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Ministerio de las Consecuencias

El futuro que es el reino de las consecuencias de las decisiones del presente. Por eso no hay nada más urgente que el Ministerio de las Consecuencias. Pero para analizarlas hay que tener un plan. No pedir prestado para salir del paso, Toto. De eso ya sabemos las consecuencias.

Ministerio de las Consecuencias
Carlos Leyba 05 abril de 2024

Urbanización descontrolada, agua en tachos, calles encharcadas: pobreza urbana. Territorio favorable al dengue, muy difícil de controlar la multiplicación del mosquito. 

Si la pobreza de los jóvenes es 60% la crisis educativa es inevitable: el sistema está organizado para otra sociedad. 

Ambos (dengue y educación) ejemplifican la incapacidad de los actuales y anteriores, funcionarios en asociar causa y consecuencia. M. Adorni comentó aspectos del espectacular fracaso educativo. Innegable. Se olvidó de señalar que no es extraño dado que dado que la mayor parte de los educandos son pobres. 

La pobreza crece cuando disminuye la edad de la población observada. La pobreza es joven y los jóvenes son pobres. Una chica de 30 años nacida en la pobreza es abuela; la nacida en la clase media no ha tenido un hijo. Proyecte. 

El dengue enferma, el fracaso educativo condena. La pobreza es de "los otros" hasta que llegan las consecuencias. Llegan siempre: "el que las hace las paga" diría la aguerrida montonera Bullrich.

Se entiende el odio de los libertarios locales al notable JM Keynes. Es que JMK divulgó la afirmación "se pueden hacer muchas cosas con la economía pero lo que no se puede evitar son las consecuencias". 

Y el problema de los neoliberales, liberales, libertarios, paleolibertarios, etc., no son los objetivos, sino la bastarda ignorancia de las "consecuencias" de sus políticas. 

Para ellos "Estado es una organización criminal", pero -sin culpa- fijan el precio del dólar, la tasa de interés y "conversan" los precios a "la Moreno". Aunque lo nieguen. Veamos. 

Milei, auditorio empresarial (se distinguía A. Bulgheroni) presidido por el empresario José Luis Manzano (¿Manzano y Bulgheroni serán residentes fiscales o son argentinos de mentiritas?) de quién H. Verbistky recordó ( "El cohete a la luna") su "imborrable definición "Robo para la Corona" y que "llegó por primera vez al Congreso...buenas intenciones, gran ambición y un traje celeste. Ni en Tupungato ganó alguna elección, pero es multimillonario". Argentina generosa.

Frente a la distinguida audiencia Milei -leer a C. Pagni para consideraciones morales- señaló que hay economistas "peores que G. Moreno" que fijaba los precios presentes: son aquellos que fijan la tasa de interés, al hacerlo fijan los precios futuros. ¿Palo para S. Bausili? Océano de contradicciones. ¡Ay!

Veamos las más dolorosas. Para lograr el equilibrio fiscal (super superávit) la economía va a la recesión. Costos sociales y materiales (desorganización del capital, etc.). La consecuencia es que cae la recaudación fiscal. "Las consecuencias" de "un ajuste" - este en realidad es provocar un "desequilibrio"- para pretender el equilibrio, nos llevan al "eterno retorno del desequilibrio". 

En marzo (según IARAF) la caída real interanual de la recaudación de IVA neto fue de 15%, la del impuesto de créditos y débitos fue de 13% y la caída de la Seguridad Social fue de 22%. 

El Toto logró "equilibrar" las cuentas sin pagar a los jubilados sus "derechos adquiridos"; ni a Camesa, provincias, parando Obra Pública, manera clásica de lo que en criollo se llama un depredador serial. Así cualquiera llega. Los otros no llegan. 

¿Sabiduría y coraje? El matón con los débiles y no con los parientes poderosos: ¿lo de Tierra del Fuego son "derechos adquiridos" y lo demás no? 

Confunden "ajuste" con "desequilibrio irracional". Ajuste evoca armonizar. Toda política racional debe llevar al "equilibrio".

Nosotros, un laboratorio de ensayos, sufrimos "las consecuencias" de largo plazo de las políticas ejecutadas sin pensar "las consecuencias". Veamos.

Si hace 50 años la pobreza condenaba a 4% algo pasó para que hoy estemos a un paso de lograr que más del 50% de la población sea pobre. Cristina, Mauricio, Alberto y Javier. La máxima responsable "Cris": empujó al desastre con Kicillof, el "otro mago del kremlin".

"Consecuencias" acumuladas desde hace 50 años. Antes, 50 años atrás, la pobreza disminuía y desde entonces no ha hecho más que aumentar. ¿O no? Estadísticas.

Nadie lo procuró, lo pregonó, nadie quiso que ocurra. Cristina la dibujó, Kicillof no la registró para "no estigmatizar".

Pero algo hizo que ocurra y nadie logró detenerla hasta nuestros días. 

Las políticas desde hace cincuenta años coinciden porque hacen que esto ocurra. ¿Qué tienen en común esas políticas? Lista de elementos desequilibrantes: mazazo recesivo, atraso cambiario, tablita en diversas formas, pedal financiero, importaciones al ritmo de "deme dos", atraso cambiario, hacer ricos a concesionarios y contratistas del Estado, asfixia rural, industricidio, pedal, pedal, sin programa de largo plazo, sin promoción de la inversión, sin crédito, con irracionalidad tributaria, privatización de la política social y desempleo encubierto como empleo público. Busque coincidencias: es todo lo mismo con distintos apellidos. 

