Washington logra alejar a Bruselas de Pekín

18 de mayo, 2021

Washington logra alejar a Bruselas de Pekín

Estados Unidos y la Unión Europea acordaron una “tregua parcial” en su disputa por los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump a los metales, buscando aliarse contra los abusos comerciales chinos.

Ayer, la Comisión Europea anunció que suspendió el aumento planificado de aranceles a modo de represalia, pautado para junio, contra motos, whiskies y otros productos estadounidenses.

En una declaración conjunta, ambas partes dijeron que podrían promover altos estándares, abordar preocupaciones compartidas “y pedir cuentas a países como China que apoyan políticas que distorsionan el comercio”.

En junio, el presidente Joe Biden visitará Bruselas. Por ello, intentando enviar un mensaje a sus socios norteamericanos, la UE decidió congelar dichos aranceles. Sin embargo, Bernd Lange, jefe del Comité de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, dijo que Biden necesitaba demostrar un “compromiso tangible de corresponder al gesto de la UE porque, de lo contrario, los aumentos arancelarios estarían justificados”.

En 2018, Trump le impuso al bloque europeo aranceles del 25% sobre el acero y del 10% sobre el aluminio por motivos de seguridad nacional. Por su parte, el Viejo Continente negó dicha acusación y respondió imponiendo sus propios aranceles, por 2.800 millones de euros, a diversos productos del primero.

Según las autoridades europeas, los aranceles impuestos a sus exportaciones de metales fueron por 6.400 millones de euros y por ello, “reequilibrarían” los 3.600 millones de euros restantes después de tres años, los cuales se cumplirán en los próximos días.

Respecto a su intención de hacer que China rinda cuentas, hay que destacar que, desde su llegada a la Casa Blanca, Biden buscó mejorar la relación de su país con sus históricos socios europeos. Intentando sumar un aliado en su cruzada global contra China, el líder demócrata ha insistido en que los países occidentales deben enfrentar en conjunto los abusos autoritarios de Pekín.

Esto último se vio reflejado en las sanciones en bloque que EE.UU., el Reino Unido, Canadá y la UE le impusieron a diversas entidades y dirigentes chinos por sus constantes abusos autoritarios en la región de Xinjiang. Tras la decisión occidental, el Partido Comunista decidió responder sancionando a varios eurodiputados.

Esta decisión repercutió directamente en un asunto que incomoda a Biden: el acuerdo de inversiones entre la UE y China. El ya mencionado Lange anunció que el pacto de inversiones “está congelado, y así seguirá durante un tiempo”, ya que el ambiente no es propicio y no puede separarse la política comercial de las sanciones chinas.

Respaldado principalmente por Alemania, mayor socio comercial de China en la UE, es poco probable que el pacto entre en vigencia a la brevedad, ya que Angela Merkel abandonará el poder este año. Se trata de una victoria de Biden.