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Massa roleó deuda y frenó al dólar, pero asustó a la Bolsa

El mercado local estuvo muy convulsionado desde muy temprano por un menaje de Massa: dijo que recomprará deuda, cosa que ya hace el BCRA

La movida de Massa no fue casual.
La movida de Massa no fue casual.
Luis Varela Luis Varela 19-01-2023
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En una jornada vibrante, con una gigantesca disparidad de precios, los negocios financieros comenzaron ayer con algunos signos de euforia y terminaron con otro clima muy diferente, podría decirse bastante más depresivo. El detonante principal ocurrió a nivel local, con el ministro Sergio Massa realizando muy temprano un anuncio que pretendió ser un bazuca para aplastar la corrida cambiaria: anunció que el Estado saldrá a recomprar deuda por US$ 1.000 millones. Eso movilizó a inversores inexpertos, pero los operadores más conocedores del paño entendieron de inmediato que eso que Massa vendía como gran novedad ya se está haciendo desde hace rato. De ahí que la movida del ministro tuvo un fuerte impacto inicial pero se fue apagando con el correr de las horas.

La lectura que hicieron los analistas fue similar en casi todas las consultoras: "como viene haciendo desde que asumió, la estrategia del ministro es impactar con medidas que parecen cosas notables, pero que cuando se analizan en profundidad no generan la expectativa que se buscaba, sino que se siente con más zaraza, más humo, y en vez de generar confianza, que es lo que tiene que hacer, termina provocando más desaliento".

Las razones de una decisión

La movida de Massa no fue casual. Los dólares libres estaban corriendo con una velocidad tan vertical que empezaba a romper su esquema de precios justos, incluso con el garrote de los camioneros y los movimientos sociales como un Estado Paralelo. Y el ministro en parte logró su cometido: logró frenar apenas a los dólares blue y MEP, bajaron fuerte los dólares fuga (CCL y Senebi). Hubo una gran suba de arranque para los bonos, que se fue apagando de a poco. Y lo más inesperado de todo: generó un gran desaliento en los inversores, tanto que provocó un derrumbe del 10% en la Bolsa de Buenos Aires y una caída en bloque en los ADR argentinos que cotizan en Nueva York.

En la apertura Massa dijo que saldría a comprar US$ 1.000 millones en bonos en el mercado. Nadie entendió bien de dónde sacaría esos fondos ya que el Tesoro no tiene ese dinero. En principio se pensó que colocaría un papel intransferible en el BCRA, que la autoridad monetaria (que casi no tiene dólares líquidos) le pasaría esos fondos. Y al final del día, después de  tanta alharaca se anunció oficialmente que se recompraron bonos por US$ 65 millones, y no se llegó a entender si ese dinero surgiría de una Repo (activo con pacto de recompra) en los bancos o si negociaría un nuevo crédito con organismos internacionales.

La cuestión es que el mensaje de Massa, que ya estaba grabado, se difundió antes de que abriera el mercado, y desde la apertura muchos inversores con poca experiencia se lanzaron a comprar haciendo que los precios subieran hasta 8%, por lo que el riesgo país se agachaba hasta 1.700 puntos, pero luego se fueron apagando los pedidos hasta terminar igualmente con un buen 4% arriba, por lo que el riesgo país finalmente cedió 94 unidades contra el cierre del martes, hasta 1.787 puntos básicos, el menor nivel desde el 28 de abril pasado.

Una nueva colocación de Massa

Todo este anuncio tempranero, terminó el día con el resultado de la nueva licitación de deuda que realizó ayer Massa. Necesita captar casi $400.000 millones en bonos en pesos que estaban en manos privadas, en un estado de alerta por fuerte indexación exponencial de los bonos duales, y con un mal ambiente porque casi todo lo que vence está en manos privadas, que quieren cobrar e irse rápidamente del peso, porque pierde valor minuto a minuto. Así, Massa salió a colocar Lelites, Ledes, Lecer, una Letra dollar linked, un bono dollar linked y un Bonte, el único que vence fuera de este mandato.

Finalmente, pagando una tasa de interés de hasta 86,69% anual, y con 1.579 ofertas (1.472 por bonos estrictamente en pesos y 100 ofertas en bonos dollar linked) el Tesoro logró captar $416.456 millones, más de lo que necesitaba. El 38% del dinero captado fue en una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 28 de abril de 2023 (s28a3 -reapertura). El 18% en una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de mayo de 2023 (s31y3 -reapertura). El 16% en una letra del Tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense con vencimiento 31 octubre de 2023 (nueva). El 14% en una letra de liquidez del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 17 de febrero de 2023 (nueva). El 8% en un bono del Tesoro nacional en pesos a tasa Badlar privada por 0,70 con vencimiento 23 de noviembre de 2027 (tb27p - reapertura). El 4% en una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 19 de mayo de 2023 (x19y3 -reapertura). Y el 1% restante en un bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense vencimiento 28 de abril de 2023 (t3v3d - reapertura). O sea, solo el 8% de lo captado lo pagará el gobierno que viene. El 16% después de la elección presidencial de octubre. Y el 76% restante  sigue recolocándose en plazos cortos, muy pendientes de lo que pasará en las PASO de agosto.

