Otra vez sobre Donald Trump

25 de agosto, 2020

Por Alberto Benegas Lynch (h) Doctor en Economía

Estados Unidos, el otrora baluarte del mundo libre, viene declinando de modo alarmante de un tiempo a esta parte respecto a los extraordinarios valores y principios de los padres fundadores. Esto lo consigné en mi libro “Estados Unidos contra Estados Unidos” originalmente publicado por el Fondo de Cultura Económica donde abarco temas institucionales, económicos y culturales de muy diversa naturaleza.

En estos momentos, ese gran país está en una encrucijada pues el actual morador de la Casa Blanca ha incrementado sideralmente el gasto público, el déficit y la deuda gubernamental con lo que ha engrosado notablemente el Leviatán a contracorriente de lo estipulado por los antedichos padres fundadores y buena parte de la tradición estadounidense, tal como entre otros explica David Stockman, el exDirector de Presupuesto de Ronald Reagan

La encrucijada radica en que en las próximas elecciones se escuda en el Partido Demócrata una peligrosa izquierda que promete inflar aún más el aparato estatal elefantiásico. Quedan, eso sí del lado del activo, numerosas instituciones de gran valía que trabajan denodadamente para explicar y difundir las bases de la sociedad abierta. Las reservas morales en Estados Unidos son afortunadamente enormes pero se enfrentan electoralmente al problema que apuntamos con preocupación pues cualquier resbalón en esa nación afecta de modo crucial al mundo libre. Nunca es tarde para revertir lo que viene ocurriendo y no hay nada inexorable en la historia.

Se han desengañado con esta administración, desde encumbrados empresarios que por esos motivos han renunciado al consejo asesor empresario, a historiadores de renombre, inclusive su propio biógrafo, a senadores de su propio partido, a periodistas de muy diversos medios orales y escritos. Se han referido a sus modales del todo impropios para la Presidencia, a sus berrinches con la prensa al pretender echar de la Casa Blanca a críticos como si el inmueble le perteneciera, sus exabruptos respecto a jueces que emiten fallos en su contra, sus ofensas y “guerras comerciales” con gobernantes de países tradicionalmente aliados de Estados Unidos, su xenofobia, sus maltratos y reemplazos intempestivos con funcionarios varios incluyendo el director del FBI, el Secretario de Seguridad, dos de sus voceros y su Jefe de Gabinete, así como el despido del Secretario de Interior y el Secretario de Defensa. Su abogado de mayor cercanía termina en la cárcel por mentir y concluye que “Trump no merece confianza” (el Presidente ahora lo llama “rata”, a lo cual el ex procurador federal y colaborador de Fox News, Andrew McCarthy, le recuerda que esa palabra es usada por la mafia para aludir a quienes confiesan la verdad a las autoridades).

Cabe agregar a lo consignado que aquellos que apoyan al inquilino de la Casa Blanca por el mero hecho de haber reducido impuestos sin importarles los avasallamientos a la división de poderes y las antedichas extralimitaciones, me recuerdan a los indios sudamericanos en la época de la conquista española que por la entrega de espejitos de colores y otras chucherías se dejaban engañar vendiendo su libertad para someterse a instituciones esclavistas como la mita y el yanaconazgo.

En todo caso mencionamos aquí el caso de Rex Tillerson, el primer Secretario de Estado designado por actual mandatario (que más bien actúa como mandante), quien ha llevado a cabo una carrera descollante en el mundo de los negocios. Es ingeniero civil y antes de asumir esa cartera se desempeñaba como presidente del directorio y CEO de ExxonMobil que, como es sabido, es la tercera empresa con mayor facturación del mundo. Pues bien, Tillerson, luego de dejar ese cargo (tercero en la línea sucesoria a la presidencia de Estados Unidos) al ser malamente despedido por Twitter e insultado por Trump, ha sostenido desde prestigiosas tribunas universitarias, militares y empresarias que Trump le ha insistido “en reiteradas oportunidades encarar actividades claramente ilegales”, que “no respeta los límites de su cargo”, que “permanentemente hace afirmaciones que no se condicen con los hechos” y que “no comprende las ventajas del comercio libre”.

Ahora Maryanne Trump Barry, exJuez Federal en EE.UU. y hermana mayor de Donald fue grabada por su sobrina Mary Trump (la autora de “Too Much and Never Enough: How my Family Created the Wold´s most Dangerous Man”), grabaciones que fueron reproducidas por el Washington Post el 22 de agosto de 2020 donde entre otras cosas dice que su hermano “no tiene principios”, “es cruel”, “miente” y “no se puede confiar en él”.

Dejá un comentario