Hace 50 años 900.000 personas pobres, hoy 22 millones. Una vez que empezó nunca bajo de 25% de la población. En 50 años multiplicamos el número de personas pobres al ritmo de 7% anual acumulativo. Se duplican cada 10 años. 

El PIB ph -medida próxima a la productividad - en estos cincuenta terribles años creció a 0,3% anual acumulativo, incluyendo el derrumbe de 2024. 

A esa tasa de crecimiento nuestro PBI ph necesitará más de 200 años para duplicarse. 

En estas condiciones nuestra existencia es un milagro: el número de personas pobres se duplican cada 10 años y a este ritmo el PIBph lo hará en 200 años y monedas. 

Más dengue, más enfermedades de la pobreza y más fracaso educativo: decadencia garantizada. 

Pero los "bonos" vuelan. Poco importa que la cotización de los papeles nacionales sean las más paupérrimas del mundo: igual los bonos vuelan y "los mercados" no anticipan ganancias: ¡las hacen! 

El liberal amigo de Milei, Carlos Maslaton, ha comentado que pocas veces, casi nunca, ha ganado tanta plata como en estos tres gloriosos meses para las finanzas gauchas. Bien ahí. 

Es que el Toto Caputo es un mago de las finanzas y punto. Pedal, timba. Después nos ocupamos de las consecuencias. Las pagan otros. 

No hay "agregación de valor". Ni "progreso". Aquí y en Ulan-Bator es "la creciente satisfacción de las necesidades sociales". 

Un aire de familia sostiene al "caputismo": el mayor nos embocó con Tierra del Fuego, "derechos adquiridos que no se tocan, Milei dixit" bien ahí; el Toto nos embocó con la deuda del FMI -antes de ahora con Mauri - y va a Washington por más, bien ahí; y el más joven, al que Carlos Pagni llama "el mago del Kremlin", comanda un ejército de "trolls" que reinterpretan la realidad y logran que -no hay duda para todas las encuestadoras- la mayoría de la población siga entusiasmada. No es la primera vez y van ... 

Y ahí viene la tarifa de gas, sobre todo la que pagaremos por cargo fijo - consumas o no -, bien ahí. 

Recordamos al paciente que seguía haciendo lo mismo por aquello que había acudido a la consulta y comentaba exultante que siga haciendo lo mismo. Pero el psicoanalista había logrado que no le importe. 

Vamos en recesión (disminución de la productividad y desperdicio de recursos) y con aumento de la pobreza (aunque baje la inflación, los precios siguen en el ascensor y los salarios por la escalera) y la mayoría insiste (es verdad) que vamos bien. Este es el verdadero milagro argentino abonado por la carencia de ideas alternativas de los que hacen política, opositores amigos o enemigos. 

A esta altura recomiendo la nota de Oscar Oszlack en La Nación, profunda y clarificatoria, que nadie podría decirlo mejor. Complete con la lectura de la nota del jueves de C. Pagni. 

Dos miradas en profundidad de lo que realmente está ocurriendo y de lo que pueden ser "las consecuencias". Justamente por tener en cuenta "las consecuencias" es que, a la salida de la SGM, se ejecutaron en Occidente las políticas inspiradas en JM Keynes y particularmente en Europa y Japón, con el apoyo de la economía americana, que dieron lugar a los "Treinta Gloriosos" al decir de J. Fourastie: la verdadera edad de oro del capitalismo. 

El Estado y el mercado, en el marco de un consenso económico y social, con el objetivo del pleno empleo en el centro de las decisiones de política económica, hicieron que, de 1945 a 1975, se produjeran las tasas de más alto crecimiento del PIB ph desde 1900 en, por ejemplo, Alemania, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, más que duplicando las tasas de cualquiera de los 50 años anteriores. 

Occidente no sólo salió de la hecatombe de una guerra sino también de una suerte de estancamiento que había detenido su desarrollo y debilitado su tejido social. 

La transformación fue extraordinaria. 

Es una lección que está disponible. Es más, en el presente y después de las crisis de origen financiero y los problemas de la hiperglobalización - y antes de la conflictividad geopolítica del presente - todos los grandes países han retornado, entre otros instrumentos, a la política de las vinculaciones y desvinculaciones selectivas haciendo eje en un retorno a las políticas de industrialización.

El deterioro de esas políticas en los últimos años ha generado un aumento de la desigualdad y un peligroso desencanto con la aparente impotencia de la democracia. 

No sólo en estas pampas sino en muchos países se ha dejado de lado la mesa de arena en la que se imagina el futuro que es el reino de las consecuencias de las decisiones del presente. 

Para ponerlo claro no hay ni "V" ni signo Nike, ni siquiera "U" posibles si no hay una agresiva política de exportaciones (tipo de cambio) y de inversiones reproductivas (urbanas) que para ser confiables exigen consenso, base del largo plazo, (Oszlack) y claridad y transparencia: la honestidad importa (Pagni). 

Por eso no hay nada más urgente que el Ministerio de las Consecuencias. Pero para analizarlas hay que tener un plan. No pedir prestado para salir del paso, Toto. De eso ya sabemos las consecuencias.

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