IDESA sobre las clases virtuales: “Implica una enorme discriminación de los niños más humildes”

18 de mayo, 2020

chicos computadora

Con el dictado de clases virtuales a causa de la pandemia, los más afectados son los alumnos más vulnerables, que tienen una limitada disponibilidad de computadoras en sus casas. Según un informe de IDESA, en la Argentina solo la mitad de los hogares más pobres tiene acceso a una computadora.

 

Basado en datos del INDEC, el documento señala que el 63% de los hogares con niños tiene una computadora en el país. Sin embargo, dentro del 40% de los hogares más pobres sólo el 49% tiene una computadora, mientras que en el 40% de los hogares de mayores ingresos la cifra asciende a 94%.

 

“Estos datos muestran que la afirmación de que la educación sigue funcionando con las escuelas cerradas es falsa. Esto puede ser cierto entre los niños y jóvenes de los hogares de mayores ingresos. Pero para una alta proporción de alumnos que habitan los hogares pobres no es posible porque no cuentan con los medios para hacerlo”, señaló IDESA.

Además, apuntó que las autoridades descuentan que recién en agosto se evaluará la posibilidad de volver a las aulas, lo que “implica una enorme discriminación en desmedro de los niños más humildes”.

 

“La prohibición a los niños y jóvenes de asistir a la escuela es otra decisión sanitaria divorciada de la medicina basada en la evidencia. Hay un amplio consenso médico y evidencias al respecto de que los niños y los jóvenes están menos expuestos al contagio del coronavirus y tienen mucho menos riesgos que, de contraerlo, sean casos graves”, manifestó la institución.

 

En ese sentido, indicaron que Suecia optó una “de las estrategias más controvertidas” al permitir que el aislamiento sea únicamente para las personas de alto riesgo, mientras que el resto de la población continúa con sus actividades ya que “tienen bajos riesgos de complicaciones”.

 

“En la mayoría de los países, en cambio, la educación es la actividad que más implacablemente sufrió la disrupción. Las clases fueron discontinuadas y los niños y jóvenes confinados en sus hogares. En los países del hemisferio norte, la discontinuación fue transitoria ya que los niños y jóvenes están volviendo a la escuela luego de dos meses de suspensión. En Argentina, la situación es mucho más complicada porque todavía no experimentó el pico de contagio y le queda todavía atravesar el invierno”, sostuvo IDESA.

 

Y agregó: “Por prejuicio o creencia, en contra de lo que indica la evidencia médica, las autoridades sanitarias y educativas generan pánico en la población respecto a la salud de sus hijos y la convencen de que el beneficio de quedarse en la casa es mayor que el costo por las pérdidas de aprendizajes escolares”.

 

Asimismo, la organización destacó que las evidencias señalan que, de no tener clases, los efectos negativos en los niños se manifestarán de adultos. En la misma línea citó al estudio “Los efectos de largo plazo de los paros docentes: evidencia de la Argentina” el cual concluyó que las consecuencias del paro docente repercute en salarios más bajos y más falta de empleos cuando son mayores.

 

“Según esta investigación los estudiantes argentinos pierden medio año lectivo en su vida escolar por causa de los paros con consecuencias muy negativas para su futuro. Mantener cerradas las escuelas por el coronavirus tendrá análogas consecuencias concentradas en los hogares de menores ingresos”, resaltó IDESA.

 

Por último, declaró que “el sistema educativo argentino ya estaba en crisis antes del coronavirus”, ya que en las pruebas PISA 2018 el país calificó por detrás de Chile, Uruguay, Brasil y Colombia e igual que Perú, “cuando hace 20 años la Argentina lideraba la región y se ubicaba muy por encima de Perú”.

 

“El confinamiento potenciará esta decadencia. Además pone en evidencia otros fracasos, como es el caso del programa nacional ‘Conectar Igualdad‘ que se suponía debía universalizar el acceso de los niños pobres a las computadoras”, concluyó el informe.

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