El Economista - 70 años
Versión digital

jue 13 Jun

BUE 23°C
Quiebre

Silicon Valley Bank, el sistema financiero cambia para siempre

En un comunicado histórico, la Fed, el Tesoro y la FDIC informaron que todos los depositantes serían rescatados.

Silicon Valley Bank, el sistema financiero cambia para siempre

Ayer explicamos cómo fue la "novela" que se vivió durante el fin de semana en USDC luego de la caída en desgracia del banco Silicon Valley Bank (SVB), donde tenía parte de sus depósitos. Es una gran oportunidad ahora para revisar la otra novela, la del SVB, que puede cambiar el sistema financiero para siempre.

Como saben quienes leyeron la columna de ayer, el SVB cayó el viernes pasado. Antes que nada aclaremos, su caída no tuvo nada que ver con el "bear market" crypto y fue un tema que yo definiría más como de "liquidez". Veamos: el SVB es conocido como "el banco de las startups". Notemos que está localizado en Silicon Valley de donde surgen muchas de ellas. Unas 65.000 startups aproximadamente tenían sus depósitos ahí. Otras compañías tech super relevantes como AirBnB, Uber o LinkedIn también.

En general se suele pensar que los bancos quiebran porque hicieron préstamos que no pueden cobrar pero este no sería el caso. Vamos a los datos. El monto de depósitos de la entidad era de US$ 165 B (miles de millones de dólares): US$ 39 B (24%) estaban en cash o similares y US$ 91 B (55%) en bonos del Tesoro. 

Por otro lado, tenía préstamos hechos por US$ 74 B (45%). 

Si descontamos por el valor actual de aquellos activos, el total de cobertura real era de 108%. Como dije, no sería un tema de solvencia si no de liquidez.

¿Cómo se generó la hecatombe? Como dije SVB era "el banco" de las startups. Estas, con las tasas cercanas a cero de los últimos años, recibieron amplios fondos de inversionistas que no contaban con opciones para obtener rendimientos interesantes. Los mismos eran invertidos por el banco, principalmente en bonos del gobierno, a tasa "libre de riesgo". 

Claro, el problema llegó cuando en Estados Unidos apareció la inflación, la Fed subió las tasas y los inversionistas dejaron de fondear a las startups. Estas se convirtieron en máquinas de perder plata que drenaban los activos líquidos del SVB. Para acceder a liquidez, al banco no le quedó otra que deshacerse de algunos bonos a precios menores a los que los había comprado (si se mantienen hasta su vencimiento sobraban para cubrir los depósitos). 

Eso generó pérdidas que llevaron al banco a estar en situación de quiebra. Al SVB le pegó la doble Nelson de la suba de tasas; las startups perdieron fondeo y los bonos cayeron de precio. 

La pregunta del millón es si había que salvar al banco o no. Un rumor que surgió fue que Elon Musk podría comprarlo y convertirlo en un banco digital. De hecho, el flamante dueño de Twitter comentó en esta red que estaba "abierto a la idea".  Esa hubiera sido una buena forma de solucionar el problema.

De todos modos el problema siguió sobre la mesa. Pensemos que aproximadamente la mitad de las startups en EE.UU. tienen sus depósitos en el SVB y que aproximadamente el 93% de los depósitos (unos US$ 150 B) no estaban asegurados. Es cierto, eso no sería la pérdida real porque los bonos y los préstamos que el banco tiene en cartera se pueden vender a pérdida. De hecho, en un debate que tuvimos el finde con los mayores referentes del tema (al menos en la red del pajarito).

David Andolfatto, quien fuera Senior VP de la Fed de Saint Louis, me respondió que a lo sumo los depositantes perderían "unos pocos pennies". Habría que ver cómo impactarían esos pocos pennies en la economía real luego del efecto dominó.

Ya el domingo, la FDIC, el organismo que respalda los depósitos bancarios hasta los US$ 250.000 anunció a los clientes del SVB que tenían sus fondos a disposición. El problema estaba, entonces, para aquellos que necesitaran más que ese dinero para funcionar en el corto plazo (o para hacer alguna inversión o compra grande, claro).

¿Qué hacer? ¿Dejar que los depositantes pierdan esos pocos pennies? ¿Para qué?

En mi opinión en estos casos quienes deberían "pagar" son los accionistas y los reguladores. Algunos dicen que también los gerentes del banco. Tal vez, aunque recordemos que no se timbearon la plata si no que invirtieron en bonos del Tesoro, el activo más líquido y seguro del mundo. Es verdad, tal vez pusieron los huevos en una misma canasta, la de las startups, y eso los hace responsables.

Eso sí, el que parece que no debería zafar es el CEO del banco, Greg Becker. Según Bloomberg, habría vendido US$ 3,6 millones en acciones de la compañía unos días antes de que se conocieran las noticias. La misma cayó de US$ 268 a US$ 165 en pocos minutos.

Finalmente, a eso de las 19, hora de Argentina, el Tesoro, la Fed y la FDIC publicaron un comunicado conjunto en donde informaron que todos los depositantes serían respaldados, nadie perdería sus fondos. Es probablemente un momento histórico, que cambia para siempre el sistema financiero internacional. Algunos se preguntan si USDC no se habrá convertido efectivamente en una CBDC

Si siempre dijimos que este cripto dólar era una buena alternativa para tener los ahorros, ahora lo es mucho más.

En esta nota

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés