 millones que otorgó el FMI entre 2018 y 2019. 

La posibilidad de no llegar a un entendimiento parecería no ser la opción más deseada por las partes. El organismo pide un ajuste fiscal rápido para que el equilibrio fiscal llegue a más tardar en 2024, mientras que la postura de Argentina señala la necesidad de un “gradualismo” para sostener la recuperación. La intención del FMI resulta clara: una economía que no crezca tanto no demanda más dólares que deberían ser utilizados para el pago de los compromisos asumidos.

 Para tener en cuenta, sólo en el primer trimestre, Argentina deberá afrontar pagos al FMI por US$ 3.976 millones entre capital e intereses. Las reservas del BCRA no alcanzan para afrontar esa demanda. “El problema con el FMI no es de pago, si no de mostrar un programa creíble que permita reprogramar los vencimientos, lo mismo se necesita para crédito privado. Así funciona en todos los países del mundo”, sostuvo ante El Economista el director de Invenómica, Pablo Besmedrisnik. 

El economista afirmó que la deuda es el principal problema que va a enfrentar la economía argentina para sostener su recuperación. “Es triste que necesitemos que un organismo multilateral nos venga a decir que debemos tener un programa a largo plazo para mejorar nuestras condiciones financieras y sociales”, apuntó Besmedrisnik. 

2. Suba de contagios 

Por otro lado, los recuerdos del confinamiento de 2020 pesan sobre una economía que busca alimentar su recuperación. Además, desde 2011 que no hay un crecimiento real y los vaivenes derivaron en un estancamiento neto. Otro peligro resultan los límites que pueden llegar a imponer la situación sanitaria. 

Ayer, el Ministerio de Salud reportó 134.439 nuevos casos, lo que representa la cifra récord desde el inicio de la pandemia. Sin embargo, las camas de terapia intensiva no están tan demandadas como en la segunda ola y para la cartera sanitaria ese será el dato clave a tener en cuenta porque una gran parte de los contagiados tienen cuadros leves debido a la vacunación. 

De todas formas, los impactos se hacen sentir. Los positivos y sus contactos estrechos generan falta de personal en muchas actividades económicas, frenando así el normal funcionamiento de las empresas. 

Por caso, algunas industrias tuvieron que parar líneas de producción por falta de personal y también están afectadas las entregas desde las plantas hacia los clientes porque el impacto llega a la logística de las compañías. 

Así lo explicó ante El Economista el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja. La industria fue uno de los puntales de la recuperación económica de 2021 y un freno puede generar un impacto en toda la economía.

Sin embargo, las autoridades sanitarias explican que la curva de contagios no preocupa por la baja mortalidad e internaciones que está generando y proyectan que el descenso será “más rápido” que en olas anteriores. 

“De acuerdo a una encuesta realizada a más de 200 industrias, tanto empresas grandes como pymes, el promedio del ausentismo laboral por temas vinculados a Covid-19 y contactos estrechos era de 12,5%, pero en algunos casos esa cifra se duplica o hasta cuadruplica respecto a las faltas que suele haber en esta época por vacaciones”, comentó el dirigente industrial y agregó: “El 48% de las empresas manifiesta que su principal preocupación son los contactos estrechos”.

Esa situación fue escuchada por el Gobierno y se manifestó en la decisión que tomó en esa dirección ayer el Consejo Federal de Salud (Cofesa), aunque las jurisdicciones son quienes deberán decidir su implementación. Otro pedido tiene que ver con la realización de autotest en las fábricas. 

La última resolución de Salud los habilitó para las farmacias, pero la UIA pide poder realizarlos en los lugares de trabajo para “facilitar las cosas”, en palabras de Funes de Rioja. 

3. Contexto internacional 

En cuanto al contexto internacional, el freno más rápido a la compra de activos y la decisión de subir la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos presentarán un desafío para los países emergentes y, en particular, para Argentina. Mientras tanto, la inflación internacional jugará su papel en el mercado local. Así lo consignaron los autores Stephan Danninger, Kenneth Kang y Hélène Poirson en el blog del FMI, donde marcan que la nueva variante Omicron ha generado más inquietudes de que presiones del lado de la oferta inciden sobre la inflación. "La Reserva Federal ha indicado que la evolución de la inflación es un factor clave de su decisión el mes pasado de frenar más pronto las compras de activos", agregan. 

"Los precios están aumentando al ritmo más rápido registrado en casi cuatro décadas, y la escasez de oferta de mano de obra está elevando los salarios", a los que suman Omicron y las decisiones de la Fed. 

Además, los mercados emergentes también están enfrentando una inflación elevada y niveles de deuda pública considerablemente más altos, situación que en nuestro país ya se daba antes de la llegada del Covid-19

"Las repercusiones del endurecimiento de la política de la Reserva Federal podrían ser más severas en los países vulnerables", alertó en ese sentido el organismo. Argentina es, frente a este escenario, un país vulnerable.


 

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