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Un mito peligroso: el supuesto milagro económico pinochetista

El mito del milagro de Pinochet es especialmente difícil de desterrar porque es promovido tanto por neoliberales conservadores "hardcore" como por sus colegas "softcore" más compasivos.

A. Pinochet
A. Pinochet .
Thomas Palley 14 septiembre de 2023

El 11 de septiembre pasado marcó el quincuagésimo aniversario del golpe militar encabezado por Augusto Pinochet contra el Gobierno de Salvador Allende en Chile. Si bien ahora existe un amplio consenso sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura chilena, persiste una narrativa que sostiene que Pinochet produjo un milagro económico al adoptar la visión de la economía de mercado de los "Chicago Boys" de Milton Friedman.

El relato del "milagro económico de Pinochet" es profundamente engañoso. Peor aún, representa una amenaza política. 

En primer lugar, es un riesgo ya que implica sostener tácitamente la idea de que una dictadura puede ser legítima mientras ofrezca un camino hacia la prosperidad económica. En segundo lugar, el régimen de Pinochet abrazó el neoliberalismo, un modelo que promueve tendencias antidemocráticas.

Abordar el mito de Pinochet no es tarea fácil ya que, por un lado, los defensores del neoliberalismo cambian el eje de la discusión al convertir el debate en uno sobre las políticas socialistas del gobierno de Allende. Y, en segundo lugar, las economías son complejas, por lo que una verdadera medida del efecto de Pinochet requiere restar los beneficios de otras fuentes.

Para empezar, vale la pena señalar que el programa económico del Gobierno de Allende fue objeto de un sabotaje económico promovido por las élites de Chile y Estados Unidos. La huelga de camioneros chilenos en 1972 contó con la ayuda de la CIA, paralizó la economía y provocó una inflación descontrolada. 

Asimismo, las corporaciones multinacionales estadounidenses llevaron a cabo una "huelga" de inversiones (con el visto bueno del Gobierno de su país), y también se detuvo la compra de cobre chileno, lo que aplastó el ingreso de divisas. El Gobierno de Allende se vio afectado por el desorden interno y su programa podría haber fracasado de todos modos. Sin embargo, es dudoso que cualquier economía en desarrollo pueda tener éxito frente a un asalto económico concertado de tal envergadura.

Dicho esto, el argumento del mito se centra en las políticas de Pinochet, no en las de Allende. El argumento comienza reconociendo que Chile fue objeto de dos rondas de terapias de shock a manos de los "Chicago Boys". 

El primer ciclo ha sido completamente omitido en la narrativa del milagro pinochetista. Esa primera ronda (1975-1982) culminó en una devastadora crisis económica en la que el ingreso per cápita cayó por debajo del nivel de 1960. La crisis se resolvió mediante un masivo rescate del sistema bancario por parte del gobierno chileno. Esto proporciona un ejemplo clásico de lo que se ha convertido en una característica estándar del neoliberalismo: los rescates financieros formando parte del mecanismo mediante el cual se concentra la riqueza. Más que eso, también ilustra cómo el neoliberalismo requiere persistentemente que el gobierno lo rescate de sí mismo.

La crisis económica de 1982 fue seguida por una segunda ronda de políticas de los "Chicago Boys" que se asocian con un mayor éxito macroeconómico. El rescate restableció la estabilidad financiera y la década de 1980 puede considerarse un período de recuperación prolongada desde la depresión económica. En este sentido, se pueden establecer paralelismos con Argentina en la década de 2000.

En la década de 1990 entraron en juego otros factores. 

Chile es uno de los principales exportadores de cobre del mundo, y los últimos veinticinco años han sido un período de auge para el recurso. Además, el país es un importante exportador de litio, que se ha convertido en otra materia prima en auge en la última década. De esta forma, gran parte del "éxito macroeconómico" de Chile se debe a su singular dotación de recursos naturales que coincidió con la época, más que al giro de Pinochet hacia el neoliberalismo.

Dicho esto, hubo una ganancia macroeconómica de las políticas de los "Chicago Boys" que convirtieron a Chile en el ejemplo de libro de texto del neoliberalismo. Esa ganancia vino de convertir a Chile en un refugio para el capital internacional y luego insertar al neoliberalizado país en la emergente economía globalizada neoliberal durante los años '90. Sin embargo, la ganancia macroeconómica se produjo a costa de suprimir la participación de los salarios en el producto y una mayor participación de capital. Chile tenía la mayor desigualdad de ingresos en la OCDE a finales de la década de 2000.

Desde 2010, hubo una reducción en la desigualdad. Sin embargo, esta mejora se debe a la base de recursos naturales de Chile y no a que el modelo económico sea bueno. Esto explica la aparente paradoja de que los chilenos comunes han protestado enérgicamente contra el modelo a pesar de su éxito macroeconómico superficial.

Un punto final es que Pinochet también mantuvo muchas innovaciones dirigidas por el Estado en el pasado. Así, la minería del cobre siguió siendo de propiedad pública y Chile todavía tiene un sistema de salud nacional. Esto refuerza aún más el argumento de que no hubo un "milagro económico de Pinochet". En lugar de eso, el efecto de Pinochet fue llevar a Chile en una dirección opresiva e desigual. 

En resumen, no solo el mito del milagro económico da apoyo indirecto al autoritarismo, sino que también hace afirmaciones gravemente falsas sobre los beneficios económicos del neoliberalismo.

Un doble movimiento peligroso 

Los últimos treinta años han presenciado un doble movimiento que reconoce los abusos a los derechos humanos de Pinochet, pero luego los excusa sutilmente bajo el pretexto de que desencadenó un milagro económico. La afirmación de un milagro económico de Pinochet es falsa y también es políticamente peligrosa al brindar un apoyo tácito a la dictadura y al neoliberalismo.

Los mitos son siempre difíciles de desacreditar. El mito del milagro económico de Pinochet es especialmente difícil, ya que es promovido tanto por economistas neoliberales políticamente conservadores "hardcore" como por sus colegas liberales "softcore" más compasivos.

Es fundamental que entendamos correctamente el recorrido económico chileno, ya que el debate tiene implicaciones que van más allá de la economía. La realidad es que Pinochet es un ejemplo perdurable de los males de la dictadura. 

El golpe contra Allende ofrece una ventana a las realidades del comportamiento de la política exterior de Estados Unidos. 

El éxito macroeconómico de Chile se debe en gran medida a su dotación natural de recursos y al legado de intervenciones estatales pasadas. 

La economía chilena es un ejemplo de las contradicciones económicas del neoliberalismo, en el que los "mejores" tienen un desempeño deficiente y su único reclamo de mérito es que otros tienen un desempeño aún peor. Por último, el mito de un milagro económico de Pinochet brinda un apoyo cruel a las tendencias antidemocráticas.

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