El Economista - 70 años
Versión digital

lun 26 Sep

BUE 20°C
Versión digital

lun 26 Sep

BUE 20°C

Panorama complicado para Cambiemos en la reforma previsional

Pese al acuerdo con Pichetto, el Gobierno no tiene asegurada la aprobación del proyecto jubilatorio

28-11-2017
Compartir

 Por Mariano Espina

La reforma previsional que el oficialismo quiere aprobar este jueves en el Senado es clave por dos aspectos. No sólo por la intención de modificar un sistema de actualizaciones que el Gobierno califica de “malo y único en el mundo”, sino también porque el ahorro que significaría este cambio para las arcas del Ejecutivo permite financiar el acuerdo que firmó la Casa Rosada con las provincias. Es por eso que un punto del Consenso Fiscal exige “impulsar inmediatamente la modificación de la fórmula de movilidad de las prestaciones del régimen previsional público”.

Pero la reforma debe aprobarse en el Congreso, primero en el Senado y luego en Diputados, y el escenario no es claro para Cambiemos. Estima una aprobación difícil en la Cámara Alta y un tratamiento aún más complicado en Diputados, en el que esperará a que ingresen los legisladores electos y que la balanza se incline un tanto más en favor del oficialismo.

Al ofrecer una contropropuesta con una ligera mejora en el aumento de los haberes jubilatorios, Miguel Angel Pichetto convenció a varios de los senadores del bloque que lidera, todavía conocido como PJ-FpV, para respaldar el proyecto del Gobierno. El senador propuso que la fórmula sea inflación más salarios, pero implica solo un crecimiento del 0,5% en relación a la modificación que originalmente había redactado el Ejecutivo, por lo que varios senadores sienten todavía el costo político de respaldar la iniciativa. Pero en varios incide la firme postura por parte de los mandatarios en favor de la reforma. “No la veo, difícil de votar”, afirmó un senador alineado a Pichetto que responde a un gobernador también del PJ. Otro, cuya provincia también es peronista pero mantiene mejor diálogo con la Casa Rosada, aseguró: “El ala Cristina no la va a votar pero el resto sí, creo que sale aprobado”. Ambos en diálogo con El Economista y con el grabador apagado.

Pichetto negocia con los legisladores de provincias cuyos gobernadores mantienen posturas más duras con el Ejecutivo, de los que recibió señales encontradas. Por ejemplo los pampeanos y los formoseños. Los respectivos gobernadores, Carlos Verna y Gildo Insfrán, fueron de los ausentes en el plenario del último jueves, gesto que no gustó al jefe del bloque. Daniel Lovera, senador por La Pampa y presidente de la comisión de Trabajo y Previsión Social, firmó el dictamen planteando disidencias. Pero ese dictamen prosperó gracias a la firma de Teresa González, representante de Formosa y reelecta para renovar, en representación del oficialismo provincial. Todavía no se definió José Mayans, el otro emisario de Insfrán en la Cámara Alta.

En Cambiemos reconocen que falta, que no está cerrada la negociación, pero aseguran que esta semana saldrá la media sanción. Hoy se definirá, en labor parlamentaria, la agenda de la sesión de mañana, que se iniciará luego de la jura a los veinticuatro senadores electos. Los tres proyectos que fueron dictaminados el jueves pasado, incluido el previsional, podrán ser votados recién después de la medianoche, para que transcurran los siete días desde la aprobación del texto en comisión.

Si la reforma consigue la aprobación, deberá ser comunicada a Diputados, que comenzará a debatir el proyecto a partir del 10 de diciembre, con la nueva composición. Y el panorama está todavía más empantanado. Mirta Tundis, diputada electa para renovar banca por 1País, y presidente de la comisión de Previsión Social, ya había manifestado su oposición al proyecto original, y no se modificó tras la contrapropuesta de Pichetto. “Es una burla”, opinó en diálogo con este diario. Tundis es la referente del bloque massista en este tema.

Tras al recambio, Cambiemos necesitará del apoyo de al menos veinte diputados, que los irá a buscar al Bloque Justicialista, que responde ?y responderá con mayor fuerza con los nuevos ingresos? a los gobernadores opositores de diálogo con la Casa Rosada. Y de esta forma, podrá dejar afuera de la mesa de negociación a Sergio Massa. Pero tampoco está asegurado el acompañamiento en la bancada Justicialista. El que no está de acuerdo con la propuesta es Diego Bossio,  pese al buen diálogo que lo une con Pichetto. El extitular de la Anses es uno de los referentes de este bloque, y desde su espacio le confiaron a El Economista que el diputado no acompaña la eliminación de la fórmula de movilidad. Pero no es la postura del bloque, sino una “opinión estrictamente personal”.

El proyecto propone un nuevo sistema de actualización, elevar la edad jubilatoria opcional hasta los 70 y el 82% móvil para jubilados que perciban la mínima con más de 30 años de aporte.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés