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Prólogo de A. Laje

Ya está primero en ventas en Amazon: anticipo exclusivo del libro "Milei: La Revolución que no vieron venir"

Un fragmento del capítulo intitulado "Un ordenamiento ideológico".

El presidente Javier Milei asumió el 10 de diciembre de 2023.
El presidente Javier Milei asumió el 10 de diciembre de 2023.
01 mayo de 2024

"Milei: La Revolución que no vieron venir". Nicolás Márquez, escritor, conferencista y abogado, y Marcelo Duclos, periodista y máster en ciencias políticas y economía, acercan el lado humano y personal de la figura disruptiva que concentra la máxima atención a nivel nacional e internacional, analizan la coyuntura política y social que derivó en la elección de Javier Milei como presidente de la república y comparten el marco conceptual de sus ideas políticas y económicas como liberal libertario ofreciendo las claves del meteórico ascenso que ha trascendido todas las fronteras imaginables.

A continuación, un fragmento del capítulo 4, intitulado "Un ordenamiento ideológico". Con el sello Hojas del Sur, ya disponible en librerías y en venta en 12 países, esta obra resulta
imperdible para los seguidores de Milei. 

La obra se divide en dos partes. 

La primera trazada por Márquez, autodenominado "un derechista de pura cepa",
bucea en la personalidad de Milei indagando sobre las influencias que han conformado su
personalidad, recuerda su salto al mundo mediático e intenta explicar la fascinación
sociológica que ha despertado en millones de argentinos, sobre todo en la juventud.
Seguidamente estudia el vertiginoso derrotero político hasta alcanzar en tiempo récord la
presidencia.

La segunda mitad del libro corresponde al liberal-libertario Duclos, quien analiza
pormenorizadamente los postulados de Milei desde los más diversos ángulos, abrevando en
los argumentos y pensadores que más lo influyeron con lenguaje ágil y sencillo, bajando a
tierra la concepción de país que tiene el Presidente.

"Milei: la revolución que no vieron venir" explora el desafío a todas las categorías políticas convencionales, el desconcierto y a la vez atracción que Javier Milei despierta tanto en
Argentina como en el extranjero. La obra, con la valiosa introducción del politólogo Agustín
Laje, está siendo traducida al inglés, portugués, italiano y polaco en este momento.

El libro será presentado el 8 de mayo a las 20:30 en la Sala Cortázar de la Feria del Libro.

A continuación, el anticipo.

UN ORDENAMIENTO IDEOLÓGICO.

EL PALEOLIBERTARIO.

Javier Milei no solo es apreciado en los círculos liberales o libertarios. Ha sido muy bien recibido por los conservadores y por la derecha en general.

Al momento de escribir estas líneas (el 24/02/24) se encontraba en Estados Unidos, participando por tercera vez del principal cónclave derechis- ta del mundo: la Conferencia de Acción Política Conservadora -CPAC-).

Digresión: la primera participación de Milei en la CPAC fue en Sao Paulo, Brasil, organizada por su amigo Eduardo Bolsonaro (diputado e hijo del presidente Jair Bolsonaro), donde compartió conversatorio con su anfitrión y con el derechista chileno José Antonio Kast (2022). 

La segunda participación suya en estos mitines fue en Ciudad de México (2022), anfitrionado por el líder católico Eduardo Verástegui donde, entre otros conservadores, participaron Steve Bannon, Kast, el español Santiago Abascal y el icónico expresidente de Polonia Lech Walesa. 

Y la tercera, y muy reciente, fue en Estados Unidos en Washington DC, organizada por el Partido Republicano, en donde prevalecieron ponentes angloparlantes, aunque se sumaron líderes como el presidente de El Salvador Nayib Bukele, y Donald Trump como figura central. 

De manera similar, el 12 de octubre del 2022, Milei fue invitado con todos los honores a disertar en España en multitudinario evento de VOX, la derecha española liderada por Abascal. Todavía la figura de Milei no causaba furor mundial, pero su nombre tomaba cada vez mayor resonan- cia. 

De hecho, tan caluroso fue el recibimiento de la concurrencia que, con indisimulable sonrisa, espetó: "¡Muchas gracias! No sabía que desde este lado del Atlántico me conocían tanto", bromeó. Allí, en su discurso de 20 minutos, Javier agregó: "Como ustedes sabrán, soy firmante de la Carta de Madrid, una iniciativa en favor de las libertades y del Estado de Derecho y contra el comunismo que nos azota, tanto aquí en Argentina como en el resto de los países de la Iberosfera". 

Milei, su hermana y Santiago Abascal
Milei, su hermana y Santiago Abascal

Y añadió: "Los animo a que continúen dando esta batalla y a que defiendan la libertad en esa España unida, con sus tradiciones y con su folklore". Tras varios comentarios que suscitaron diversos aplausos, el discurso culminó con su encendido estilo: "¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva España! ¡Viva VOX! ¡Viva Santiago Abascal! ¡Muchas gracias!".

Tapa de "Milei: La Revolución que no vieron venir"
Tapa de "Milei: La Revolución que no vieron venir"

Más adelante, la conservadora y primer ministro de Italia Giorgia Meloni señaló que Milei tiene "una personalidad fascinante". Y con motivo de la invitación de Milei a su asunción presidencial en Buenos Aires al conservador mexicano Eduardo Verástegui, éste, en entrevista radial con- cedida al periodista Eduardo Feinmann, se refirió al presidente argentino del siguiente modo: "Es un referente; por eso lo invitamos a México a CPAC el año pasado. Él cerró nuestra conferencia. Y el que sea disruptivo, outsider, auténtico, que nadie sea dueño de él, que no pertenezca a esta mafia de corruptos, bandidos, siniestros, que violaron a nuestros países por décadas, pues, es un aire fresco. Motiva a otros como yo, que también pretende hacer lo mismo [...]. Te motiva y te inspira a decir: 'Si se pudo en Argentina, ¿por qué no en México?'. Entonces, por eso nos juntamos y por eso estas alianzas conservadoras e internacionales, donde intercam- biamos conocimiento, estrategia, son muy importantes porque es lo que hacen los otros". 

Por esas jornadas, otro invitado de honor a la velada de asunción presidencial (además de Abascal, Kast o la Congresista del Partido Republicano estadounidense, María Elvira Salazar) fue el conservador Víctor Orbán (presidente de Hungría), quien se reunió con Milei y declaró que esto constituye "una nueva esperanza para América Latina". Y agregó: "Felicité al presidente Milei por su aplastante victoria en las eleccio- nes presidenciales de Argentina. ¡Gracias por la invitación!". Y, en cuanto a la conversación mantenida entre ambos, sostuvo que dialogaron para "hacer más efectiva la lucha contra la izquierda internacional". 

Como broche de oro, fue el mismísimo Donald Trump quien, en la última CPAC, disparó: "El presidente de Argentina, ¡que tiene una gran cantidad de publicidad! es un gran caballero y, ¿saben?, es MAGA: Make Argentina Great Again ('Hacer a la Argentina Grande Otra Vez'). Él lo dijo: 'Soy MAGA', y me di cuenta de que es uno de los pocos que lo pueden hacer bien"161. Días después, Trump volvió a referirse a Milei, sentenciando que en Argentina "está haciendo un buen trabajo. Está recortando drásticamente; se está deshaciendo de muchos desperdicios y de muchas cosas. Espero que les vaya bien, porque es un lugar precioso. Un país precioso. Y creo que tie- nen un buen líder ahora mismo. Es un tipo duro". 

Concluyó, luego, con la siguiente declaración: "Lo amo porque él me ama". 

NM: ¿Te sentís cómodo con los sectores conservadores y en la derecha?

JM: Sí, sí, en especial porque la batalla es contra los estatistas, contra los colectivistas, contra los socialistas. Después puedo tener diferencias de grado con otras líneas [...]. Yo no sé cuál sería la etiqueta. Me parece que lo que hace la etiqueta es simplificar la cuestión. Seguramente, debo estar en una definición de paleolibertario. Yo tengo un pensamiento y lo justifico desde mi perspectiva. Trato de ser coherente; por eso es tan importante y tan ordenadora la definición del liberalismo de Alberto Benegas Lynch (h). 

Milei con Trump en la CPAC de Washington
Milei con Trump en la CPAC de Washington

El paleolibertarismo es una corriente de opinión, cuyo principal impulsor, probablemente, sea Lew Rockwell (fundador y presidente del Instituto Mises), académico e histórico amigo de Rothbard, cuya concepción se encuentra resumida en su trabajo 'En defensa del paleolibertarismo', en donde llama a la unión entre libertarios y conservadores, alegando que "muchos asuntos separan a los buenos conservadores de los buenos libertarios, pero su número está disminuyendo, y ninguno de ellos es tan amplio como para impedir un intercambio y cooperación inteligentes". 

Asimismo, añadió que "los conservadores siempre han argumentado que la libertad política es una condición necesaria, pero no suficiente para la buena sociedad, y tienen razón. Tampoco es suficiente para la sociedad libre. También necesitamos instituciones sociales y patrones que animen la virtud pública y protejan al individuo del Estado" y detalla diez principios paleolibertarios, abrevando, según él, en la vieja derecha: 

  1. El Leviatán del Estado como la fuente institucional de mal a lo largo de la historia.
  2. El mercado libre no intervenido como un imperativo moral y práctico.
  3. La propiedad privada como una necesidad económica y moral para una sociedad libre.
  4. El Estado militar como una amenaza prominente para la libertad y el bienestar social.
  5. El Estado de bienestar como un robo organizado que victimiza a los productores, e incluso eventualmente a sus clientes.
  6. Las libertades civiles basadas en lo derechos de propiedad como esenciales para una sociedad justa.
  7. La ética igualitaria como reprensible moralmente y destructiva de la propiedad privada y la autoridad social.
  8. La autoridad social (encarnada en familia, iglesia, comunidad, y otras instituciones inter- mediadoras) como algo que ayuda a proteger al individuo frente al Estado y como necesaria para una sociedad libre y virtuosa. 
  9. La cultura occidental como eminentemente digna de conservación y de defensa.
  10. Los patrones objetivos de moralidad, especialmente los que se encuentran en la tradición judeocristiana, como esenciales para el orden social libre y civilizado. 

Insiste en que "no existe ninguna filosofía política en un vacío cultural [...]. Es por eso entendible y deseable que el libertarismo tenga un tono cultural, pero no que sea antirreligoso, modernista, relativista moralmente e igualitario", resaltando que "la familia, el libre mercado, la dignidad del individuo, los derechos de propiedad privada, el mismo concepto de libertad: todos son productos de nuestra cultura religiosa. El cristianismo dio a lus al individualismo al des-tacar la importancia del alma individual". 

Pero, a la vez, indica Rockwell que "los paleolibertarios prefieren la opinión de otros dos no creyentes: Rothbard, que dice que todo lo bueno de la civilización occidental, desde la libertad individual a las artes, se debe al cristianismo", y F. A. Hayek, que añade que "es a la religión a la que debemos nuestra moral y la tradición que ha propor-cionado no solo nuestra civilización, sino nuestras propias vidas". 

Rescata, además, principios jerárquicos al sostener que "la autoridad siempre será necesaria en la sociedad. La autoridad natural deriva de las estructuras sociales voluntarias". Hace también una defensa del orden natural: "La familia tradicional —que deriva de la ley natural— es la unidad básica de una sociedad libre y civilizada", ya que "las familias estimulan el comportamiento moral y proporcionan la crianza adecuada de los niños", rescatando la importancia de la tradición: "Seguir la costumbre alivia las tensiones de la vida social y per-mite una sociedad más confortable y armoniosa", afirma citando a Rothbard. 

En el texto, Rockwell ataca a la vez las absurdas leyes de cupo promovidas por lobbies minoritarios al sostener que "la segregación forzosa por parte del Es-tado, que también violaba los derechos de propiedad, era mala, pero también lo es la integración forzosa por parte del Estado". 

Y, en cuanto al ecologismo, alega que "la descristianización de las políticas públicas ha generado un movimiento ecologista que no solo es anticapitalista, sino propagano", ya que "el cristianismo y el judaísmo, por el contrario, enseñan que Dios creó al hombre a su imagen y le dio el dominio sobre la Tierra, que fue creada para el uso del hombre, y no como una entidad moralmente valiosa por sí misma. El orden natural existe para el hombre, y no lo contrario, y ninguna otra forma de entenderlo es compatible con un mercado libre y la propiedad privada y, por lo tanto, con el libertarismo". 

Culmina el autor su texto con un llamado a la unidad para "reconstruir la gran coalición contra el Estado del bienestar y contra el intervencionismo". En otras palabras, interpretamos que, dentro de la amplia jerga libertaria, el paleolibertarianismo constituiría la expresión más corrida hacia la dere- cha posible. 

De hecho, en un reportaje concedido a Jorge Fontevecchia, Milei acepta que el libertarismo que él propone es de derecha. Pero Milei, desde hace tiempo, pretende para la Argentina una amplia alianza que comprenda manifestaciones afines, y así lo dijo reiteradas veces: "Lo que les debe la política a los argentinos es un ordenamiento ideológico. Es decir, que se agrupen para que tengan mandato. Entonces, yo creo que hay una solución colectivista y una solución que abraza las ideas de la libertad. Dentro de los colectivistas, en mi visión, está la Unión Cívica Radical que es la Internacional Socialista, está el caso de la Coalición Cívica que es más de izquierda todavía que los radicales, están las 'palomas' de Juntos por el Cambio, y está, por ejemplo, el kirchnerismo y, obviamente, que está la izquierda inviable". 

Y, del otro lado, según agrega, estarían los "liberales, libertarios, la derecha, la centroderecha, los conservadores, el peronismo republicano y los halcones de Juntos por el Cambio". 

Forjar esa fusión fue su meta, y ello refuta a quienes lo acusaron de utopista, puesto que su pretensión es una expresión pura del sentido del contexto. Es más: con su accionar el propio Milei reivindica involuntariamente el realismo político de su venerado Juan Bautista Alberdi, cuando en su disputa intelectual con Bartolomé Mitre en el siglo XIX, refirió no a la "República ideal o República verdadera", sino a "la República posible", postura explicada brillantemente por Vicente Massot en su obra 'La Excepcionalidad Argentina'. Todo lo dicho explica que hoy bajo su gobierno convivan partidarios de Ricardo Bussi, de Carlos Menem y de Benegas Lynch (h), por citar líneas diversas, en las cuales se busca minimizar disidencias y agigantar coincidencias: pero el que conduce el rumbo es Milei. 

Es más: este mismísimo libro es una muestra de dos autores afines, pero no idénticos. 

La consigna, entonces, pareciera coincidir con aquel axioma atribuido a San Agustín:

"En lo esencial, unidad; en lo demás, libertad".

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