"El PIB mundial en dólares va a caer este año"

Entrevista a Marcos Buscaglia, ex economista jefe del Bank of America para América Latina

29 de octubre, 2015

América del Sur crecerá muy poco en 2018: apenas 1,1%

En el marco del el 10º Foro Económico y Financiero de Thomson Reuters, celebrado en el hotel Four Seasons de Buenos Aires, el economista y profesor Juan Carlos de Pablo, el ex economista jefe del Bank of America para América Latina Marcos Buscaglia, y la socióloga Graciela Römer analizaron lo que dejaron las elecciones y el futuro que se abre para el país en el corto y mediano plazo. El Economista estuvo presente y entrevistó a Buscaglia acerca del tema que signó su exposición: el contexto económico global.

Fortalecimiento del dólar, caída de las commodities, contracción de la política monetaria en Estados Unidos, ¿cómo se están adaptando los países de América Latina a este nuevo escenario?

En general, lo que está pasando, si vos mirás Brasil, Colombia, México, Chile y en menor medida, Perú, es que están dejando depreciar sus monedas. Si vos tenés un shock de términos de intercambio, lo óptimo es dejar depreciar tu moneda, y es lo que están haciendo. Perú va más lento porque tiene un tema de dolarización en el sistema bancario, pero igual sigue el mismo camino. Ese es el primer proceso de ajuste. El segundo es que alguno de estos países están también iniciando procesos de consolidación fiscal. No es que tengan problemas fiscales gigantes pero están de todas maneras contrayendo gasto público y subiendo impuestos, lo vemos en México, en Colombia y en Brasil claramente. En Perú no porque tuvo la política fiscal más conservadora en toda América Latina, ahí el problema casi que era que gastaba muy poco. Y Chile estuvo expandiendo este año pero va a tener que empezar con una política fiscal más moderada en los próximos años por la caída del precio del cobre y la desaceleración de la economía. Entonces, resumiendo diría que están ajustando fiscalmente, dejando que sus monedas se deprecien, algunos países subieron sus tasas de interés por controlar las controlar expectativas de inflación, lo vimos en Chile, Colombia y Perú, aunque no es el caso ni de México y Brasil va por otro carril.

En Brasil, lo que vimos también es una fuerte fuga de capitales en busca de mejores oportunidades en los países desarrollados. ¿Puede darse lo mismo en Argentina y en el resto de los países latinoamericanos a raíz de la desaceleración que se proyecta para nuestras economías?

Es contingente de acuerdo a cuáles sean las medidas que apliquen los países y qué sea lo que pase. La ventaja de Argentina con respecto al resto de los países de Latinoamérica es que recibió muy poco del flujo de inversión extranjera directa, del flujo de portafolio, de endeudamiento externo. Entonces, obviamente ese flujo está reduciéndose en el margen para toda la región pero Argentina no empieza por ejemplo como Brasil en una situación donde había recibido un montón de flujo de inversión extranjera directa, endeudamiento y portafolio. El punto de partida argentino es mucho más sano desde el aspecto del sector empresarial y corporativo.

¿Brasil no es un espejo de lo que puede pasar en Argentina en ese sentido?

No, son cosas distintas. Hay una similitud que es que los dos países en el año eleccionario aumentaron mucho su déficit fiscal y lo tienen que reducir. En todo el resto, hay bastantes diferencias.

Uno de los datos que según usted marca el contexto económico global en el que estamos es que el PIB mundial habrá caído en dólares este año. ¿Va a seguir siendo así o es algo coyuntural?

Es algo coyuntural, lo que está pasando es que el dólar se está fortaleciendo frente a todas las monedas y los emergentes están depreciando sus monedas en consecuencia. ¿Cuánto más puede seguir así? Puede ser un tiempo más pero gran parte del proceso ya está hecho. El optimismo va a mejorar en 2016 cuando el ajuste de cuenta corriente y de tipo de cambio esté completado o al menos más avanzado. Ahí entonces el PIB en dólares va a empezar a crecer y va a mejorar algo el optimismo global. Eso es lo que yo veo como positivo para los próximos años para la economía global.

¿Es decir que buena parte de los cambios que se esperaban para cuando se produjera la suba de tasas de la Fed ya se incorporaron anticipadamente en base a expectativas?

Claramente, los cambios se dieron porque las monedas se anticiparon a la Fed.

¿El ajuste en las economías latinoamericanas va a ser más moderado que en otras oportunidades, entonces?

Hay una situación global que cambió y llegó para quedarse, que es un dólar más fuerte, commodities más bajos, menos apetito al riesgo por países emergentes pero también es un escenario muy distinto a los “80 porque en los “80 hubo una gran contracción monetaria y hoy el que va a empezar a contraer es la Fed. El Banco Central Europeo, el Banco de China, el de Japón están expandiendo. Entonces, va a ser una contracción de la política monetaria global mucho más moderada que en los “80 y una mucho mejor reacción de los países emergentes ante este shock por la depreciación que ya estamos viendo en sus monedas. En las economías latinoamericanas queda probablemente algo de ajuste, hay que mirar país por país. En México, por ejemplo, la moneda está muy subvaluada, en otros países como Colombia o Perú puede que falte algo, pero en gran parte de los países de la región, el ajuste ya está hecho.