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Finanzas

Molotov mixtas: en un lado provocan bajas y en otro, subas

Por la sucesión de acontecimientos en torno a Ucrania y la inflación de Europa y EE.UU. las bolsas desarrolladas volvieron a bajar. En Argentina, en cambio, con el “sí” al FMI en proceso, hubo tranquilidad cambiaria

Molotov mixtas: en un lado provocan bajas y en otro, subas
Luis Varela Luis Varela 11-03-2022
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Todos lo sabemos, la situación que se vive en Ucrania es por la idea de Putin de recuperar Ucrania para tenerla bajo su control, en un país que viene perdiendo habitantes y PIB desde hace 20 años, que está a cinco años vista de quedarse con ingresos menos valiosos (por menor uso de petróleo) y porque su régimen de terror expulsa gente calificada que está en un éxodo permanente (y que se multiplicará aún más desde ahora).

En Argentina, la violencia que se viene viendo en las calles desde hace muchos meses, con piquetes y cortes de todo tipo, se intensificó ayer porque finalmente, con un proyecto reformado, todo apuntaba a que Diputados le estaba por dar el "sí" a una nueva refinanciación del FMI, esta vez gracias a los halcones de la oposición poniendo de lleno sobre el Ejecutivo toda la carga del ajuste que viene.

Eso hizo que ayer, en otro acto ciertamente adolescente, el diputado Máximo Kirchner y otros siete legisladores de su ala no contribuyeran al quórum y en lo que parecía ser una sesión que se extendería muchas horas, el proyecto lograría media sanción e iría al Senado, para que lo debata el lunes, en un ambiente un poco más ajustado, y con la presencia (y los gestos) de una Cristina Kirchner que no se animó a decir sí o no, con lo que parece ser la única intención de buscar una ventaja política para su corriente, en medio de un país que está al borde del abismo.

El contexto global

Mientras esta alta tensión se vivía en Buenos Aires, se vio una decisión de retroceso en Alemania, ya que después de un diálogo telefónico entre su canciller Olaf Scholz y el presidente Vladimir Putin, salió a decir que por su parte rechaza un proceso de membrecía acelerada de Ucrania en la Unión Europea. La flojera, mas anuncios monetarios de la titular del Banco Central Europeo (con Christine Lagarde anunciando que reduce la compra de deuda y prepara la subida de tasas para enfrentar la inflación), determinó que las principales bolsas de Europa tuvieran ayer bajas de más de 2%, y que los inversores de toda la región se siguieran corriendo hacia el dólar como moneda refugio.

Mientras tanto, del otro lado del Atlántico, EE.UU. anunció que su inflación arde: en febrero los precios subieron 0,8% contra enero y aumentaron 7,9% en los últimos doce meses, con el IPC más alto desde enero de 1982. Por lo que todo está preparado para que la Reserva Federal inicie el miércoles próximo su reunión mensual con más presión, aunque nadie espera que la tasa corta sea subida más de un cuarto de punto, aunque sí puede haber alguna novedad en cuanto a venta de bonos federales en Wall Street. La sola posibilidad de eso hizo que la Bolsa de Nueva York tuviera ayer una baja promedio del 0,6% (con las tecnológicas más castigadas), ahondando el clima pesimista con los activos de riesgo.

Lo ciertamente paradójico de toda esta situación es que pese a una inflación de casi 8% anual (y con precios que todavía no tienen adentro las recientes subas del petróleo, los metales y los granos, por lo que marzo será seguramente peor), los inversores mundiales siguieron optando por pasarse a dólares. En el exterior el dólar subió ayer 0,8% contra el euro, 0,7% contra la libra, 0,2% contra el real y el yen y 0,1% en México, pero bajó 0,4% en Chile. Y, probablemente preparándose para la movida de Powell, las tasas largas de EE.UU. se adelantaron y subieron más: 1,9% anual a 5 años, 2% a 10 años y 2,4% a 30 años.

Día positivo en Argentina

Increíblemente, a pesar de los disturbios en torno al Congreso, como todo parecía indicar que finalmente se lograría el acuerdo para evitar el default con el Fondo, el mercado argentino tuvo ayer un día ciertamente positivo. Los dólares oficiales subieron apenas (con un atraso cambiario que se hace cada vez más peligroso, en los últimos treinta días, con una inflación de 4% el dólar mayorista subió 2,5%), y los dólares financieros libres siguieron descomprimiendo, no mucho, pero todos hacia abajo. Con el blue en $203, el MEP en casi $190 y el contado con liquidación debajo de $194, con no rulos, sino bucles danzando en manos de los operadores altamente especulativos.

Y mientras las Bolsas del mundo estuvieron en zona roja (bajaron incluso los mercados latinoamericanos San Pablo -0,2% y México -0,8%), los bonos y las acciones de Argentina continuaron con otra rueda de recuperación. La razón es obvia, si se aprueba la refinanciación, llegará un préstamo de US$ 10.000 millones del Fondo, que deberá ser devuelto en unos US$ 3.500 millones de modo inmediato, pero además habrá otros US$ 4.000 millones del Banco Mundial y otros organismos, por lo que el BCRA tendrá dólares para darles a las industrias que necesitan insumos de exportación, y salir del retroceso que mostraron en enero.

Con más oxígeno, que en teoría debería usarse de manera correcta (algo que todo el mundo pone en duda, incluso los técnicos del FMI), los bonos lograron subir ayer más del 2% por lo que el riesgo país bajó abruptamente 119 unidades, hasta 1.834 puntos básicos, luego de coquetear con los 2.000 puntos mientras Guzmán insistía con que el Congreso le de permiso para hacer todo lo que quería (y en este momento se le dieron tan vuelta las cosas que incluso hay quienes dicen que hay chances de que ni siquiera vuelva de EE.UU.).

La Bolsa para arriba

Y el mercado bursátil local encontró un gran desahogo. Con $1.488 millones operados en acciones y $3.314 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 3,5%. Con los ADR argentinos que operan en Nueva York eludiendo el rojo de Wall Street y terminando con subas en bloque de hasta el 10%, con Cresud y TGS como grandes ganadoras, y otro día oscuro para Mercado Libre, que sufre porque hackers amenazan con divulgar datos de sus clientes.

¿Hay razones para pensar que el clima negativo ha terminado y que se iniciará un veranito consistente? Primero deben decirse dos cosas: por un lado, las commodities siguen en un sube y baja, y por otra parte el Banco Central sigue sin reservas y con asientos contables que inquietan cada vez más.

Ayer, después de que Arabia Saudita sorprendiera a Putin afirmando que va a abrir más las canillas, el petróleo tuvo una baja del 2,5%. Y el resto de los valores claves siguen mostrando que el horno está bien candente. Los metales preciosos siguen muy sostenidos, los metales básicos no ceden, los granos siguen muy firmes, sobre todo el maíz y las que se llevaron la peor parte de día fueron las criptomonedas, con una dura caída para el bitcoin, que acaba de romper otro piso que asusta a los criptofanáticos.

¿Cuáles son los sustos del Banco Central? Primero, la inflación sigue muy caliente y el tipo de cambio real se sigue retrasando. Ayer la autoridad monetaria logró sumar apenas reservas (US$ 8 millones) pero volvió a colocar otra masa enorme de papelitos en los bancos: chupó $538.336 millones en Leliq. 

Además, cuando se le pregunta a cualquier economista si las metas acordadas con el FMI son consistentes, todos afirman que "de ninguna manera". Si metés todos los números en un Excel nada es compatible. Todo lo que tienen pensado es seguir con alta presión fiscal, amén del revalúo inmobiliario, que llevarán al ABL y a los pagos de bienes personales a una tajada que quizás haga quedar corto al impuesto a la riqueza. Todo eso, por supuesto, podrá darle aire al Gobierno para no volcar ni caer en el precipicio, pero de ninguna manera lograrán lo esencial: que la inversión regrese, y que el empleo privado vuelva a renacer, algo que no ocurre desde hace años.

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