Datos del exterior

Mientras esto pasaba en Argentina, en paralelo salieron varios datos en la economía de EE.UU. que provocaron una caída en Wall Street, con los peores números a la hora del cierre. Y las tasas largas de EE.UU. se siguen desinflando lentamente: se pagó 4,7% anual a 1 año, 3,4% a 5 años, 3,4% a 10 años y 3,5% a 30 años. Y con eso, el dólar global tuvo una reacción mixta. En el exterior el dólar subió ayer 1,1% en Brasil y Chile, 0,9% en México y 0,4% en Japón y en China, pero bajó 0,1% contra el euro y cedió 0,5% contra la libra.

El gran aspavientos de Massa, que vino rodeado en el mercado de mucha sospecha, porque hubo muchas operaciones realizadas antes de cierre, y el ministro dejó un mensaje grabado, por lo que entre los operadores insinuaron que pudo haberse generado otro proceso de inside information, o capitalismo de amigos, que compraron antes del anuncio, conociéndolo de antemano. De todos modos, esta especie de bazuca que usó Massa para armarles un relato a los inversores inexpertos, para frenar la corrida cambiaria, apenas le hizo cosquillas a los dólares libres. El dólar blue bajó apenas $1 hasta $377, el  dólar Qatar subió 48 centavos hasta $379,96, el MEP bajó apenas $1,59 hasta $340,30. Donde sí hubo impacto fue en los dólares fuga: el Senebi cayó $13,41 hasta $349,59 y el contado con liquidación cayó $10,59 hasta $352,21.  Por lo que al cierre de ayer la brecha entre oficial y blue fue del 94,5% y la del CCL y el mayorista fue del 92,7%. Y atención: estos resultados no se dieron únicamente con la presentación de Massa; también hubo manos amigas. El BCRA perdió ayer otros US$ 46 millones de las reservas (la preocupación crece porque los dólares líquidos van desapareciendo). Y la autoridad monetaria además subió la tasa de los pases en dos puntos pero dejó a las leliqs y los plazos fijos con la tasa clavada en 95% anual. Y eso no fue todo: el BCRA chupó además de los bancos $8.498 millones en Leliq a seis meses y $48.690 millones en Notaliq a seis meses.

Caída de las bolsas

Todo este contexto cambiario, se vino a nivel global con una realidad bastante pesimista en papeles privados. A nivel global hubo una fuerte baja en la bolsa de Nueva York, con los peores precios al final: el Dow cayó 1,8%, el S&P bajó 1,6% y el Nasdaq cedió 1,2%. Mientras que la bolsa de San Pablo subió 0,7% y la bolsa de México mejoró 0,2%.

El descenso de Wall Street obedeció a varias razones: se anunció que las ventas minoristas norteamericanas cayeron 1,1% en diciembre respecto a noviembre. Y se difundió además el conocido Libro Beige, donde se indicó que la inflación muestra signos de desaceleración, pero el mercado laboral se mantiene fuerte. Esencialmente, en ese documento se reveló que "la Reserva Federal debe continuar elevando rápidamente las tasas de interés hasta que superen el 5% para evitar que regresen las presiones inflacionarias", según dijo el presidente del Banco de la Reserva Federal de St. Louis, James Bullard. "Puntualmente, los hogares norteamericanos todavía están acumulando un exceso de ahorro por la pandemia -agregó- y los gobiernos estatales y locales tienen dinero de estímulo federal disponible para mantener el gasto público".

Además de eso, hubo algunas grajeas que causaron indigestión en los inversores. Morgan Stanley publicó su balance del último trimestre de 2022 y registró una utilidad neta de US$ 2.236 millones, por debajo de los US$ 3.696 millones de igual período del año anterior. Goldman Sachs informó una caída mayor a la esperada del 69% en las ganancias del cuarto trimestre, afectada por una caída sustancial en los ingresos comerciales y una mayor provisión para pérdidas crediticias. Microsoft anunció que también echará mucha gente, se apunta a dejar fuera de la empresa a 11.000 empleados. Y hoy sale el trimestral de Netflix, que tiene a todos en la mira. Es probable que esta actualización sirva como una señal potencial de lo que vendrá para las ganancias del sector tecnológico, que se espera que se publiquen la próxima semana. Con todo ese panorama de fondo JP Morgan volvió a ratificar: "El repunte que tuvieron de las Bolsas en las últimas se desvanecerá según avance el primer trimestre".

Los papeles argentinos

Pero donde más se sufrió de todo el mercado fue en los papeles privados argentinos, que tuvieron un durísimo recorte, sobre todo en los bancos, y con volumen récord. Con $9.842 millones operados en acciones y $6.971 millones en Cedears, la Bolsa de buenos aires se derrumbó 9,3%. Al tiempo que los ADR argentinos en Nueva York tuvieron una caída en bloque del 1% al 11,3% para Supervielle, Galicia, Francés, Telecom, Loma Negra, Cresud, TGS, Central Puerto, YPF, IRSA, Edenor, Pampa E, Macro y Bioceres; hubo una sola suba, Despegar 1,5%.

Lo probablemente esperanzados de todo este intrincado panorama es que este día de miércoles se dio con una generalizada descompresión de los precios de las materias primas. Hubo una baja del 1,2% para el petróleo. Los metales preciosos estuvieron en descenso. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago los granos anotaron bajas, tras tocar máximos de siete meses, esencialmente porque se conocieron pronósticos de lluvias para  Argentina. Pero en Rosario el resultado fue mixto: hubo un salto en el precio del maíz, que complicará la alimentación de animales y derivados. Y los que venían de festejo en festejo tampoco aguantaron: hubo una baja del 1,9% para el Bitcoin con descensos mayores para el resto de las criptomonedas.

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